Señales políticas: omertá y secretismo
La pasada reflexión se refirió a las mafias políticas de carácter institucional, caracterizadas por generar estructuras de poder paralelas que asocian a funcionarios oficialistas y opositores con privados, y son implementadas y conducidas desde altas esferas estatales para saquear recursos públicos. En dicha oportunidad se señaló que su principal estrategia consiste en realizar denuncias de desprestigio basadas en suposiciones que mezclan verdades con mentiras. Ahora, tras hacerse público a través de medios de comunicación un hecho protagonizado por la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, se mencionan otras dos de sus reglas clásicas, conocidas como “omertá” y secretismo, lo que ratifica que el término “mafia” no debe evaluarse como un insulto, sino como una forma de entender conductas y procedimientos.
La omertá o ley del silencio es un código de honor mafioso surgido en el sur de Italia, que prohíbe terminantemente colaborar con las autoridades o dar información sobre actividades delictivas. El secretismo por su parte, consiste en guardar información de manera intencional para que no llegue a la opinión pública. A través de medios periodísticos relevantes se conoció que el 28 de mayo pasado los legisladores provinciales aprobaron no entregar a la fiscal Betina Lacki a cargo del trámite judicial, los expedientes administrativos motivados por pagos de salarios vía cajeros de falsos trabajadores legislativos, que eran cobrados por empleados activos, entre ellos el conocido Julio “Chocolate” Rigau, para su posterior reparto. Para evitar que se identifiquen a los responsables, en un marco de secretismo se aprobó por unanimidad en mayo, con excepción de un diputado, archivar los expedientes para aducir la imposibilidad de entregarlos. Lo descripto motiva las siguientes hipótesis: 1) para ocultar actividades delictivas o que afecten sus privilegios a nivel institucional, se pueden lograr acuerdos multipartidarios casi unánimes y sin grietas entre diversos espacios políticos (en las mafias se llaman familias), imposibles de lograr para aprobar leyes de interés común. 2) para evitar abstracciones encubridoras, como Honorable Legislatura, y no ser injustamente selectivo, se citan solo los nombres de los jefes de los principales bloques partidarios: Facundo Tignanelli (Fuerza Patria); Agustín Romo (La Libertad Avanza); Alejandro Rabinovich (PRO); Alejandra Lordeu (UCR) y Andrés de Leo (Coalición Cívica). Votó en contra Christian Castillo (Frente de Izquierda), pero ejerció la “omertá”, al no revelar quienes designaron a los empleados truchos, actitud inadmisible en un revolucionario de izquierda, aunque sea en la versión “light” criolla. Subsidiariamente se abre un interrogante: ¿los fueros que se auto adjudicaron los legisladores, los protegen de los mandatos judiciales? Maquiavelo sonríe.
Otro caso a seguir es la causa conocida como “Mansión de Villa Rosa en Pilar”, cuyos propietarios son una madre jubilada y su hijo monotributista, sospechados de actuar como testaferros del presidente de la AFA Tapia, y su tesorero Toviggino. Iniciada a principio de diciembre de 2025, a la fecha madre e hijo no fueron llamados a declarar, para lo cual se diseñó una estrategia inédita en los anales judiciales. Discutiendo competencia intervinieron cinco jueces, once camaristas (dos se excusaron), y seis fiscales, sin que a la fecha exista una decisión. Como sucediera con los legisladores provinciales, lo expuesto promueve hipótesis:1) Que Tapia y Toviggino con sus enriquecimientos exponenciales, son solo mascarones de proa para ocultar negociados en el fútbol, de los que participan políticos, empresarios, sindicalistas, poder judicial, intendentes y gobernadores. Las quejas recientes de presidentes de clubes como Di Carlo, Milito, Daniel Vila y Russo, parecieron romper con la “omertá”, pero fue una falsa alarma. Las quejas se referían a los arbitrajes, no a los manejos económicos de la AFA. 2) Respecto a la estrategia de debatir competencia para ganar tiempo y diluir pruebas, cabe preguntarse: ¿cuál sería la respuesta correcta de competencia para aprobar un examen en Facultades de Derecho? 3) ¿sigue existiendo una custodia judicial estricta en el predio, o dilucidada la competencia se descubrirá que muchos autos incautados desaparecieron?
Como se observa, los interrogantes son elementales, y pueden formularse en cualquier mesa de café.
Buenos Aires, 30 de septiembre 2026
Mafias en campaña electoral
En la enseñanza básica los conceptos exigen un proceso de repetición para ser racionalmente fijados, pero en la propaganda política el mensaje repetido se dirige solo a lo emocional a fin de persuadir, y se llama Regla de Orquestación. En esta ocasión, la repetición de un tema pretende argumentar que la existencia desde hace décadas de mafias político-privadas, son la causa de la degradación socio-económica del país. El politólogo italiano Gaetano Mosca, actuante entre fines del siglo XIX y principios del XX, definió como “élites” de tendencia hereditarias a quienes, ocupando las posiciones institucionales más altas, generan “estructuras de poder paralelas que surgen por incapacidad o complicidad del Estado”, lo que trasladado a nuestra realidad, “élite” no debe confundirse con el exitoso eslogan electoral “casta”, que se asocia a una situación de “permanencia en el tiempo” de diversos actores políticos, judiciales, sindicales y empresarios, sino a un rol institucional en el que funcionarios se asocian a privados para saquear recursos públicos, conformando mafias cuya existencia reconocen nuestros propios políticos, como cuando una expresidenta y sus adherentes acusan de mafiosos a los integrantes de la Corte, jueces y fiscales. El término “mafia” no debe enmarcarse en la categoría de exabrupto metafórico, porque sin emplear las tácticas violentas de antaño se mantienen sus estrategias, siendo la principal las operaciones de desprestigio a través de anónimos o fuentes de dudosa legitimidad, de propagación inmediata y simultánea a través conductos comunicacionales preestablecidos, creando un coro de corruptos y/o ingenuos proclamandohonestidad e indignación, en donde se es culpable hasta que no se demuestre lo contrario .Algunos medios se suben a esta movida, recordando la novela “Número cero” de Umberto Eco, en la cual un empresario propone a un mediocre personaje ser redactor jefe del próximo diario Domani, que nunca saldrá a la luz, pues su fin es chantajear a altas esferas del poder, anticipándoles hechos perjudiciales en base a suposiciones y mucha imaginación, sin separar la verdad de la mentira.
Dado que esta estrategia la repiten las mismas dirigencias desde hace décadas, vale recordar un caso emblemático que demuestra los daños que provocan estas mafias a la sociedad: los supuestos sobornos a senadores para aprobar una reforma laboral durante el gobierno de De la Rúa, que fue el origen del golpe institucional que causó su caída, con la posterior crisis 2001-2002, y sus nefastas consecuencias sociales, como la confiscación de ahorros privados y cifras récord de pobreza. Durante el trámite de aprobación de una ley de reforma laboral, en marzo del 2000, el sindicalista Hugo Moyano denunció que Flamarique, ministro de Trabajo de entonces, afirmó que para convencer a los senadores tenía la tarjeta Banelco. En abril la ley fue aprobada. El 25 de junio el columnista del diario La Nación Morales Solá, publicó la existencia de favores a senadores para aprobarla, posibilidad que fue investigada luego por la periodista de ese medio María Fernanda Villosio. Días más tarde, el operador legislativo Daniel Bravo afirmó haber encontrado un anónimo que denunciaba coimas a varios senadores peronistas. Abonando las sospechas, en octubre renunció el vicepresidente Carlos Alvarez. En mayo de 2003, trasla asunción de Néstor Kirchner como presidente, el ex secretario legislativo radical Pontaquarto se presentó no ante la justicia, sino ante el Jefe de Gabinete de entonces Alberto Fernández en calidad de “arrepentido”, declarando que transportó 5.600.000 pesos de la SIDE al domicilio del senador peronista Cantarero, para su posterior reparto entre los senadores involucrados. Iniciada la causa judicial, intervino el juez Canicoba Corral, cuyas conclusiones fueron rechazadas por la Cámara, retomando el expediente el juez Daniel Rafecas, quien realizó varios procesamientos y elevó la causa a juicio oral. En tanto, la ley de reforma laboral fue derogada en marzo de 2004. En 2007 se inició el proceso en el Tribunal Oral integrado por los jueces Pons, Gordo y Ramirez, quienes en el 2012 y tras interrogar a más de 340 testigos, no solo absolvieron a todos los imputados por entender que no se había probado ningún delito pues no se aportaron pruebas concretas, sino que se calificó a Pontaquarto de embaucador para armar la causa, y se solicitó investigar al ex Jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra por su mendacidad declaratoria, y al juez Rafecas por manipular el expediente. Lo ejemplificador del caso es que ambas posibilidades indican un accionar mafioso, pues o no existieron pruebas, o bien concluido el objetivo político, no hubo interés en presentarlas.
El costo lo pagó la sociedad con la crisis socio-económica 2001-2002.
Buenos Aires, 23 de septiembre 2026
Autos políticos chocadores
Para analizar nuestro devenir político, es necesario armar un hilo conductor que contenga datos relevantes y veraces basados en fuentes identificables para su constatación por quienes lo deseen, obtenidos esencialmente a través de la prensa escrita, programas televisivos y organismos oficiales sin abrumarse ante los bombardeos mediáticos, ámbito en que políticos, periodistas y corporaciones, sea de buena fe o para manipular a la opinión pública, actúan metafóricamente como autos chocadores en un parque de diversiones, en donde cada conductor difiere en datos relevantes para encarar debates o formular políticas. De modo aleatorio, se seleccionan algunos aspectos como ejemplo.
1.- Subsidios. En Argentina, los subsidios masivos a la energía que alcanzaron a todos los niveles socio-económicos, se implementaron de manera sistemática a partir de 2002–2003 mediante el congelamiento de tarifas y la compensación a las empresas proveedoras, y se mantienen a la fecha (Instituto Argentino de Energía “Gral. Mosconi”).
2.- Beneficiarios sociales. a) De los 4,7 millones de beneficiarios sociales en 2009, se pasó a 7,4 millones en 2025. b) Néstor Kirchner asumió en el 2003 con 80.593 discapacitados, y a diciembre de 2024 hay 1.213.293 pensiones por discapacidad. (artículos de La Nación)
3.-Proteccionismo. a) Las empresas de servicios recibieron subsidios por 30.000 millones de dólares sin que se conozca su destino (Aldo Pignanelli – Clarín – 18 de julio de 2016). b) La discusión versa sobre si el esquema de barreras a las importaciones, restricciones de acceso al dólar y una inflación más alta dieron paso a mercados cerrados en los que las empresas consiguieron maximizar sus márgenes de ganancias a costa del consumidor. (Mariano Boettner – Clarín – 01/03/2026). c) El tipo de protección industrial que se desarrolló en Argentina generó dos cosas: tasas declinantes de desarrollo, con una economía con tasas de crecimiento muy bajas. El segundo efecto es que generó clases sociales, tanto empresarias como trabajadoras, adversas al cambio y al riesgo. (Juan Carlos de Pablo). d) “Esta gente (el gobierno) no conoce el país y no conoce lo que es la industria, no tiene idea” (Guillermo Moretti, vicepresidente de la UIA – La Nación – 03/09/26)
4.- Inflación I. a) “Con la inflación pierden los que menos tienen” (oración política criolla para lucirse). b) “Tenemos muchas ineficiencias que se hacen visibles con la baja de inflación” (Osvaldo Giordano – La Nación – 04/05/25). c) “Milei no quiere devaluar porque los salarios bajan” (Gerchunoff y Lach – La Nación – 01-03/26).
5.- Inflación II. a) “Comparto la lucha que ha tenido el Gobierno para bajar la inflación, pero se llega al punto en el cual hoy hay una suerte de estrangulamiento en la actividad privada” (Jorge Brito, del Banco Macro – La Nación- 24/02/2026). b) La inflación en el último año del gobierno de Alberto Fernández y ministro Massa fue de 211,4%. (Indec).
6.- Desarrollo económico. a) Según datos del Banco Mundial Argentina es el país que mayor cantidad de años estuvo en recesión desde 1950 a la actualidad. En 1948 el PBI per cápita del país era del 84% del promedio de las 10 economías más grandes, y hoy ese valor es del 34% (Esteban Lafuente – La Nación – 14/06/24). b) El FMI informó el listado de las primeras 9 economías del mundo de acuerdo a su PBI: Estados Unidos, China, Alemania, Japón, India, Reino Unido, Francia, Brasil e Italia. (La Nación – 05/06/24)
7.- Deuda. a) El país es el principal deudor del FMI, con u$s 58.000 millones (Banco Central) b) “Los argentinos tienen u$s 284.039 millones debajo del colchón”, informó el Indec (La Nación – 25/06/26). c) El gobierno de Alberto Fernández dejó una deuda multimillonaria por importaciones de u$s 53 mil millones (La Nación – junio 2024). d) A octubre/2022 la deuda pública alcanzó los u$s 384.104 millones, según informó la Secretaría de Finanzas. (Ismael Bermúdez – Clarín – 16/11/22)
8.- Educación. El Congreso votó en el presupuesto nacional 23 universidades nuevas entre 2003 y 2024, elevando su número a 53, donde los estudiantes provenientes de hogares de mayores ingresos duplica a los de menores ingresos. (Enrique Szewach – La Nación – 09/06/26)
9.- Empleo. Los asalariados del sector privado se redujeron en 197.359 trabajadores desde fines del 2023, pasando de ser 6.385.764 en noviembre de 2023 a 6.188.045 en marzo 2026 (Ismael Bermúdez – Clarín – 14/06/2026)
10.- Jubilación. Rige el Sistema Integrado Previsional Argentino, que se define en la ley 24.241 como “sistema solidario de reparto”. La mínima jubilación vigente a septiembre/2026 es de $ 428.633,46, y la máxima como régimen especial es de $ 16.090.877,01 brutos (Anses)
11.- Banco Central. Su Carta Orgánica fue modificada seis veces en nueve décadas, a partir de 1935. El último cambio fue en 2012 con Marcó del Pont, que eliminó el mandato único de preservar el valor de la moneda (Melisa Reinhold – La Nación – 31/07/26)
12.- Reforma Constitucional de 1994. No se introdujo ni la independencia del Banco Central, ni la prohibición de emitir moneda, ni la prohibición del control de capitales, ni reglas fiscales, que Chile, Colombia y Perú incorporaron en sus constituciones a fines de los 80 (Luciano Laspina – La Nación – 19/04/26)
13.- Elecciones. a) El viernes anterior a las PASO de 2019, que el oficialismo de Macri perdió por 19 puntos, el dólar cerró a $ 46, y el lunes siguiente cerró a $ 57,3 (Ezequiel Burgo – Clarín – 31/12/22). b) Para la elección del 07 de septiembre del 2025 en provincia de Buenos Aires, existían 48 partidos reconocidos, 17 partidos en trámite y 119 agrupaciones. (María José Lucesole – La Nación – 08/05/25).
Como cierre, un comentario de un futbolista argentino campeón del mundo: “Hacía tres años que no venía al país y veo a la misma gente de siempre, diciendo las mismas cosas, en un país cada vez peor” (Jorge Valdano – suplemento deportivo La Nación – 14/07/22)
Buenos Aires, 16 de septiembre 2026
Tres periodistas tres
Dado que las opiniones y argumentaciones relativas al desenvolvimiento político hasta las elecciones nacionales de 2027 tendrán como base la información brindada por los distintos medios de comunicación de alcance masivo, para analizarlas será oportuno recordar los principios de la propaganda política surgidos en las primeras décadas del siglo XX (comunismo, fascismo y nacional socialismo), que difieren en lo ideológico, pero no en la aplicación de sus reglas y difusión de mensajes.
El cambio más importante surgido de la evolución digital, es el de haber convertido el circuito unidireccional entre el periodista emisor y el ciudadano receptor, en un ida y vuelta vía redes sociales, lo que generó un desacomodamiento en el periodista tradicional, acostumbrado a una influyente centralidad, que, sumado a una mayor imbricación entre política y espectáculo, lo obliga a competir con “influencers” adolescentes, “trolls” y opinadores de café. Sin olvidar que los mensajes masivos deben ser simples para ser comprensibles por todos los sectores sociales, también se diseñan los destinados a sectores supuestamente intelectuales. Pero en ambos casos suelen presentarse las reglas de desfiguración (datos no verificados); orquestación (repetición incesante del mismo mensaje por varias fuentes), y contagio (por ejemplo, a través de encuestas falsas).
Es en este contexto que se plantea la hipótesis de que tradicionales periodistas prestigiosos están sufriendo un desfase generacional, y que ante léxicos agresivos se sienten particularmente ofendidos, llevándolos a perder objetividad y profesionalidad, y eventualmente, sumarse a operaciones de orquestación, en lugar de aportar a sus seguidores análisis virtuosos y esclarecedores en pos de informaciones relevantes. Vale citar los casos, entre otros, de los periodistas del diario La Nación Carlos Pagni, Nelson Castro y Fernández Díaz, que no pueden ser sospechados de populistas, lo que los hace aptos para fundamentar la presente hipótesis.
El columnista Pagni se caracteriza por extensas exposiciones en las que trata varios temas en simultáneo, que interrelacionan a políticos, empresarios, sindicalistas y poder judicial en negocios con el Estado, configurando viejas tramas que llevará años desarmar, pero no duda en acoplarse a estrategias de orquestación contra Milei, como la mención a su falta de empatía con los morosos bancarios, cuando de él se espera que señale el alcance y causas de dicho problema, como lo realizara en el canal A24 una joven analista financiera, a través de una didáctica exposición gráfica detallando la composición del interés bancario, que incluye un porcentaje por riesgo de morosidad que pagan todos los que adquieren un crédito. Esta información relevante no la dió Pagni, como tampoco autoridades del Banco Central.
El periodista y médico neurólogo Nelson Castro, por su parte, usurpando la especialidad de psicología y psiquiatría que no posee, afirmó que el presidente Milei presenta una personalidad patológica, lo que implica una afección de salud mental. Ante la sensibilidad de Castro ante los insultos, habría que preguntarle si “ensobrado” es más ofensivo que enfermo mental.
Finalmente, el columnista y escritor Fernández Díaz, cuyas menciones a diversos intelectuales históricos y actuales derivan obsesiva e ineludiblemente en Milei, con conclusiones aterradoras, cual algunos de sus thrillers. La más reciente reza: “La irrupción de Fernando Cerimedo devolvió al primer plano las artimañas fundamentales de las que se sirvió Javier Milei para ganar y gobernar: la utilización de milicias digitales plagadas de fanáticos, rentados e inescrupulosos”. Tras lo cual, se pliega a la regla propagandística de orquestación del momento, y se lamenta por los “casi cinco millones de morosos”, sin indicar sus fuentes, detalles y causas.
En su readaptación a los nuevos contextos comunicacionales, los prestigiosos periodistas ¿terminarán mimetizándose con las operaciones de los fanáticos digitales?
Buenos Aires, 02 de septiembre 2026
El caso Phelan
Recientemente varios medios de comunicación dieron amplia cobertura al cierre de dos plantas del grupo textil Will Der SA, situadas en General Pacheco y Las Flores, según informara el presidente de la firma Santiago Phelan. Para justificar el cierre expresó: “Piensen ustedes, los que pudieron votar a este gobierno, piensen a dónde los llevó. Con otros gobiernos todos sufrimos, pero teníamos plata en el bolsillo y teníamos para gastar”. (textual, Infobae, 18/08/26). Esta sucinta frase, pronunciada por un empresario que según aclara nunca se metió en política, puede actuar como disparador para reflexiones valiosas en el contexto de un proceso de transformaciones, y que llamativamente no produjo opiniones y debates por parte de economistas y analistas políticos.
Considerando el rol excluyente de los medios de comunicación para circular noticias masivamente, pero cuyos receptores no se igualan en cuanto a las posibilidades de procesarlas y/o entenderlas, cabe una breve asociación de la frase de Phelan con algunos de los principios de la propaganda política moderna, iniciada en las primeras décadas del siglo XX, en especial cuando la fragmentación en diversas plataformas y redes del ecosistema mediático tradicional, genera una sobrecarga informativa en donde predomina lo emocional, disimulado bajo un cúmulo de cifras de veracidad no verificable. La frase contiene dos reglas propagandísticas básicas: unanimidad (todos sufrimos), y simplificación (teníamos plata en el bolsillo). Hecha esta salvedad, el lamento de Phelan plantea interrogantes claves desde lo político, económico y social, que debiera esclarecer.
El primero de ellos, que excede específicamente a la industria textil, es saber cómo la empresa se desenvolvió mejor en el 2023 con 211,4% de inflación (185,9% si se le resta el salto de diciembre), en lugar del 30/33 % actual, que de por sí es altísima, y que datos tomaron en cuenta los directivos para decir “con otros gobiernos todos sufrimos, pero teníamos plata en el bolsillo y teníamos para gastar”, pues la pobreza a diciembre del 2023 medida por el Indec, era del 41,7%. En este contexto, para entender las causas que derivaron en los cierres de las plantas, los directivos deberían aclarar si la empresa exportaba, desde que año dejó de trabajar con marcas internacionales reconocidas y sus causas, si se analizó la posibilidad de buscar equilibrio económico cerrando solo una de las dos plantas, los montos/volúmenes de las importaciones de textiles chinos entre 2023 y 2025 que manejan, y dato no menor, cuál era la incidencia en el producto final de los impuestos nacionales, provinciales y municipales. Estos y otros datos analíticos deberían brindar los empresarios que dicen estar afectados por la política económica, y los periodistas especializados transmitirlos didácticamente ante la sociedad, para visualizar de modo consistente y no a través de eslógans los factores y vicios que impiden que el país ingrese en una senda de desarrollo virtuoso y sostenido.
Dadas las históricas referencias a las importaciones chinas, vale una breve comparación entre las evoluciones de China y nuestro país desde 1970 a la fecha, o sea, transcurridas dos generaciones. En China, tras la muerte de Mao Tse Tung en 1976, quien provocara la gran hambruna con millones de muertos en los años 60, Xiaoping introdujo en 1978 un modelo exportador precario, que produjo las primeras quejas empresarias locales por competencia de productos de baja calidad fabricados con mano de obra esclava. En nuestro país se creó en Trelew (Chubut) el Parque Industrial Textil en 1971, que procesaba el 90% de lanas, con un régimen promocional de 10 años, que incluía desgravaciones impositivas, tierras e infraestructura a cargo del Estado. En el mismo año se adjudicó una planta de aluminio en Puerto Madryn (Chubut) a la firma italiana Aluar, encabezada por Manuel Madanes, en donde el Estado argentino aportó la presa hidroeléctrica de Futaleufú en la cordillera, una red de alta tensión de 600 kmts. hasta Aluar, y un muelle de aguas profundas en Golfo Nuevo. En 1972 se implementó la promoción industrial electrónica en Tierra del Fuego, que armaba y no desarrollaba. Vencido el plazo de promoción textil en Trelew, más de 45 plantas cerraron sus instalaciones, dejando un serio problema social. Vencido el plazo de promoción fueguina, el ex presidente Fernández prorrogó por 15 años los beneficios fiscales que vencían el 31 de diciembre del 2023. Ingresando a la actualidad, en nuestro país Madanes Quintanilla (sobrino del entonces presidente de Aluar), cerró la empresa de neumáticos Fate, creada en 1940, por no poder competir. La empresa Techint, fundada por Agostino Rocca e instalada en nuestro país en 1946, amenazó con cierres por perder licitaciones locales por precio. ¿Y China? Tuvo un exponencial desarrollo tecnológico y exportador, siendo hoy la segunda potencia mundial, en competencia con Estados Unidos.
Por lo expuesto, resulta evidente que el recurso de la unanimidad a través del lamento “la gente sufre” podría ser una hipocresía, por expresar sentimientos sin explicitar las causas estructurales del sufrimiento, pues lo correcto sería decir que mucha gente sufre y se empobrece desde hace décadas, porque políticos corruptos y empresarios con privilegios estatales se enriquecen escandalosamente. Mientras se repite el proceso en el que los presidentes de turno cumplen el rol de muñeco de parque de diversiones, tipo tire, acierte y lleve un premio en la próxima elección; los muñecos cambian, y los que manejan el kiosco se queden. Los preocupados por el sufrimiento de los pobres pueden establecer hipótesis a través de dos personajes emblemáticos vigentes desde hace más de tres décadas: un político facilitador de beneficios empresarios, haciendo un viaje de placer al Caribe, en un avión privado de un empresario que también fue político. ¿Los incluimos en el paquete llamado “la gente”?
Buenos Aires, 26 de agosto 2026
Casting de candidatos
Casting es una palabra inglesa que, en el mundo del espectáculo, significa seleccionar artistas o modelos para actuar en una película, obra de teatro o publicidad. Como metáfora aplicada a la política criolla, es asimilable al actual entretenimiento de tirar nombres de posibles candidatos para las elecciones nacionales del 2027, pero con una diferencia sustancial. En el artístico hay una planificación del espectáculo, que incluye temática y perfil de los intérpretes, coherencia que no se encuentra en el político, donde el testeo preliminar puede incluir a un pastor que vive en el exterior, a un banquero y a un director de medios de comunicación, sin indicar siquiera a que espacio político representaría. Se suma a esta hibridez la referencia a los “outsiders”, como se denominan a personajes que se presentan como alternativa de renovación por fuera de las estructuras partidarias tradicionales. En este contexto de enorme plasticidad, cabe explicitar algunas hipótesis que se utilizarán como guía para analizar la campaña preelectoral
Hipótesis primera: no habrá nuevos “outsiders”, pues su aparición en democracia es una excepcionalidad en la que el triunfador, más que por méritos propios, se apoya en los fracasos de los políticos derrotados. Repetir la experiencia Milei, que por añadidura triunfó con una endeble estructura partidaria, es hoy imposible. Lo que se intentará es repetir la estrategia de reconfigurar espacios, y utilizar a figuras conocidas como “mascarones de proa” de políticos tradicionales. Abandonado el rol de “outsider”, el desafío de Milei en la próxima elección, y con castas activas mediante, será el de estructurar un gobierno más consistente para promover acciones concretas en pos del objetivo de lograr cambios virtuosos.
Hipótesis segunda: solo habrá dos opciones con capacidad de alcanzar la presidencia, sea en primera vuelta o en el balotaje. Las alternativas existentes o armadas de apuro, intentarán posicionar a sus dirigentes para obtener beneficios personales o de grupo, bajo la amenaza de restar votos a las dos opciones consolidadas.
Hipótesis tercera: las presentes reflexiones no llamarán votos “prestados” a los que optan por alternativas claras en un balotaje. En la elección del 2023, Massa en la primera vuelta superó a Milei por 1.818.492 votos, y perdió el balotaje por 2.995,840, o sea, 11 puntos, pese a que Massa contó con apoyo explícito de gobernadores, sindicalistas, empresarios con privilegios, rectores universitarios, e inclusive de autoridades radicales, como Morales, quien dijo que si ganaba Milei no se pagarían aguinaldos, o Lousteau, quien declaró que no votaría a Milei. Las opciones a la vista eran claras y sin confusas ideologías: una continuidad de políticas vigentes desde hace décadas, o posibilidad de transformaciones consistentes. Hoy ambas opciones, con un importante caudal electoral, se mantienen vigentes, pero ya no bajo el matiz de realidad y esperanza, sino entre realidades.
Hipótesis cuarta: las reflexiones no se sustentarán en encuestas, las cuales minimizan la capacidad de pensar y argumentar conceptualmente, y transforman a supuestos analistas en simples emisores de cifras de diversas encuestadoras en permanente cambio, que no indican metodología de relevamiento, y con cuestionarios no comparables entre sí. La actividad se inició en la década del 30 en Estados Unidos con el estadístico Gallup, y con el avance del tiempo, la creciente competencia entre profesionalidad y oportunismos, y cercanía con la propaganda política, hizo que los fracasos entre predicciones y realidades reflejados en resultados electorales concretos fueran habituales, como sucediera con los casos Macri y Scioli en 2019, Macri y Alberto Fernández en las PASO de 2023, y recientemente, en la elección de legisladores nacionales de 2025 en provincia de Buenos Aires. Sin embargo, son los votos reales los que permiten que analistas y consultores puedan realizar interesantes diagnósticos sociológicos en cuanto a tendencias y expectativas políticas.
Un factor habitual a considerar en las encuestas es la imagen de un político, candidato o actor social. Hace más de quinientos años, referida a los príncipes, Maquiavelo la definió con precisión: “Todos pueden ver, pero pocos tocar…Muy pocos saben lo que realmente eres”. En cuanto a la propaganda política moderna destinada a las masas, desarrollada en las primeras décadas del siglo XX, muchas encuestas se arman bajo la regla de Unanimidad y Contagio, consistente en “la presión del grupo en la opinión individual”. (Jean-Marie Domenach, París, 1950). Para concluir, una definición del fallecido politólogp José Nun respecto a nuestros políticos: “En las zonas cálidas abundan los peces voladores, que saltan casi un metro fuera del agua y planean unos 200 metros antes de volver a sumergirse, para huir de sus atacantes marinos. Tienen un aire de familia con el planteo de muchos de nuestros políticos. Estos lanzan ideas voladoras, que tampoco llegan demasiado lejos, pero les sirven para salir a la superficie, esquivar a sus críticos y entretener a sus seguidores”.
Tras estas hipótesis, se inicia el seguimiento de los planeos electorales.
Buenos Aires, 19 de agosto 2026
Batido de palabras con números
Previo a incursionar en el juego de detectar omisiones, incongruencias y falacias en los mensajes políticos difundidos a través de diversos medios de comunicación reconocidos, se debe comentar la habitualidad de opinar mezclando palabras con números públicos o privados de veracidad incomprobable, pues no adjuntan detalle de los relevamientos realizados, de acceso público vía Internet. Como consecuencia, se impiden debates que partan de bases de datos comunes fehacientes, para que el objetivo sea proponer políticas superadoras. Ante ello el ciudadano debe acudir a intermediaciones comunicacionales en las que conviven veracidad con falsedad, que es el insumo necesario de la propaganda política para manipular a la opinión pública. De este modo, la picaresca frase que dice “en política dos más dos no es igual a cuatro”, nuestras dirigencias mediante el ocultamiento de datos, han logrado que tampoco lo sea matemáticamente.
Este ocultismo es inadmisible con el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial (IA), con capacidad de almacenar y ordenar en segundos una enorme cantidad de datos, permitiendo procesar información dispersa para adoptar decisiones útiles, y promover cambios estructurales profundos ante la sociedad. Por ello a la brevedad deben sistematizarse todos los datos que ilustran sobre la estructura del Estado, que abarca a la organización de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, con sus más mínimos detalles en cuanto a estructura institucional general, característica y armado de cada organismo, actualización mensual de cargos jerárquicos políticos, personal de planta y contratado con nombres y situación de revista, publicación de recibo de haberes, y otras informaciones que, actualizadas mensualmente, se suponen relevantes, y accesibles con un simple click vía Internet. Lo señalado es aplicable a corporaciones empresarias que invocan datos globales para impulsar políticas de gobierno (por ejemplo, la UIA debería detallar la actividad, ubicación y personal afectado de las 1070 empresas que manifiesta cerraron en el primer cuatrimestre de este año); las entidades sin fines de lucro presentar sus balances, no replicando el ejemplo de la AFA, que para no ser auditada y con anuencia de jueces y autoridades provinciales, mudó su sede de la Ciudad a un baldío de Pilar, como así también las entidades autónomas, tal el caso de la Universidad Nacional, junto a los anexos que indiquen número de alumnos, profesores, personal administrativo y de servicios, debidamente firmados y con auditoría interna. Esta práctica es aplicable a todas las legislaturas y organismos del poder judicial, terminando con la falta de transparencia que cuenta con amplio consenso multipartidario, y obliga a que los ciudadanos se transformen en detectives para intentar diferenciar entre verdades y falsedades en medio de un coro de intereses sectoriales.
Esta implementación en cuanto a los Estados nacionales y provinciales es urgente, porque posibilitará que en la campaña electoral a los ciudadanos no se los distraiga con los marketineros escándalos políticos y denuncias mafiosas de desprestigio, y más importante aún, minimizará el clásico recurso de incrementar la estructura estatal para sumar prebendas políticas destinadas a lograr “acuerdos electorales patrióticos”, que financian los que políticos y comunicadores, acongojados, llaman “ciudadanos de a pie”.
Vale citar dos ejemplos para verificar cómo responde la inteligencia artificial ante la burocracia criolla, usando en este caso el Chat GPT. En el primer ejemplo se pregunta cuántos cargos políticos no electivos totales existen en la estructura del Poder Ejecutivo. El Chat emite una secuencia de dudas aclaratorias respecto a si se consideran los existentes en cada organismo, y si se incluye asesores. Respondida la pregunta afirmativamente, el Chat menciona resoluciones, modificaciones, y así sucesivamente. Cuando se insiste en cuál es la cifra total, derrotado el Chat confiesa: “No encontré una información oficial que permita afirmar con seguridad cuántos cargos hay a agosto de 2026”
El segundo ejemplo apela a una consulta de escala muy acotada, que supone una respuesta inmediata. El diario La Nación publicó recientemente bajo el título “El bloque de LLA pidió echar del Senado a un estrecho colaborador de Villarruel”. La crónica lo identifica como un joven consultor llamado Mario Russo, alias Pato, Director General de asesores de la presidenta del Senado, acusado de amenazas. En lugar de centrarse en el irrelevante “escándalo” y pasar a lo trascendente, se pregunta a la inteligencia artificial, dado que no figura en la web del Senado, quienes integran dicho cuerpo de asesores y su especialidad, pues Villarruel no debate ni legisla; a lo sumo desempata una votación. Repitiendo una secuencia de preguntas aclaratorias de la IA, y respondidas las mismas, finalmente el Chat GPT confesó avergonzado: “No tengo la nómina oficial consolidada de quienes integran ese cuerpo”. Este ejercicio esclarecedor debería repetirse en todas las legislaturas del país, cuidando que la inteligencia artificial no se recaliente.
Buenos Aires, 12 de agosto de 2026
Insultos, rumores y engaños
Adaptarse al debate político vigente, en un contexto comunicacional en el que conviven necios con pensadores, delirantes con analistas, y ciudadanos comunes con manipuladores de opinión, implica clarificar el significado de las palabras claves que marcan los temas que ocupan amplios espacios periodísticos, para recién entonces intentar detectar contradicciones, omisiones y falacias en los mensajes y opiniones de políticos, analistas y comunicadores.
Cabe comenzar por el insulto, dados los indignados comentarios que provoca en los adherentes al buen uso del lenguaje, en especial cuando lo emite el presidente Milei. Pero para el análisis político insulto debe interrelacionarse con rumor, duda y mentira, obviando referencias sociológicas, costumbristas y generacionales. Con diccionario en mano, se indican sus significados básicos. Insulto consiste en decir o hacer algo hiriente para provocar o irritar a alguien; rumor es una información sin confirmar diseñado para ser creída, y que se asocia a la duda, que se genera cuando no se tiene una prueba clara de que algo sea verdad. Por último, la mentira se formula para presentar algo falso como verdadero. Pero cuando estos términos se vuelcan al debate político, surgen interrogantes: ¿el rumor podría encubrir un insulto, y la duda una mentira? Para intentar una respuesta comprensible, se apela a ejemplos públicos recientes.
Durante un reportaje radial en la sede de La Rural durante su exposición anual, el presidente Milei al observar al ex ministro Ignacio de Mendiguren transitando por el predio, lo tildó de “ladrón”, en referencia a su rol en el diseño de la pesificación asimétrica en febrero de 2002 durante el gobierno de Duhalde, que produjo una gran licuación del pasivo en dólares de grandes empresas, y en paralelo, depreciación de los ahorros de particulares. No tardó la réplica de Mendiguren en diversos medios, mencionando la explosión de la convertibilidad, omitiendo decir que la instaló el justicialismo, y criticando a funcionarios de De la Rúa, entre ellos a Patricia Bullrich. Pero nada dijo de los efectos de la pesificación asimétrica. Lo que ratifica que el insulto aporta al escándalo, al conflicto, a irritar, pero no a clarificar temas.
Esta estrategia también se puede asociar a la hipocresía. En el año 2024 el director de Editorial Perfil, Jorge Fontevecchia, formuló una denuncia contra el presidente Milei por haberlo llamado “periodista ensobrado”, aduciendo un significado ofensivo que afectaba su reputación, denuncia que fue rechazada por el juez federal Ramos al amparo de la libertad de opinión. Pero meses más tarde, con motivo de la causa Andis por pago de sobreprecios, la tapa de la revista Noticias perteneciente a su grupo, se tituló “Karina Milei: la cajera”, planteando una incongruencia: ¿ensobrado es agraviante y cajera no?
El rumor, que es el medio de comunicación más antiguo del mundo, consiste en informaciones que no son verificadas y pueden considerarse falsas, por lo que el rol de un buen periodista supone chequear su veracidad, en especial cuando afecta a personas. Pero demasiadas veces se utiliza para encubrir al insulto bajo el ropaje de la sospecha. Se recuerda a Carlos Pagni cuando en relación al negociado del manejo de dólares del BCRA conocido como “rulo financiero”, afirmó que “hay infinidad de versiones que aseguran que, a través de Massa y su entorno, parte del dinero llegó a manos de los hermanos Milei”. De este modo, paradójicamente basado en “infinidad de versiones” sin aportes concretos, se puede decir que los hermanos Milei “podrían” ser ladrones, cómplices o coimeros, según se prefiera, cuando un circuito investigativo profesional debería transitar por autoridades del BCRA (facilitadores), Massa (intermediario) y hermanos Milei (beneficiarios parciales), y no a la inversa. Esta práctica del rumor, la sospecha y la mentira, es un conocido recurso mafioso que se potenciará durante la campaña electoral, en modo anónimo en redes, o con denunciadores legislativos seriales.
Un error no menor que cometen reconocidos intelectuales y comunicadores es el de afirmar que los insultos degradan la institucionalidad, pues quienes la degradan son los responsables del funcionamiento de las instituciones, ya sean malhablados o rigurosos cultores del buen decir, pero facilitan o participan de la corrupción, y promueven un andamiaje legal que protege elitismos, nepotismos y caudillismos. La historia registra que Sarmiento e Hipólito Irigoyen, entre otros, eran “puteadores” (perdón, malhablados), y no por ello afectaron la institucionalidad, sino que la enaltecieron. La causa de la mansión en Pilar no la degradan Tapia y Toviggino, sino los jueces actuantes demorándola desde hace ocho meses, entre ellos los camaristas Lugones, Barroetaveña y Borinsky. No la degrada el ex jefe de gabinete Insaurralde investigado por enriquecimiento ilícito, sino los jueces Kreplak primero y Armella luego, quienes luego de tres años no lo citaron a declarar ni lo imputaron. Los insultos, cuyo fin es irritar provengan de donde provengan, no aportan a ningún esclarecimiento, como tampoco quienes usan una envidiable sintaxis escrita o verbal para confundir, ocultar o desinformar. Cual juego infantil, encontrar al lobo entre el bosque de las palabras, será el entretenido juego ciudadano a encarar.
Buenos Aires, 05 de agosto 2026