Caras bonitas

En la década del 60, al pie de página de los avisos clasificados de un popular diario aparecía la publicidad de un cabaret del bajo Retiro, con el eslogan “20 caras bonitas 20”. La virtud del mensaje residía en su brevedad, identidad (cabaret), tipo de servicio (cara bonita), y cantidad de empleadas (20). La preponderancia de la imagen y la frivolidad de los diálogos intercambiados en esos ámbitos, recuerdan a los de nuestros precandidatos y funcionarios, pretendiendo entretener a la ciudadanía acusándose de ser halcones, palomas, macristas o kirchneristas, en lugar de presentar y debatir propuestas concretas e integrales de gobierno. Algunos se arriesgan a decir lo que no van a hacer, en lugar de lo que implementarán, cuándo y cómo.

Como la grave situación socio-económica exige revalorizar el valor del voto, para evitar que el hartazgo o escepticismo se exprese en abstenciones o votos en blanco, es oportuno detectar las incongruencias en el accionar político y sus estrategias propagandísticas, para tonificar la capacidad analítica ciudadana. Lo facilita que el actual gobierno a lo largo de su gestión transparentó todos los vicios político-institucionales acumulados desde hace décadas, en cuanto a estructuras burocráticas, pujas institucionales en busca de impunidad, legislaciones electorales engañosas, y el reconocimiento explícito de la existencia de mafias estatales-privadas, aunque discursivamente el mafioso sea “el otro”. En cuanto a lo comunicacional, los mensajes e imágenes confirman el principio publicitario basado en que las campañas creativas y exitosas con viejos y fracasados productos son casi imposibles, lo que explica los gastados y deslucidos spots con candidatos sonrientes, rodeados de entusiasmo popular, eslogans infantiles y música pegadiza de fondo, mientras se ratifica que en las negociaciones electorales para mantener privilegios no existen ideologías, principios y lealtades. Como aporte invalorable de lo expresado, en menos de un mes el oficialismo presentó una secuencia cronológica de hechos. La interpretación final correrá por cuenta de cada uno.

El 7 de junio Massa reclama una lista oficialista única. Scioli, apuntalado por Fernández, anuncia que se presentará a las PASO, y lanza spots de campaña. La junta electoral exige a Scioli altos porcentajes para insertar sus candidatos en la lista triunfante. Grabois expresa que no apoyará a Massa si fuera candidato. El 22 de junio los medios de comunicación anuncian la fórmula presidencial Wado de Pedro-Manzur, con videos y afiches incluidos. El 23 a última hora se oficializó la fórmula Massa-Rossi, con Tolosa Paz y Cafiero en lista de diputados. Bajaron a Scioli; su hija y el hermano “Pepe” Scioli denunciaron traición. Grabois se presenta a internas, sin objeciones. El lunes 26 en un acto, Cristina Kirchner intentó explicar lo sucedido, señalando que Wado de Pedro era su candidato, mientras calificaba a Massa, sentado a su lado, de ser un poco “fullero” (tramposo). El 28 de junio Cristina Kirchner recibió a Scioli (foto). El 30 de junio Massa recibió a Scioli (abrazos y fotos). el 1 de julio Fernández recibió a Scioli (abrazos y fotos). En la oposición en tanto, más cómoda desde el llano, en medio de la puja Bullrich-Larreta se destaca Carrió, quien demuestra que su buen nivel intelectual no la exime de declaraciones altisonantes al estilo “20 caras bonitas 20”, al decir que en Juntos por el Cambio “hay sectores de ultraderecha”.

Mientras se desarrollan estos espectáculos ombliguistas, oficialismo y oposición deberían presentar dos informaciones claves que condicionarán fuertemente la factibilidad y consistencia del programa del próximo gobierno:  1) Indicar cuál será el rediseño de la actual estructura político-burocrática, ineficaz y socialmente costosa, que solo a nivel nacional posee más de 10.000 cargos políticos. 2) Explicitar a través de un cuadro mensualmente actualizado, la real deuda externa (dólares, yuanes), e interna (pesos), con detalle de prestamistas, montos, tasas y desembolsos previstos. Carece de sentido centrarse solo en el FMI, a quien el gobierno le abonó menos de novecientos millones de dólares propios durante su gestión, cuando la deuda total argentina estimada a marzo de este año según fuentes financieras alcanzaba alrededor de 380.000 millones de dólares, correspondiendo el 67% a moneda extranjera, y el 33% a moneda local. Estos cuadros debieran públicos y de elaboración permanente a futuro.

Buenos Aires, 05 de julio 2023

Traiciones, enojos y pegoteos

El sábado 24 de junio se concretó por parte de las agrupaciones políticas la entrega de sus álbumes con las figuritas elegidas para competir el 13 de agosto en la PASO nacional. Ya con roles e identidades de postulantes conocidos, en su mayor parte vigentes desde los últimos períodos presidenciales, vale mencionar aspectos que pueden considerarse didácticos para lo que resta del  proceso electoral.  

1.- Para no atarse a debates estériles disfrazados de ideológicos que impidan exigir programas de gobierno integrales, concretos y factibles, se debiera asumir que Lenin, Trosky, Mussolini, Yrigoyen y Perón, entre otros, son inocentes en cuanto a lo actuado desde hace décadas por nuestros políticos. De los tres primeros mantiene vigencia las estrategias de acción directa para generar caos social, tema a desarrollar a futuro porque ya se está reinstalando en nuestro país.

2.- Lo transitado repitió la impúdica y recurrente manipulación de las reglas electorales, ya sea en el incumplimiento de normas, de requisitos para ser candidatos, ordenamiento de las posiciones en listas según porcentajes de votos en las internas, fijación de calendarios, argucias como listas espejo, dobles candidaturas, y la escandalosa ley de lemas, utilizada aunque existan las PASO. De igual modo se mantiene la resistencia a implementar las listas únicas que impidan manipulación de urnas, votantes, y negociados de impresión de boletas de los llamados “sellos de goma”. Se citan solo dos casos. En Tucumán rigió el sistema de acoples, teniendo el oficialismo 61, y la principal oposición 16. En Formosa, con ley de lemas, 64 de las 88 boletas ubicadas en el cuarto oscuro incluyeron a Insfrán, y 17 al candidato opositor del Frente Amplio. Estos son uno de los tantos retrocesos que se fueron acumulando desde las elecciones de 1983.

3.- En Tucumán, Beatriz Ávila perdió como candidata a la intendencia de San Miguel de la que su esposo Alfaro es intendente. Su derrota se explica por cortes de boleta por los cuales obtuvo 11.000 votos menos que su esposo en la capital, candidato perdidoso a gobernador, por lo que cabe suponer que hubo quienes no olvidaron que en 2019 dejó el bloque legislativo de Juntos por Cambio para alinearse con el kirchnerismo tras la derrota de Macri. Dato útil para quienes políticamente plantean un consenso del 70% para gobernar, sin aclarar si se conformará con personas formadas y con principios, o con oportunistas políticos que negocian cargos y privilegios.

4.- Tras el habitual juego “yo quiero ser presidente” como recurso para horas antes de la presentación de los álbumes negociar puestos privilegiados en las listas, quedaron confirmados 14 candidatos, dispuestos a conducir a un país que de “tierra arrasada” pasó a estar “en llamas”, interés que haría sospechar que pase lo que pase los privilegios políticos saldrían indemnes. Las denominaciones de las coaliciones, a falta de identidades partidarias unívocas como radicalismo, justicialismo y socialismo, fueron diseñadas bajo criterios casi comerciales. Por ello debe alertarse que la llamada Unión por la Patria contiene los mismos ingredientes que el Frente de Todos, producto que fuera retirado del mercado. La izquierda clásica es la única que mantiene una tradición: cuatro candidatos conocidos compiten en tres listas distintas.

5.- Una situación inédita en los procesos electorales se produjo con el cierre de listas del oficialismo. El día 22 se dio por definida la fórmula Wado de Pedro-Manzur, y el 23 a última hora se oficializó la fórmula Massa- Rossi. Pese a lo cual se logró que casi todos los principales actores “desunidos” incluidos los de la “generación diezmada”, se ubicaran en posiciones de privilegio para continuar protegiendo los intereses de los argentinos. Las curiosidades las brindaron Scioli abandonado en su lancha, y Wado que pasó a ser “Wadito” en cuestión de horas. Estos avatares los explica claramente Maquiavelo en el capítulo XII de “El príncipe”, donde describe a los soldados mercenarios.

6.- Tras el intenso proceso, el pasado lunes en un acto que una vez más utilizó a los manoseados derechos humanos como excusa, Cristina Kirchner intentó explicar el juego de presiones previo al cierre de listas, sin privarse de, sonriendo, llamar “medio fullero” (tramposo), al candidato Massa sentado a su lado. Hacia el futuro inmediato vale resaltar tres consideraciones: 1) Si bien la vicepresidenta perdió la capacidad de definir una candidatura presidencial por un tuit, aun con sus naves escoradas, las decisiones finales las adoptaron quienes desde diciembre del 2019 marcaron el rumbo del presente gobierno: Cristina Kirchner, Alberto Fernández y Sergio Massa; 2) Quedó expuesta la incapacidad del kirchnerismo/peronismo para formar nuevos dirigentes aptos, expresada en el amateurismo con que el delfín Máximo se manejó como presidente del PJ, del bloque de diputados y del armado electoral. 3) Una ironía que refleja la insustancialidad de los llamados “relatos”, es que los “revolucionarios populares” deberán votar al candidato de derecha Massa.

Buenos Aires, 28 de junio 2023

Figuritas políticas

La actual campaña electoral puede analizarse como un conjunto de actores políticos (rol activo), que desde el escenario mediático intentan convencer de las virtudes de sus acciones e intenciones a los espectadores (rol pasivo), para lograr un éxito de taquilla electoral. Al espectador (ciudadano común), solo le cabe juzgar, opinar, protestar, pero rara vez incidir en la trama de la obra. El problema de nuestras compañías electorales es que sus publicidades de campaña tales como “el cambio, la esperanza, ponernos de pie”, no guardan consonancia con los antecedentes de los actores, y sus reiteradas y fracasadas puestas en escena. Debieran entonces ser los ciudadanos quienes impulsen (o fuercen) verdaderos cambios, para lo cual cabe ejercitar pautas analíticas básicas y comprensibles por todos los sectores sociales. Un modo de hacerlo es replicando el clásico entretenimiento infantil del armado de un álbum de figuritas, en este caso presuponiendo quiénes encabezarán los primeros puestos de la lista de preferencia de cada jugador, cuyo cierre se producirá el 24 de junio. La propuesta no es superficial, pues es a lo que están dedicados los diversos espacios políticos.

El juego es formativo por dos razones: 1) en la puja por poder y privilegios, los actores políticos afrontan un fuerte estrés que los impulsa a transparentar actitudes y expresiones que habitualmente ocultan; 2) los principales referentes políticos demuestran que para armar listas que les permita permanecer, no hay grietas insalvables; criterio que deben adoptar los ciudadanos para encarar el juego con independencia del lado de la “grieta” en la que se ubiquen. Dado que un factor muy importante del juego es el humano, cabe tener presentes tres frases claves, pronunciadas en épocas y circunstancias distintas. En el siglo XVI, Maquiavelo en su tratado El Príncipe señaló que “El príncipe que descanse en soldados mercenarios no estará nunca seguro y tranquilo, porque son ambiciosos, desleales, valientes entre los amigos, pero cobardes cuando se enfrentan a los enemigos”. En el siglo XX, el actor, humorista y escritor estadounidense Groucho Marx expresó con ironía: “Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros”. Ya en el siglo XXI, cobra vigencia una expresión criolla representativa de nuestra actualidad: “En política de ser conveniente, los agravios se olvidan en pocos años”.

A la dificultad que emerge de las evaluaciones personales de los políticos, se agrega la ausencia de identidades partidarias coherentes en el tiempo, por lo que el juego no prevé acertar el nombre de fantasía de las coaliciones en cada elección, y que no se utilice como alternativa del juego el álbum de figuritas de jugadores de fútbol, asimilando el cierre de candidaturas el 24 de junio con el cierre del libro de pases en la AFA. Porque es impensable, por ejemplo, que Boca Juniors e Independiente se presenten como tales en un campeonato, y se inscriban como Boca Senior y Dependiente en otro, como sucede en nuestras coaliciones políticas: distintos envases con el mismo contenido. La última dificultad la presenta las liquideces o gasificaciones ideológicas, que motivaron el peculiar diseño de las fichas a las que deberá adjuntarse el nombre de cada candidato elegido para el conformar la lista armada por cada jugador. Las de escudería “peronista” se subdividen en las variantes peronista puro, menemista, kirchnerista, de origen UCDE; federal y republicano. La escudería “radical” está integrada por las fichas radical puro, radical K, radical polifuncional y bautizado como radical en edad adulta. Para incorporar a las abundantes alternativas restantes, el juego tendrá una ficha “comodín”, subdividida en las opciones de derecha, centro derecha, centro izquierda e izquierda.

Como se observará, el juego incluye coaliciones, candidatos y mosaicos ideológicos, pero carece de programas integrales de gobierno, lo que abre un interrogante fundamental: ¿serán explicitados por los candidatos a partir del lunes 26 de junio hasta las PASO del 13 de agosto (49 días), o se los expondrá y debatirá a partir del 14 de agosto hasta la elección nacional del 22 de octubre (69 días)? Dicho de otro modo, ¿los candidatos de un mismo espacio que compitan en las PASO, explicitarán sus divergencias y concordancias en temas básicos de un plan de gobierno para que el ciudadano elija, o seguirá el superficial debate acerca de quién es paloma y quién halcón?

Buenos Aires, 14 de junio 2023

Kirchnerismo didáctico

El kirchnerismo en cabeza del matrimonio Kirchner ejerció entre mayo del 2003 y diciembre 2015 una continuidad de gobierno de 150 meses, superando a Perón (111 meses); Alfonsín (102 meses) y Menem (125 meses). Retornó al gobierno en el 2019 con el inédito ensayo de Cristina Kirchner de compartirlo con Fernández y Massa, estrategia que se repetirá, pues la vicepresidenta será quien defina los roles electorales de su hijo Máximo, De Pedro, Kicillof y Massa, ratificando que quienes ejercen el poder en base a principios autocráticos, aún con graves crisis se resisten a abandonarlo. El futuro mediato plantea el interrogante de si el próximo gobierno en la gestión 2023-2027, en un marco de acumulación de malas gestiones y extremo hartazgo social, podrá realizar transformaciones virtuosas. Por lo que el principal obstáculo no será la “economía”, sino la “continuidad” de los principales responsables políticos, sindicales y empresarios de la prolongada crisis argentina.

Paradójicamente esta continuidad facilita que los ciudadanos, al conocer a los principales actores del proceso electoral, sus prácticas públicas y añejas técnicas propagandísticas y discursivas, tengan la capacidad de evaluar la calidad, veracidad y viabilidad de las propuestas de gobierno, eludiendo el simplismo de que ante un mal gobierno el próximo será mejor, viejo recurso para que nada cambie. Por el contrario, cuanto más ostensibles sean las malas praxis didácticamente expuestas por el actual gobierno, mayores deberían ser las exigencias para juzgar las propuestas opositoras. Si bien queda claro que hasta el cierre de listas de candidatos el 24 de junio se mantendrán las habituales pujas para mantener posiciones públicas privilegiadas, en este devenir hasta las elecciones presidenciales deben rescatarse hechos que por acción u omisión configuren una grilla de temas a ser tratados por los candidatos. Al momento se destacan dos condicionamientos: 1) la CGT manifestó que no aceptará reformas laborales; 2) funcionarios amenazan que si se afectan derechos adquiridos (léase privilegios), habrá sangre en las calles. Las actuales gestiones relacionadas con la falta de reservas en el Banco Central ofrecen aspectos de análisis, como la escasa profesionalidad de los gestores de gobierno, y entendibles reservas en el campo internacional ante el reclamo argentino de incrementar deuda, sea en dólares, yuanes, reales, o lo que fuera, desmitificando que el único responsable de nuestros problemas es el FMI, institución integrada por los más importantes países para socorrer a asociados con crisis de deuda. Huelga recordar que nuestro país es un reconocido moroso consuetudinario. Lo interesante para destacar, es que una problemática esencialmente compleja como la economía sea abundantemente utilizada en el marketing político, a través de datos de reservas del Banco Central, riesgo país, créditos, deudas, tasas de interés, intercambios comerciales, entre muchos otros, poco comprensibles para el ciudadano común y su calidad de vida, pero que debidamente amontonados y manipulados cumplen con el principio del eslogan: simple, breve, y que todos supongan entenderlo.  El artilugio consiste en evadir mencionar los dos factores que toda la sociedad entiende: inflación y poder adquisitivo del salario, y compararlos al menos con los de los países vecinos.

De la gira organizada para el operativo “mangueo criollo”, se destacan tres detalles para análisis próximos: 1) La representación estuvo encabezada por un abogado que oficia de ministro de economía; un canciller sin experiencia diplomática, y un diputado de apellido Kirchner cuya expresión más difundida en China fue “Destaco el carácter colaborativo de la relación donde las ayudas se realizan sin ningún tipo de presión”. Por su escasa experiencia política, quizás ignore que China es un aportante fundamental en el FMI; que acordar con este organismo es prioritario para cualquier desembolso, y que las grandes potencias combinan decisiones económicas con intereses geopolíticos. Pero en este caso el eslogan de un gobierno pretendidamente popular de izquierda naufragó: las condiciones de ampliación del monto de yuanes en cuanto a requisitos, cronogramas de desembolsos, amortizaciones y tasas de interés, son secretas.

La oposición por su parte no quiso perder cartelera, y a tres semanas de la elección provincial en Córdoba, se produjo una extemporánea propuesta asociativa entre Larreta, Morales y Schiaretti, bajo un eslogan igualmente ocultista: la de ampliar y/o ensanchar la coalición. Pero como en el caso China, las bases del “acuerdo patriótico” al menos hasta el momento son secretas. La lucha por el poder y privilegios provoca amnesias:  Cristina Kirchner para triunfar también “amplió su espacio” con Alberto Fernández, Sergio Massa, Leopoldo Moreau, Ricardo Alfonsín, y otros. Los resultados están a la vista.

Buenos Aires, 07 de junio 2023

Peronismo sin Perón

De los hechos políticos que se produzcan hasta el cierre de listas de candidatos el 24 de junio, deben rescatarse los que marquen hitos analíticos esclarecedores para afrontar el tránsito hasta las elecciones que definan el nuevo gobierno a partir del 10 de diciembre. El acto del oficialismo en Plaza de Mayo, día en que se conmemoraba un nuevo aniversario en el que nuestra colonia se declaró autónoma del gobierno español ante el derrocamiento de su monarca, exhibió curiosidades: no se recordó la efemérides, sino los 20 años de que Néstor Kirchner asumiera la presidencia; no lo encabezó el presidente, sino la vicepresidenta como única oradora, y una vez más, la memoria de Perón fue utilizada como complemento escenográfico de quienes buscan encubrir malas praxis invocando al “peronismo”. Cabe reflexionar sobre este último aspecto.

Como el término “batalla cultural” es demasiado sofisticado para describir técnicas tradicionales de propaganda política destinadas a manipular la opinión pública, vale citar algunos datos concretos que le otorgue cierta encarnadura humana a la memoria de Perón. De la Italia de preguerra, rescató su organización corporativa. Asumió su primera presidencia en 1946, y en ese año fundó el Partido Justicialista, del que fue presidente hasta su muerte; fue derrocado en 1955; durante su exilio surgieron intentos gremiales de un peronismo sin Perón; a su regreso al país, asumió su tercera presidencia en 1973, y sectores juveniles en armas intentaron utilizar “al viejo”, que reafirmó su liderazgo echándolos de Plaza de Mayo durante su último discurso; orgulloso de su condición militar, asumió sus presidencias de uniforme. Su buena formación geopolítica se plasmó en su “tercera posición” entre “yankees y marxistas”, para usar el eslogan de entonces. En cuanto a profundizar los éxitos, fracasos y desencuentros que marcaron el extenso período de su vigencia en vida, existe una amplia bibliografía con múltiples y variados posicionamientos.  

Transportados a la actualidad, a partir de la crisis 2001-2002, la memoria de Perón se diluye con el inicio de la liquidez ideológica, en la que peronistas, radicales y otras vertientes fueron oscilando entre distintos acuerdos electorales de cúpulas. Es así como el gobierno de Menem, siempre considerado peronista, una vez asumida la presidencia por Néstor Kirchner, incluso quienes lo integraron y alabaron descubrieron que era un “menemismo neoliberal” que nada tenía que ver con Perón. Desde entonces comenzó a mimetizarse el significado de peronista y kirchnerista. Los grandes acuerdos que todos invocan y siempre existieron para participar del poder, se plasmaron en la propuesta electoral “Cristina, Cobos y vos”. El fenómeno alcanzó al radicalismo, en el que el célebre apotegma de Alem “que se rompa pero que no se doble”, fue dejado de lado por Leopoldo Moreau y Ricardo Alfonsín, otrora candidatos presidenciales por la UCR, hoy férreos kirchneristas. No sorprende que los hoy tres potenciales candidatos kirchneristas, De Pedro, Kicillof y Massa, no sean peronistas, al menos en sus orígenes. La memoria de Perón y su simbología quedó como recuerdo a ser utilizado “cuando las papas queman”, frase que utilizara la vicepresidenta y repitiera Massa para describir la actualidad. Massa es un caso a seguir, pues representa al arquetipo de una de las alertas de Maquiavelo al príncipe: “Quien cambia de bandos, queda en ninguno”.   

Será importante evitar que una vez más la campaña electoral utilice a Perón, Irigoyen, próceres y símbolos patrios, para encubrir malas praxis, corrupciones y mediocridades de las actuales dirigencias responsables de la grave crisis socio-económica. La realidad indica que ninguna encuesta informa a quienes votaron o votarían los ciudadanos asesinados a mansalva, los trabajadores impedidos de circular, o a los pequeños y medianos empresarios sometidos a chantajes gremiales. Tampoco aclaran si los afectados son peronistas, radicales, socialistas, de derecha o de izquierda. Pero como hasta el cierre de listas será inevitable que predominen las habituales escenografías de campaña, que incluyen los transfuguismos de rigor, es de esperar que en paralelo estén trabajando equipos técnicos solventes para elaborar planes de gobierno integrales a ser presentados a la ciudadanía a partir de la oficialización de candidaturas. Hasta entonces el devenir político en los próximos veinticuatro días pueden observarse a modo de crónica social. Tal los casos de Elisa Carrió, que tras haber anunciado que no ocuparía más cargos políticos se presentará como precandidata a presidenta, y del presidente Fernández, que no dudó en bastardear la memoria del cardiólogo René Favaloro para degradar a opositores.

Buenos Aires, 31 de mayo 2023

Cristina, Mauricio y Milei

Como sucediera en 1912 con el recordado naufragio del Titanic, en el que algunos privilegiados fueron rescatados por el Carpathia, los políticos que hoy se hunden en la nave 2019-2023 luchan desesperadamente por subirse a botes salvavidas, léase negociar listas electorales y cargos, para poder usufructuar la remozada nave 2023-2027.

Como en todo naufragio, existen logísticas de evacuación primero y de rescate luego. En esta última priman datos concretos, como situación climatológica, ubicación geográfica y recursos de sobrevivencia. Políticamente, este rol orientativo analítico para llegar a puerto (léase elecciones), y tratar que el trasatlántico 2023-2027 se diseñe con mayor seguridad para los ciudadanos comunes, usualmente ubicados en tercera clase y sin acceso a cubierta, son Cristina Kirchner, Mauricio Macri y Javier Milei. La argumentación obviará situaciones judiciales, para no invalidarla desde el inicio. Cristina y Mauricio, encabezaron las llamadas coaliciones o “espacios” que desde el 2003 con Néstor Kirchner, reemplazaron a los otrora consolidados partidos, entre ellos el PJ y la UCR, mimetizados tras las “marcas” Todos, Juntos o similares, confirmando que como bien señalara Natalio Botana, la fusión de liderazgo democrático con partido político que lo sustente estaría agotada. Hoy un mismo bote salvavidas lo pueden compartir peronistas, radicales, derechas e izquierdas carentes de convicciones, por lo que conseguir consensos intersectoriales implica negociar cargos, prebendas y recursos públicos.

Tal hibridez explica la ausencia de líderes con capacidad de imponer políticas en un contexto de disensos, transformados en simples jefes con entornos adherentes beneficiarios llamados “núcleos duros”. En modos de conducción, Mauricio configuró estructuras con toma de decisiones más horizontales, mientras que Cristina, replicando la tradición peronista y el estilo unipersonal ejercido en Santa Cruz, hizo prevalecer la verticalidad absoluta. Por ello en la oposición sobran candidatos que pregonan autonomía, en algunos casos con una excesiva autoestima en cuanto a sus capacidades de conducir, mientras que en el oficialismo nadie se atreve a lanzarse (no confundir con amenazar), sin la bendición de la aún Jefa. Con vistas a futuro, se destacan dos frases de los ex presidentes renunciantes a ser candidatos. Mauricio expresando que “debemos tener claro para que queremos triunfar”, alertando que diseñar estrategias solo para ganar (caso del actual gobierno), augura graves problemas futuros para el país. Y Cristina anunciando que “es hora que alguien tome el bastón de mando. Yo ya di todo”, lo que produjo un estado de desamparo en sus feligreses en general intelectual y operativamente mediocres, como suele suceder con quienes aceptan someterse a conducciones férreas y unívocas. Rasgos que se extendieron a actores de la oposición, lo que se comprobará con el cierre de listas. Esta liquidez política promueve lo que Maquiavelo destacaba como vicios de los soldados mercenarios, al caracterizarlos como “ambiciosos, desleales, valientes entre los amigos, pero cobardes cuando se encuentran frente a los enemigos”.

Para desentrañar a Milei vale mantenerse en la república florentina de Maquiavelo, pues en el siglo XV existió un símil llamado Savonarola. Era un predicador dominico carismático y fundamentalista, que explotando el hartazgo de las masas urbanas lanzó públicas denuncias de corrupción contra el poder político y la Iglesia, en gran parte ciertas. Pero como sus discursos se agotaban en diatribas, sus seguidores lo fueron abandonando, y una vez excomulgado por la Iglesia terminó quemado en la hoguera en 1498. (Atención: es una referencia histórica que no pretende dar ideas a quienes están anunciando “sangre en las calles”). En cuanto a su poder político, Milei puede asimilarse a un catalizador, que es una sustancia capaz de acelerar o retardar una reacción química, pues logró acelerar mediocridades de muchos personajes políticos, más preocupados por lo que Milei representa en votos, que neutralizarlo con propuestas de gobierno modernizadoras y socialmente equitativas, pero más racionales y factibles. También afectó a opinólogos, analistas y encuestadores, que quizás en el afán de crear un suspenso en un contexto de declaraciones soporíferas, plantean que con solo Milei y su hermana, se pueda lograr una competencia electoral dividida en tercios.

Resumiendo, el verdadero mérito de Milei hasta el momento, es haber logrado asustar a rancios caudillismos y corporativismos conservadores, y haber permitido comprobar que en pleno siglo XXI abundan Savonarolas en el discurso político argentino.

Buenos Aires, 24 de mayo 2023

Corruptores demócratas

Etimológicamente el término corrupción significa arrebatar. Corrupción política remite a acciones delictivas en perjuicio del patrimonio público, con consecuencias civiles y penales. Pero en su definición más general, también significa “alterar el fin natural de algo”, que aplicado a un sistema democrático implica afectar creencias, prácticas e instituciones, convirtiendo al concepto democracia en un recurso discursivo que disimule las malas praxis, violación de normas, nepotismos feudales y prebendas empresarias. No sorprende entonces que el presidente, impulsado por quienes son juzgados y/o condenados en causas de corrupción estatal-privada, utilice la cadena nacional para en nombre de la democracia atacar a miembros de la Corte.

Esta etapa electoral que se mantendrá hasta la oficialización de listas el 24 de junio próximo, lejos de ser considerada “ajena al interés de la gente”, debiera analizarse con vistas al futuro inmediato, pues al desnudar las tensiones surgidas de mediocridades y apetencias personales para mantener posiciones estatales de privilegio explicitan no solo las verdaderas personalidades y vicios de quienes gobiernan y gobernarán, sino que explican cómo pueden mantenerse desde hace décadas en cargos políticos privilegiados pese al empobrecimiento del país. En esta instancia, diseñando, violentando, reinterpretando, eludiendo o falseando mandatos constitucionales y legislaciones electorales que impidan perpetuaciones políticas y faciliten impunidades judiciales, como la de promover elecciones indefinidas, utilizar ley de lemas, candidaturas simultáneas para más de un cargo, listas espejo, votos en cadena, o que una vez asumidos los cargos electivos, sean ejecutivos o legislativos, pedir licencia en el cargo en el que fuera elegido para asumir en otros cargos, o que legisladores una vez asumidos se pasen a otro partido, burlando al votante que lo eligió para representarlo. Ello se agrava con la existencia de una insólita cantidad de sellos partidarios con creativos nombres de fantasía, que permiten a sus dueños negociar posiciones en las principales listas, simulando virtuosas convergencias multipartidarias. Es así que más que diversidades ideológicas, cada lista adherente semeja a puestos de venta atendidos por quienes “escuchan ofertas”. Concluído el proceso negociador, el producto final, que ya no se denomina partido sino coalición, espacio, marca o similar, tiene ingredientes radicales, peronistas, kirchneristas, liberales, progresistas, populistas, etc., muchos de los cuales podrían a futuro reubicarse en una nueva coalición, según convenga. De programas de gobierno no se habla, no solo porque no existen, sino porque el objetivo inmediato es permanecer. Parafraseando el incumplido eslogan “ante una necesidad hay un derecho”, en estas negociaciones “donde hay un acuerdo hay un cargo político”

Lo descripto no tiene un fin destructivo o “anti político”, sino por el contrario, intenta ser una radiografía que muestre las causas de las dolencias ciudadanas, para evitar que viejos curanderos pretendan seguir engañando con invocaciones mágicas (Irigoyen, Perón, Patria, Pueblo), o con el más sofisticado recurso del marqués de Lampedusa en la obra “El gatopardo”: cambiar para que nada cambie.

Dado que lo que más asusta a los políticos son las críticas ciudadanas mayoritarias y convergentes, es importante asumir que recaerá sobre la población gran parte de la responsabilidad de generar, de modo pacífico y por vías institucionales, cambios verdaderos. Avalando las luchas contra la corrupción, y exigiendo propuestas electorales concretas y factibles basadas en intereses nacionales por sobre los corporativos.  Dos factores son inicialmente inevitables: 1) la mayor parte de los políticos responsables de la decadencia, con independencia de los resultados electorales, continuarán ocupando cargos de privilegio; 2) a través de planteos gubernamentales y voceros aparentemente delirantes, las mafias políticas, gremiales y empresarias parasitarias de los presupuestos públicos están anunciando que ejecutarán medidas desestabilizadoras si se afectan sus negocios.

En cuanto a lo programático, plantear que el problema actual “es político”, por su globalidad conceptual no significa nada. Lo correcto es decir que el problema es “la estructura estatal burocrática ineficaz, inmanejable e injustamente onerosa, legislaciones nocivas, y perfiles profesionales y éticos de los funcionarios que conducen inadecuados o incompetentes”, lo que se traduce en pobreza y marginalidad. Pero como este aspecto prioritario afecta a las clases políticas, hasta el momento no lo tratan ni el oficialismo ni la oposición. Cabe esperar que se incluyan en las propuestas de gobierno que se presenten a partir del 25 de junio.

Buenos Aires, 17 de mayo de 2023

Entre mafias y psicosis

Al presente gobierno cabe reconocerle el mérito de haber explicitado las causas de la decadencia argentina desde hace décadas, que alcanzan a las oposiciones hasta que estas no demuestren lo contrario. Esta acción didáctica se inicia en junio del 2019, cuando Cristina Kirchner designó mediante un tuit a Alberto Fernández como candidato a presidente y  a ella como vicepresidenta, sumándose días más tarde Sergio Massa, configurando un remedo de los Triunviratos criollos de principios del siglo XIX. Pero nadie imaginó lo que vendría. Cabe destacar dos hitos: el reconocimiento oficial de la existencia de mafias estatales, y haber puesto en escena las reacciones esquizofrénicas de quienes pretenden usufructuar poder pese a sus incapacidades para conducir el país, defecto que se suele disimular invocando a líderes (Irigoyen, Perón), símbolos (Patria), o ideologías (izquierdas y derechas).

Respecto a las mafias, aparte de la Comisión en la que dieciséis legisladores intentan,  cual duros interrogadores fascistas,  juzgar, apretar y desprestigiar a miembros de la Corte, jueces y fiscales que osan investigar, juzgar y sancionar actos de corrupción estatal-privada, las gestiones en el campo económico recuerdan a la icónica escena inicial de la película “El Padrino”, en la que un inmigrante besándole la mano, le pide a Don Corleone lo que no consiguió a través de la justicia: que castigue a quienes desfiguraron a su hija intentando violarla. El padrino accede, recordándole que le deberá un favor a ser retribuido cuando se lo pida. En la versión criolla, y en el contexto de un sistema económico anárquico y cambiante, un padrino apodado “ventajita” negocia con empresarios la entrega de dólares a valores mayores al oficial para exportar, y con financistas e inversores acuerda tasas de interés privilegiadas para que continúen comprando bonos y títulos públicos. El rol de Clemenza, guardaespaldas del padrino en la película, lo desempeña un funcionario con poder para decidir a quién le libera dólares para importar a valor oficial, designando “ad honorem” para colaborar en la tarea a su mujer. Como el término “ad honorem” genera desconfianza en los ámbitos sombríos de los negociados, el funcionario aclara por tuit que se diseñó un sistema de acceso público que supuestamente,  transparenta  las gestiones del marido y su mujer.   

En cuanto al trastorno de perder contacto con la realidad conocido como psicosis, afectó simultáneamente a altos funcionarios en uno de sus síntomas: presentar una conducta confusa y desorganizada. Los casos a mencionar a modo de ejemplo son de veracidad indubitable, pues provienen de los propios afectados, al ser obtenidos de sus reportajes o manifestaciones en redes sociales. El contagio se manifestó a comienzos de abril (dólar a $ 392), y tuvo un pico psicótico-emocional el 25 de abril cuando el dólar blue, (es el malo), alcanzó los $ 495.  El 17 de abril fue clave: mientras el ministro de Economía presentaba el mundial de fútbol Sub 20, la portavoz presidencial Cerruti explicaba en un video las causas de la inflación, y el presidente Fernández en un reportaje grabado en una vivienda particular dijo que le gustaría que Robert de Niro lo interpretara en la historia de su vida. El 18 de abril renunció el empresario y asesor presidencial Aracre, acusado de conspirar contra Massa, tras lo cual la esposa del ministro retuiteó que “es mi marido o el final”. Al día siguiente, posiblemente medicados,  se distribuyó una foto con Fernández y Massa sonrientes en el jardín de Olivos. El diputado Yaski, también afectado, públicamente le aconsejaba al presidente lo que debía hacer en el congreso del Partido Justicialista el día del 21 de abril. El ministro del Interior Wado de Pedro, pese a ser el único ministro que permanece en el cargo de los originalmente designados, expresó que aún hay funcionarios que no funcionan, y confesó que recién ahora se leyó la letra chica del acuerdo con el FMI. El 20 de abril en un acto en Ensenada, Fernández reclamó luchar para que “la maldita derecha” no llegue al poder, mientras el representante de esa maldición ideológica en el gobierno, Sergio Massa, continuaba gestionando ante el FMI un adelanto de miles de millones de dólares. En simultáneo, el 27 de abril la conductora política del Frente, Cristina Kirchner, daba en La Plata una “charla magistral”  titulada “»El FMI y su histórica receta de inflación y recesión». Días más tarde en otro acto en la misma ciudad y a 40 meses de gobierno, el diputado Máximo Kirchner pidió acordar un plan de gobierno con 10 o 15 puntos básicos. Y ante el desmadre de inflación y dólar, el piquetero/funcionario Pérsico declaró que hubo un pedido de Massa a la CGT y movimientos sociales para apretar a empresarios a fin de que bajen los precios. Hasta el momento, los brotes psicóticos masivos no han podido ser neutralizados.

La oposición, por no tener las urgencias de gobernar, sus psicosis son más controladas y menos dañinas. Los más afectados son Larreta, Bullrich, Carrió, Morales, Picheto y Manes, que presentan la peligrosa patología de querer ser presidente.  En cuanto a Milei, es una patología en sí mismo.

Buenos Aires, 10 de mayo 2023