Aprendiendo con Adorni e Insaurralde

Interrelacionar personas y hechos popularmente reconocibles para ejemplificar y entender conceptos o temas más complejos, nos remite a métodos educativos básicos, que permiten aprender sin someterse a discursos y eslogans dispersos y oportunistas. El tema en este caso refiere a la corrupción estatal, que, para concretarla, necesita de una trama de complicidades. Cabe aclarar que se utiliza el término corrupción en su más amplia acepción, o sea descomposición, deterioro, putrefacción, que en el caso político describe tanto la afectación de recursos y servicios públicos, la identificación de sus beneficiarios, y la estructura institucional que la posibilita, que necesita de actores pasivos que dejan hacer administrativamente, y protegen judicialmente. Los montos sustraídos bajo sospecha no son factores determinantes para emitir juicios, porque los mismos dependen de la fuente del saqueo, el tiempo de duración del mismo, y la cantidad de participantes. Para visualizar similitudes, diferencias, incongruencias e interrogantes políticos que surgen de esta patología, se presentan dos actores invalorables: Adorni, hoy renunciante al cargo de jefe de gabinete del gobierno, e Insaurralde, ex jefe de gabinete de la provincia de Buenos Aires. Se mencionan algunos aspectos a considerar:

1.- Difusión pública del supuesto hecho de corrupción. Pueden basarse en investigaciones profesionales sustentadas en datos veraces; en denuncias políticas que ciertas o no, tienen objetivos mafiosos; que sean producto de la casualidad, como los bolsos de López en un convento o los cuadernos del chofer Centeno, y menos habitual, surgidas de un organismo público de control, que en muchos casos actúa como cómplice.

2.- Primeras repercusiones periodísticas, políticas y judiciales. Al no existir una legislación clara y uniforme que defina las diferencias en cuanto a responsabilidades éticas, morales, penales y administrativas, prima la hipocresía discursiva, con legisladores enfervorizados en sus posturas críticas y pedido de sanciones, mientras paralelamente claman por la inocencia de condenados por corrupción cumplidas todas las instancias judiciales.

3.- Denuncias por intereses políticos. Si bien siempre invocan principios morales, están destinadas a provocar crisis de gobierno o perjuicios electorales, por lo que usualmente se centran en una persona y su entorno (casos Espert y Adorni), y no en estructuras político-institucionales. Por ejemplo; en los casos Spagnuolo y Adorni, la denunciante fue la periodista y legisladora Marcela Pagano. De ser necesario, entra en escena una justicia ineficaz, complaciente o cómplice, como muestran los casos de corrupción en la AFA, y el enriquecimiento de Insaurralde.

4.- Estrategias mafiosas durante las investigaciones judiciales. Si bien por repetidas en el tiempo perdieron creatividad, se aplican cuando los sospechados o acusados políticos, empresarios y testaferros, acuden al dinero o amenazas para comprar silencios, suavizar críticas o distribuir escuchas y videos. Las escuchas de Spagnuolo en la causa Andis, y los recientes videos con millones de dólares ocultos en un vestidor de la que fuera residencia de Insaurralde y Jessica Cirio, por ejemplo, profusamente difundidos son utilizados para negociar bienes en divorcios, amenazar con hablar, lograr cobertura judicial, o evitar arrepentidos. Las escuchas abundan en frases encriptadas, como que las órdenes “vienen de arriba”, sin decir de quienes; o bien, “órdenes de K”, tras lo cual la revista Noticias dice en su tapa “Karina Milei: la cajera”. Frases que son negadas al momento de prestar testimonio en sede judicial.

5.- Aclaraciones y excusas políticas. Es sabido que, con mayor o menor pericia, lo que caracteriza a los políticos es la locuacidad, que en algunos casos se acompaña de teatrales gritos y sobreactuadas indignaciones, que pierden cuando deben justificar sus propias acciones, y se empantanan en confusas explicaciones (Espert y Adorni), o se recurre al silencio absoluto (Insaurralde). Las conducciones políticas por su parte, apelan a la brevedad hipócrita: “En caso que exista delito, es la Justicia la que tendrá que sancionarlo”, expresó escuetamente el gobernador Kicillof respecto a Insaurralde, lo que promueve los siguientes interrogantes: ¿estudian sus antecedentes quiénes designan a los que ocupan una posición en una lista legislativa o en un cargo político? ¿pueden desconocerlos quienes compartieron un mismo espacio político durante años, intercambiándose halagos aceptados con simulada humildad, sin ver los enriquecimientos injustificables? Pregunta válida para presidentes, gobernadores, legisladores, intendentes, concejales, jueces, fiscales y peritos designados judicialmente.

Vale cerrar con una ironía para distenderse ante tanta hipocresía: dados los antecedentes y una vez concretado el casamiento, al próximo marido de Jessica Cirio se le deberá investigar exhaustivamente el origen de su patrimonio.

Buenos Aires, 01 de julio 2026

Reactivos químicos políticos

Se llaman reactivos químicos a los compuestos que se combinan con otras sustancias para crear nuevos productos, mediante reacciones químicas controladas en laboratorios. Sería de gran utilidad didáctica la metáfora de otorgar a Adorni el carácter de reactivo, en función de dos condiciones: 1) los casos de corrupción estatal no deben evaluarse en forma encapsulada, sino interrelacionados con otros semejantes en cuanto a actores y prácticas delictivas coincidentes en el tiempo, actuando como reactivo el menos trascendente en cuanto a participantes políticos y envergadura económica. 2) el rol de laboratorio lo cumple el gobierno, en este caso de Milei, facilitado por su triunfo por sobre estructuras partidarias y acuerdistas tradicionales, provocando una inestabilidad en las distintas sustancias que configuran los espacios ideológicos, periodísticos, políticos, judiciales, electorales e institucionales. Bajo esta óptica, el primer ensayo consiste en combinar al reactivo simple y visible Adorni, que combinado con los productos de mayor impacto político y económico llamados “Corrupción en la AFA” y “Mansión en Villa Rosa en Pilar”, facilitará desentrañar sus matrices de corrupción, evitando que se pretenda presentar como “nuevos productos” a los existentes, a través de denuncias mafiosas, acusaciones ocultistas e hipocresías, para que nada cambie. Y fundamentalmente, corregir las fallas legales y administrativas por las que robar recursos públicos sea extremadamente fácil, y recuperarlos casi imposible.

Dado que los instrumentos de alcance popular para proveer a los ciudadanos de información provienen de los campos del periodismo y medios de comunicación, cabe reiterar una breve reflexión sobre los mismos. Es evidente que producto de la evolución tecnológica tener que competir con redes sociales, “streamings” e “influencers” de bajo costo operativo y nula responsabilidad de opinión, ha sumido a muchos de los periodistas y medios tradicionales en un desconcierto que los ha llevado a utilizar el escándalo para incrementar audiencia o lectores, competir en agravios, y emitir opiniones basadas solo en rumores. Es en este contexto que desde hace tres meses medios tradicionales instalaron el nombre Adorni con una persistencia y continuidad temporal, mensurable para quienes contabilizan y publican la emisión de insultos, en una práctica que en propaganda política se llama “orquestación”, consistente en que “la persistencia del tema, junto con la variedad de su presentación, es la cualidad rectora de toda campaña de propaganda” (La Propaganda Política, Jean-Marie Domenach, París,1950). En tanto que las millonarias causas de la AFA tienen mucha menor cobertura, facilitando que en sintonía con la actividad del fútbol, fiscales, jueces y camaristas se pasen la pelota sin hacer un gol, o bien sin disimulo, hagan tiempo. En cuanto a Adorni, por haber hecho uso de la hipocresía en su rol de comunicador de un gobierno que combate lo “viejo”, su destino será el de los reactivos, que una vez usados pierden utilidad. Sin embargo, su caso servirá para reflexionar próximamente sobre la transparencia administrativa, las denuncias mafiosas y los requisitos a cumplir por los candidatos en la elección del 2027.

Para cerrar el ya desgastante debate acerca del periodismo, vale mencionar dos ilustrativos hechos recientes. El anuncio de la supuesta muerte del padre de Messi por parte de la actriz Florencia Peña en un canal de streaming provocó críticas con sobreactuadas indignaciones, cuando Peña es de los tantos personajes que, bajo el rótulo de periodistas, influencers u opinadores de café, compiten en la estrategia del escándalo y superficialidad argumentativa, por lo que ensañarse con ella parecería desmesurado. Pero en relación con la prensa considerada profesional, cabe un interrogante: si Peña hubiera dicho “¿será cierto el rumor de la muerte del padre de Messi?”, o bien “¿murió el padre de Messi, o son habladurías?”, así manifestada, ¿la información sería aceptable? El uso del condicional y signos de interrogación abundan en la prensa considerada seria. 

El segundo hecho lo produjo una polémica entablada, paradójicamente, entre dos liberales de buena formación intelectual, referida a las prácticas periodísticas. En una columna de La Nación, el integrante del directorio de este medio, José Escribano, criticaba un tweet del director de la Fundación Libertad y Progreso, Agustín Etchebarne, que señalaba un estado de gran decadencia en el periodismo, que incluía al humorismo político, publicando posteriormente el mismo medio un derecho a réplica de Etchebarne. Vale leerlos porque partiendo de ópticas distintas se pueden clarificar conceptos. El más importante, atendiendo a la historia de nuestro país, es que existe plena libertad de prensa y opinión, a lo que se agrega un aporte subjetivo: malintencionados y necios existen en todos los ámbitos.

Buenos Aires, 23 de junio 2026

Adorni: una luz en el camino

El empleo del trípode conformado por los eventos judiciales Adorni + lavado de dinero en la AFA + propietarios de la mansión en Villa Rosa, Pilar, facilitará analizar el devenir político al no centrarse en casos coyunturales que se agotan en el escándalo, sin utilidad para generar transformaciones institucionales virtuosas. El 10 de junio Adorni presentó su declaración jurada patrimonial, instalando un punto de partida concreto para avanzar en argumentaciones básicas racionalmente comprensibles, en lugar de apelar a eslogans y sobreactuaciones moralistas. La interrelación entre los tres casos permite asociar aspectos determinantes, comenzando por los montos bajo sospecha: en el caso Adorni de alrededor quinientos mil dólares, con gastos mediática y detalladamente descriptos; en el caso AFA las evasiones y lavados se estiman en cuatro millones de dólares, y la mansión en Pilar fue tasada en un millón setecientos mil dólares. Sobre esta base pueden formularse las siguientes hipótesis de trabajo: a) lo que define a los corruptos no son los montos sino el acto delictivo; b) en el caso Adorni, el monto bajo sospecha surge de operaciones inmobiliarias, obras de refacción y viajes turísticos, actividades entendibles para el común de la sociedad; c) los tres casos responden a una misma matriz analítica, relacionada con temas de contralor público, administrativo, legal y judicial. d) el ejercicio consistirá en detectar omisiones, contradicciones y engaños en los mensajes de carácter masivo, identificando a sus emisores, sin apelar a preconceptos ni adjetivaciones.  

Para la tarea caben algunas prevenciones. No será fácil detectar inicialmente las intenciones reales de los mensajes y campañas, pues las de carácter oportunistas o mafiosos también invocan fines ético-morales. En cuanto a la repetición de conceptos, si bien es un instrumento escolar imprescindible para fijarlos, también se aplica a los adultos mediante la propaganda política, a través de la llamada Regla de Orquestación, consistente en la repetición incesante de un mismo mensaje, no para educar sino para convencer. El ejercicio reflexivo permitirá afrontar el próximo proceso electoral nacional, ya iniciado en su fase más explícitamente descarnada, en la que cada actor político no tiene en claro a que barco subirse.

En el trípode de casos se produjeron novedades en dos de ellos. El 12 de junio Adorni presentó su declaración jurada, aceptando su condición de evasor y haber ahorrado en negro, por lo que parte de su patrimonio no fue incluido en su primera declaración como funcionario. Tras lo cual, bajo el ropaje de la indignación, el debate se centró en definir si Adorni es evasor, incurrió en omisión ética o maliciosa, en ocultamiento, u otras variantes. Por ello, para diferenciar entre intenciones éticas de transparencia o de operaciones ocultistas en susfines, habrá que partir de la detección de hipocresías, vicio recurrente en políticos con presencia de al menos los últimos veinticinco años, equivalentes a una generación. En lo inmediato se puede señalar las siguientes contradicciones, o inesperadas similitudes:  

1.- Adorni aceptó haber ahorrado en negro por el “riesgo de la vieja política”. Cristina Kirchner justificó los casi cinco millones de dólares detectados en la caja de seguridad de su hija, y haber ahorrado en dólares, ante el “riesgo macrista”.

2.- Desde hace años no se consigue aprobar la ley graciosamente llamada “ficha limpia”, en una discusión centrada en si se puede ser candidato con la primera condena penal, o si se debe esperar a que sea ratificada.   

3.- El diputado Pichetto, ex candidato a vicepresidente de Macri en el 2019, postula que el Congreso Nacional puede anular la condena contra Cristina Kirchner por corrupción, ratificada por la Corte Suprema. Con estos antecedentes, pareciera que la hipocresía triunfa cómodamente sobre los declamados principios éticos-morales.

También tuvo novedades la causa mansión Villa Rosa en Pilar, adquirida en 2024 por el monotributista Pantano y su madre, ambos sin capacidad económica. El 12 de junio, los camaristas en lo Penal Económico Hornos y Robiglio, resolvieron que la misma se tramitara en el juzgado n° 10 de dicho fuero, que subrogara el juez Aguinsky, y desde abril subroga Verónica Straccia.

La hipótesis a desarrollar, es que el caso Adorni exhibe hipocresías políticas, y la mansión Pilar ineficacias y/o complicidades judiciales. Para ir procesando paso a paso los avances informativos que surjan, vale seguir en cada instancia reflexiva el consejo de Ray Bradbury en una de sus novelas: “Apaguen todo. Patrullen la casa para desconectar los enchufes de la televisión, la radio, el fax, la computadora que transmite el correo electrónico y su estancada Internet. Vayan a sentarse al porche con un vaso de vodka con limón, una libreta y un lápiz, y piensen de verdad”

Buenos Aires,17 de junio 2026

Desarmando madejas políticas

En términos textiles una madeja se debe ir desarmando durante su uso, por lo que podría servir como metáfora para analizar a tres madejas supuestamente independientes entre sí: 1) Adorni; 2) Lavado de dinero en la AFA, y 3) Accionar judicial en la causa mansión en Pilar. Las interrelaciona el hecho de haber surgido hace pocos meses casi en simultáneo, lo que permite un adecuado seguimiento cronológico desde cero. Y porque a diferencia de las textiles, las madejas políticas entrecruzan intenciones y objetivos, por lo que el ejercicio consiste en detectar incongruencias, y formular interrogantes e hipótesis.  

1) Madeja “Adorni”. La resistencia que presenta a ser desarmada, abre posibilidades didácticas positivas para la sociedad, en cuanto a entender que las denuncias políticas, aunque invoquen fines éticos-morales, pueden tener objetivos opuestos, como operaciones mafiosas con fines de desprestigio e intención de crear crisis institucionales, inclusive golpistas, o tendientes a exponer públicamente prácticas y organizaciones destinadas a saquear recursos estatales. Un primer paso para diferenciarlas, es considerar los antecedentes de la fuente denunciante y su círculo, aportes documentales, e “inmediatez temporal” para cumplir el objetivo, pues una vez logrado, en las denuncias mafiosas la sanción moral o penal posterior pierde interés, incluso mediático, o bien concluyen en causas que ingresan en el túnel de los fantasmagóricos “tiempos judiciales” (ver madeja “Mansión en Pilar”). Un ejemplo en nuestro país es la icónica causa por sobornos en el Senado, que creó una crisis institucional terminal. Tras diez años, el tribunal actuante no solo cerró la causa por falta de pruebas aportadas, sino que pidió juzgar a funcionarios por sus declaraciones tildadas de “mendaces”, entre ellos el ex intendente de CABA, Aníbal Ibarra. ¿Las coimas podrían haber existido? Posiblemente sí. Pero el objetivo de la denuncia, que tuvo amplia cobertura periodística y derivó en la crisis del 2001, que no era moral, estaba cumplido.

Pero también opiniones y denuncias direccionadas a un saneamiento institucional, recaen en la “inmediatez de resultados”, al omitir el declamado principio de “presunción de inocencia”, queparadójicamente invocan los corruptos cuando son juzgados, o el “lawfare” en caso de ser condenados. La madeja Adorni combina ambas opciones. Salió a la luz pública por una denuncia de la periodista-legisladora Pagano, cuyos desempeños, denuncias seriales focalizadas en el gobierno, y asociaciones con Tapia y la dictadura venezolana en la repatriación del gendarme Nahuel Gallo, hace presuponer que es una operación mafiosa, pero en principio basada en una posibilidad veraz. Sin embargo periodistas profesionales de reconocida prédica contra la corrupción política, apela a una estrategia similar de “inmediatez de resultados”, por ejemplo, cuando el prestigioso periodista Morales Solá en su columna del domingo 31 de mayo en La Nación, referido a recaudos que debería tomar el gobierno con Adorni, expresa: “eliminar antes de que ocurra la posibilidad de tener un jefe de Gabinete penalmente procesado por corrupción. La Justicia ya tiene todos los papeles que constatan la trazabilidad de las cuentas bancarias de Manuel Adorni: cuánto dinero entró en ellas, de dónde proviene y, en algunos casos, en qué se lo gastó. La primera pregunta que debe hacerse es, entonces, por qué la obstinación del Presidente en confirmar ciegamente a un jefe de Gabinete que ni siquiera es imprescindible para la economía o para la política”. El planteo de Morales Solá y otros similares, impediría profundizar no solo en lo que se supone genera hoy la mayor intriga en la sociedad, que es la de conocer como Adorni justificará un supuesto patrimonio adquirido como funcionario jerárquico en sus dos años de actuación, descripto en amplias coberturas periodísticas que detallaron montos bajo sospecha, propiedades adquiridas, cantidad de ambientes, pileta con cascada, refacciones, hipotecas y traslados turísticos, y cuyo plazo de presentación vence a fin de mes. También impide conocer la estructura legal que facilita los delitos públicos, al poder verificarse la evaluación de la calidad y utilidad técnica de las declaraciones, cuando algunos medios ya citan a expertos y a una fuente de la Oficina Anticorrupción, manifestando “que la presentación no indica que lo declarado se encuentre bien, en cuanto a sí allí está la totalidad de bienes y deudas”. (La Nación,4 de junio, página 9) Pasando a ser relevante constatar la utilidad de las declaraciones patrimoniales vigentes en cuanto a documentación exigida y certificación de legalidad, que decisiones se adoptan con quienes no la presentan, que son muchos, y porque no se hacen públicas vía Internet como corresponde.    

2) Madeja “Lavado de dinero en la AFA”. Sin avances judiciales, surgieron aparentes rebeliones de los clubes River y Racing contra la gestión Tapia, que solo fueron una falsa alarma, pues las quejas refirieron a los arbitrajes, no a los manejos económicos.

3) Madeja “Mansión en Pilar”. Tras seis meses de ser revoleada por veinte instancias entre jueces, fiscales y camaristas, la madeja recayó en manos de los camaristas Roberto Hornos y Carolina Robiglo. A la fecha no se designó juzgado competente, los entornos sospechados licúan pruebas, y los testaferros no declararon. Las operaciones que en política exigen “inmediatez de resultados”, para lograr impunidades en el campo judicial, se aplica el “adormecimiento de causas”.

Buenos Aires, 10 de junio 2026

Espectáculos políticos

La permanencia de viejos actores políticos ejerciendo roles institucionales relevantes, confundidos aún por haber sido electoralmente derrotados por un personaje carente de estructura partidaria, brinda una inédita oportunidad para intentar aprendizajes políticos de alcance popular con la sencillez de la enseñanza básica, donde el sentido de las palabras se complementaba con imágenes y sucintas definiciones. “Gato” por ejemplo, se asociaba a la imagen de un gato, con la descripción de sus características y costumbres. En esta oportunidad, los “viejos actores políticos” ofician de los “gatos” de la metáfora, de quienes se conocen imágenes, características y costumbres. El inconveniente reside en que el rol de los libros de texto escolares de entonces, unificados en sus didácticas, políticamente lo cumplen los diversos medios de comunicación de alcance masivo, por lo que cabe señalar las diferencias entre información (basada en hechos y datos verificables), opinión (que es subjetiva), investigación (exige equipo, profesionalidad y documentación de apoyo), y propagación (el emisor solo transmite lo que otras personas le indican). Y como en toda actividad, en la que periodismo y periodistas no son sinónimos, existe pericia, convicciones, apretadores, y lo que Maquiavelo llamaba mercenarios.  

A lo señalado se agrega que los avances tecnológicos permiten que cualquier ciudadano, más allá de sus cualidades profesionales o de criterios, puedan comunicar a gran escala, por lo que los esfuerzos analíticos deberán volcarse a detectar contradicciones y falacias de los emisores de mensajes políticos, y de ser posible, identificar aspectos que promuevan reformas institucionales virtuosas. Para ello se plantean algunas hipótesis: 1) el exitoso eslogan electoral “casta”, se reemplazará por el más real de “familias”, o sea, nepotismos relacionados con el usufructo de recursos estatales, sean políticas, judiciales, sindicales, gobernadores, intendentes, entre otros, que, si bien también tiene resonancias mafiosas, son fácilmente visibles.  2) Como en todo análisis o juego, hay que establecer reglas ordenadoras. La prensa escrita, por ejemplo, ordena los temas por secciones específicas, como política nacional e internacional, policiales, deportes, economía, cultura, espectáculos, que hoy no aparecen tan claramente identificados, producto de que se mezcla política con espectáculo, por lo que no casualmente figuras como Canosa, Rial y Doman, entre otros, se reinventaron como comentaristas políticos. Sería importante entonces incorporar una sección llamada “Farándula política”, que registre a quienes insultó Milei; que su hermana no invitó a Villarruel al tedeum del 25 de mayo, o que Cristina Kirchner y Kicillof aún no se hablan, evitando de este modo que algunos ciudadanos piensen que estos espectáculos y escándalos pueden promover políticas trascendentes para la sociedad. Por el contrario, existe tal nivel de necedad, que hace sospechar que favorecen a las mafias y presiones económicas, distrayendo a la sociedad en detrimento de debates que impulsen leyes que afecten prebendas político-administrativas, electorales, legislativas y judiciales, y se mantenga una estructura institucional plagada de agujeros, tipo queso “gruyere”. 3) En lo posible se deben buscar asociaciones entre casos de corrupción que se presentan como independientes, pero se interrelacionan con personajes políticos y sus asociados, tratamientos mediáticos y actuaciones judiciales.

Como para que los temas con amplia cobertura mediática sean más fácilmente entendibles, los análisis deben seguir una trama adecuada y reforzados con imágenes concretas. Se cita a tres de ellos ya comentados en anteriores reflexiones, por tener como elementos comunes ser casos de corrupción pública cuyos expedientes judiciales tienen inicio reciente y simultáneo; existir presiones de altos niveles políticos multipartidarios, en muchos casos mafiosos, y exhibir actuaciones judiciales que como nunca antes, son explícitamente dilatorias, por lo que será de gran utilidad didáctica seguir en paralelo y cronológicamente sus desarrollos. Ellos son: 1) supuesto enriquecimiento de Adorni, asociado a las denuncias de la periodista-legisladora Pagano; 2) operaciones de lavado de dinero en la Asociación del Fútbol Argentino; 3) trama judicial para demorar y/o diluir la causa por la mansión en Villa Rosa, Pilar, atribuida a Toviggino, con testaferros como dueños. En este último caso y como cierre, vale citar los nombres de las autoridades judiciales por cuyas manos paso el expediente de la causa mansión Villa Rosa en Pilar, abierto a inicios de diciembre de 2025, sin anexar opiniones y adjetivos: juez federal Rafecas; juez penal económico Biscayart; camarista Leopoldo Bruglia; juez penal económico Marcelo Aguinsky; fiscal Navas Rial; camarista Alberto Lugones, quien derivó el expediente al juez federal de Campana, González Charvay; fiscal Bringas; juez Walter Saetone y fiscal Camafreita de San Isidro (apriete al denunciante de la mansión); fiscal Cearras; camaristas de Casación Carlos Mahiques, Daniel Petrone y Javier Carbajo; fiscal Mario Villar; tras las renuncias de Mahiques y Petrone, los reemplazaron Angela Ledesma y Mariano Borinsky; y desde hace diez días, camaristas en lo penal económico Roberto Hornos y Carolina Robiglio, y fiscal de la Cámara Pérez Barberá, quien ya se expidió. A la fecha no se definió juzgado competente, y los supuestos testaferros no fueron llamados a declarar.

Buenos Aires, 03 de junio 2026

Políticos sin inteligencia artificial

Recientemente la Asociación Argentina de Actores y Artistas preocupada por los riesgos del uso de la inteligencia artificial, presentó un video con el actor Ricardo Darín preguntando: ”Hola, sabés quién soy yo, ¿no? ¿Pero estás seguro de que soy yo? El video es de gran utilidad para explicar el actual devenir político, a través de dos aspectos esenciales: imagen e inteligencia artificial.

La imagen es el instrumento más eficaz de la propaganda por su fácil e inmediata percepción, siempre y cuando personaje y mensaje sean creíbles, difícil de lograr con nuestros dirigentes asociados a una decadencia de décadas. El video de Darín lo logra, por presentar una simbiosis entre imagen, credibilidad del personaje y manifestación explícita de su objetivo. Cuando imagen y mensaje no son acordes con la realidad, solo logra adhesión o rechazo emocional, retrotrayéndonos a una observación de Maquiavelo al príncipe hace más de 500 años: “Todos pueden ver, pero pocos tocar…Muy pocos saben lo que realmente eres”. Por ello no son creíbles las permanentes encuestas de Imagen, algunas de frecuencia mensual, que muestran diferencias de 6 o más puntos en cortos plazos de tiempo, planteando una posible incongruencia: o la sociedad sigue el día a día de las novedades políticas, o bien por desinterés, al ser consultadas responden sin mayor convicción. Lo preocupante es que muchos analistas y comentaristas sostienen sus opiniones basados en lo circunstancial de las encuestas (“la gente dice”), en lugar de centrarse en lo estructural, que debiera partir de datos públicos oficiales relevantes obtenibles por cualquier ciudadano vía Internet, objetivo de fácil cumplimiento usando la inteligencia artificial en su rol más elemental, que es el de procesar y mantener actualizados millones de datos. En este caso, referidos a la organización estatal integral, con detalles particularizados de cada organismo, sus misiones y funciones, cargos jerárquicos políticos, personal contratado y de planta, ingresos salariales brutos, presupuestos previstos y ejecutados, y balances de cierre.

De no ser así, los debates se convierten en escenificaciones donde las controversias pretenden resolverse blandiendo planillas con números parciales y de veracidad no certificada, como sucediera en el reciente debate que por el canal TN sostuvieron el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bertolacci, y el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Alvarez. Eso sí, sin balances universitarios. De este modo la sociedad es sumergida en un caos de datos parciales transmitidos por voceros, legisladores, periodistas, denunciadores seriales y apretadores, entre otros, que recuerdan a los ancestrales oráculos, nigromantes y videntes, en una competencia entre verdades, supuestos, falacias y sospechas. Lo que hace pensar que se prefiera la poco confiable inteligencia natural para comunicar hechos políticos, pues la artificial por su precisión, implicaría un verdadero golpe a la corrupción, pues eliminaría el secretismo. Vale como ejemplo el caso del posible enriquecimiento ilícito del Jefe de Gabinete Adorni, complementándolo con su denunciante Marcela Pagano, en rol de periodista, pues ratifica que no se debe juzgar el periodismo como abstracción, sino a cada periodista por su actuación, y de legisladora, porque tras haber logrado su banca a través de la Libertad Avanza no por adhesión individual de los votos sino dentro de una lista partidaria tipo “sábana”, vulnerando el principio de representatividad se convirtió en cabeza de puente para operaciones contra el gobierno a través de datos administrativos y judiciales que, aunque se disfracen de morales, generan planificadas desestabilizaciones institucionales. Lo que no varía en una persona que desempeña distintas actividades, es su personalidad y principios.

Retomando la invocada e incumplida “transparencia” de los datos y actos públicos, las declaraciones juradas patrimoniales de funcionarios y legisladores debieran ser públicas vía Internet, pues en caso contrario, permiten operaciones de desprestigio selectivas, o encubridoras ante enriquecimientos ilícitos. El desinterés por la transparencia surge cuando el propio presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, en un intento exculpatorio de Adorni, señaló que más del 22% de los legisladores no presentaron su declaración jurada, lo que abre interrogantes: si existen sanciones establecidas para estos incumplimientos políticos, y en caso afirmativo porque no se aplican, y la escasa utilidad de las presentaciones juradas anuales si la oficina competente, ante posibles inconsistencias, no las clarifica en tiempo y forma dentro de su vigencia anual. La propia Pagano fue denunciada por enriquecimiento ilícito, aportando fotos en las que su pileta, por ejemplo, es de mayor tamaño que la de Adorni. Esta ironía responde a que es momento de dejar de entretener a la sociedad con escándalos faranduleros, algunos mafiosos, mientras se protege el secretismo de lo verdaderamente importante, al eludir el uso de la inteligencia artificial para transparentar datos públicos en su más amplia acepción, de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. ¿O nos olvidamos que a seis meses de iniciada la causa AFA por la mansión en Pilar, los presuntos testaferros no fueron llamados a declarar?

Buenos Aires, 27 de mayo 2026

Adorni, AFA en Pilar y jueces

Los bienes de Adorni, la mansión en Pilar relacionada con la AFA, y su tramitación judicial, ofrecen una oportunidad didáctica para explicar la corrupción estructural institucionalizada, por varios factores: centrarse en hechos popularmente entendibles (patrimonio, mansión y jueces), tener amplia cobertura mediática, coexistencia temporal desde el inicio de los expedientes judiciales (diciembre de 2025 la mansión, y mediados de marzo de 2026 el caso Adorni), y un poder judicial que oscila entre la complicidad y la incompetencia. Sin obviar que se producen en un contexto de mafias estatales que reconocen los propios políticos al acusarse habitualmente de mafiosos, y una hipócrita dialéctica moralizadora mientras se opera a través de rumores, sospechas y medias verdades, por lo que las reflexiones no caerán en la trampa de juzgar a los robos por sus montos, someterse al recurso encubridor de que “todos somos corruptos”, o apelar a adjetivaciones y prejuzgamientos. El ejercicio se basará en intentar detectar contradicciones, falacias y omisiones en los mensajes e informaciones que se trasladan a la sociedad, o bien formular interrogantes en busca de respuestas.

Inicialmente se plantea la recurrente duda respecto a lo que se prioriza para mantener supuestos casos de corrupción pública en las primeras planas de los medios, que en el caso Adorni supera los dos meses. Comercialmente, que el caso mantenga el interés de los consumidores de medios, sea por la envergadura política de los sospechados, los montos delictivos en juego, el circuito administrativo seguido para obtenerlos, y documentación de respaldo exhibida, más allá de que su verosimilitud deberá certificarse judicialmente. En cuanto a repercusión popular de los sospechados, supongamos que los casos Adorni y mansión en Pilar son similares. En los antecedentes, el caso Adorni refiere a operaciones inmobiliarias, crediticias, refacciones interiores, pileta con “cascada”, viajes relámpagos y turísticos familiares. En tanto la mansión en Pilar en manos de testaferros, con similar cobertura gráfica y detallista, muestra extensas superficies cubiertas, cochera con decenas de autos de alta gama, caballerizas y un helipuerto. En la estimación de montos en juego, las diferencias adquieren escala: El diario La Nación del día 11 de mayo, brindó un detallado listado de deudas de Adorni, que incluye el total de créditos hipotecarios, y cuyo monto alcanza los 625.681 dólares. El mismo medio informó que un peritaje judicial valuó a la mansión en 17.000.000 de dólares. Pero como la corrupción y actos mafiosos no se miden en montos de dinero, sino en prácticas delictivas, cabe profundizar en los procedimientos, en donde se detectan contradicciones. Es hipócrita invocar moralidad, cuando no se aplica que “todo ciudadano es inocente hasta que no se demuestre lo contrario”, y en paralelo, se legisla que condenados puedan ejercer representaciones políticas y electivas, lo que explica que las operaciones políticas, sean o no mafiosas, para ser efectivas políticamente exigen inmediatez de resultados. Por ello, al mantenerse Adorni en el cargo desde iniciada la denuncia, bajó el interés popular en el caso, pese al intento de sostenerlo a través de la aparición “por goteo” de nuevos testigos. Dicho lo cual, el gran centro de interés se traslada a pocos días más, cuando Adorni presente su declaración de bienes actualizada, y se compruebe como se compatibiliza con lo denunciado. Entonces sí, lo que surja y se resuelva no será una operación política, sino aplicación de justicia, que debiera incluir la recuperación de los bienes no justificados.

Es en el ámbito judicial donde se produce la gran diferencia entre ambos casos. La causa Adorni la sustancian el juez Lijo y el fiscal Pollicita, sin conflictos de competencia. La causa mansión en Villa Rosa, Pilar, que involucra a la AFA e incluye evasión, enriquecimientos ilícitos, lavados de dinero, entre otros negociados, y contiene a innumerables “Adornis”, presenta una tramitación que no tiene antecedentes judiciales, pues en una lucha de competencias y aprietes, intervinieron hasta el momento cinco jueces, cuatro fiscales y un camarista, hasta que el expediente llegó a la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal, en la que se auto inhibieron dos jueces (Mahiques y Petrone), quedando finalmente conformada por los jueces Angela Ledesma, Javier Carbajo y Mariano Borinsky, quienes se tomaron casi un mes solo para dictaminar que el camarista Alberto Lugones no tenía jurisdicción para trasladar en enero el caso a Campana, y derivar la decisión final a la Cámara en lo Penal Económico. Casi unánimemente, los periódicos titularon a este fallo como “Revés para Tapia y Toviggino”, cuando en realidad fueron favorecidos, al continuar dilatando y diluyendo la causa, y mantener el expediente en manos del juez federal de Campana, González Charvay, que obviamente lo tiene paralizado. Las expectativas de ahora en más, se resumirían en esperar la declaración de bienes de Adorni y ver como zafa, y las declaraciones de los testaferros de la mansión, y ver como zafan sus verdaderos dueños. Verbo zafar: salvarse, eludir un problema, con o sin ayuda judicial.

Buenos Aires, 20 de mayo 2026

Periodistas extraviados (parte 2)

Centrar la abstracción “periodismo” en los periodistas, se debe a que son las caras visibles de las empresas de comunicación, que para subsistir deben tener ingresos acordes a sus estructuras, los que pueden provenir de publicidades privadas que miden cantidad de consumidores, suscripciones a sus productos gráficos y audiovisuales, aportes empresarios y sindicales que los sostengan, y pautas de los Estados nacional y provinciales. Los medios tradicionales segmentan la información en temas específicos, con tratamientos más o menos profesionales; veraces o falaces. Este ecosistema mediático clásico, al tener que competir con variadas plataformas digitales, muchas de ellas anónimas, genera una multiplicidad informativa que en lugar de convencer confunde. Agrava el cuadro que desde hace décadas la información y opinión no están separadas como otrora, en donde había un periodista de noticias imparcial, otro de opinión subjetiva, y un locutor que hacía propaganda de pasta de dientes, u otros productos. Sin olvidar que en todo el mundo existe un periodismo extorsionador, que bien describiera Umberto Eco en su libro “Número Cero”, en el que un empresario plantea estar creando un periódico, pero solo para dar miedo y extorsionar, pues para deslegitimar a un adversario no hace falta acusarlo, sino degradarlo bajo un sinfín de sospechas.  La comunicación apela en muchos casos a reglas de la propaganda política, en donde priva la emoción persuasiva basada en argumentaciones que buscan títulos que impacten, circunstancias que se omiten, frases que se recortan, y un exceso de rumores, que es la forma de comunicación más vieja del mundo, citando supuestas altas fuentes políticas no identificadas (pero seguramente interesadas), en una hibridez argumentativa que paradójicamente, facilita detectar inconsistencias. Un problema no menor es el artilugio político de eludir el uso de la inteligencia artificial, destinada a procesar permanentemente información oficial actualizada y detallada de todos los organismos públicos centralizados y descentralizados al alcance de todos los ciudadanos, en lugar de que la obtengan denunciadores y operadores seriales mediante espionajes mafiosos, para propagarlos mezclando verdades, falsedades y supuestos. Lo expresado puede observarse en las lavadas páginas web institucionales, que no incluyen su estructura, presupuesto, personal, salarios y tareas en gestión, tema clave a considerar próximamente. Para cerrar el capítulo “periodistas”, cabe ejemplificar algunas posibles inconsistencias actuales, evitando contaminar la opinión con prejuicios y adjetivos.

1.- El director de Perfil Jorge Fontevecchia inició una causa judicial contra Milei por haberlo llamado “periodista ensobrado”, que consideró injuriante y ofensivo, afectando a su reputación. Sin embargo, una de las recurrentes tapas de la revista Noticias contra el gobierno, la tituló “Karina Milei, la cajera”.

2.- El periodista Alconada Mon realizó hace meses una detallada investigación sobre un matrimonio ruso residente en nuestro país para tareas de espionaje, que tras ser expulsados fue recibido con honores por Putin. Pero ante la revelación de un consorcio internacional de periodistas de investigación que detectó una campaña de desacreditación del gobierno de Milei financiada por los rusos, que incluía a periodistas, medios, analistas y economistas locales, con algunos nombres concretos, Alconada Mon no amplió su investigación original, inserta en el mundo de intervenciones extranjeras con colaboradores argentinos.  

3.- Tras la emisión de imágenes no autorizadas del interior de la Casa Rosada en el programa televisivo que conduce, la periodista Luciana Geuna en su descargo, dijo que con anterioridad avisaron a funcionarios de prensa, sin identificarlos, pese a que no tienen la categoría de fuente reservada.

4.- Ante un comentario del periodista Pablo Rossi señalando que parte del periodismo se debía una autocrítica, su colega Marcelo Longobardi en una red social lo calificó de “chupamedias”, instalando la duda de si es más ofensivo “mandril” o “chupamedias”.

5.- La periodista Marcela Pagano, devenida en legisladora a través de La Libertad Avanza (no es una fake-news), realiza permanente operaciones contra el gobierno, apelando a contactos con el gobierno venezolano, la AFA de Tapia y Toviggino, e información reservada provenientes de espionajes.

6.- Por último, cabe resaltar al periodista Diego Cabot, responsable de una premiada investigación por las coimas en obras públicas (causa Cuadernos), que fue sometido a un desgastante interrogatorio de 11 horas por defensores de los acusados, soportado con eficacia y dignidad.

Como inicio de los ejercicios reflexivos, se puede ir pensando el tema a desarrollar en la próxima newsletter: ¿qué similitudes interrelacionan a los casos vigentes de Adorni y su justificación de bienes; los reales dueños de la mansión de Pilar; y lo actuado por jueces y fiscales en la causa AFA? .

Buenos Aires, 13 de mayo 2026