Analista político básico
Para afrontar el presente año electoral, en el que la sociedad será sometida a costosas y preelaboradas campañas políticas que buscarán convencer emocionalmente antes que explicar racionalmente, es oportuno encarar un cursillo elemental de analista político, apto para cualquier ciudadano. En aras de hacerlo entretenido se puede apelar a lo lúdico, a través de un metafórico juego didáctico compuesto de tablero, fichas y datos referenciales que permitan suponer posibles coaliciones y listas de candidatos. El emprendimiento se ve facilitado por la derrota electoral que sufrieran las anquilosadas estructuras de poder, que conmocionó al mundo político, empresarial y gremial, y expuso claramente vicios que serán muy difícil de ocultar durante la campaña electoral.
El tablero está diseñado con casilleros en los que se ubicarán los supuestos primeros seis candidatos legislativos nacionales de las tres principales Coaliciones que competirán en la Ciudad y en provincia de Buenos Aires, otrora llamadas Unión por la Patria, Juntos por el Cambio y La Libertad Avanza. Considerando que de las 127 bancas de diputados que se renovarán en octubre, 35 corresponden a Provincia, y 13 a Ciudad, cabe definir el número de casilleros del tablero propuesto. Una simulación en función de la última elección, indicaría que en Provincia el triunfador obtendría 14 escaños, el segundo 10 y el tercero 9, y en Ciudad, el triunfador obtendría 5 o 6 escaños. En cuanto a senadores solo se elegirá a los tres de Capital, ingresando dos por la mayoría y uno por la minoría. En función de estos datos las hipótesis y análisis se centrarán en los primeros seis candidatos de las listas de Ciudad y Provincia, pues no solo proveen una supuesta identidad, sino definen acuerdos y negocian o influyen acerca de los que ocuparán las posiciones subsiguientes, hasta completar los 35 candidatos que integran cada lista, que incluyen a “desconocidos” a los que se les prestará atención, visto el lamentable nivel de debate y producción legislativa. En base a estas consideraciones, el tablero estará conformado por 40 casilleros: 18 diputados en Provincia (6 por lista); 18 en Capital (6 por lista); 3 senadores en Capital, y un casillero tipo comodín, para un salto sorpresa de último momento.
Definido el tablero, surge el desafío de elegir a las fichas adecuadas para el aprendizaje, entre tres alternativas excluyentes: Ideologías, Partidos y Políticos. En Ideologías se citan las quince más invocadas: peronismo a secas, y sus variantes kirchnerismo, disidente o federal; radicalismo a secas, con sus variantes “k” o la novedad “peluca”; neoliberal, libertario, izquierda democrática o revolucionaria; populismo, progresismo, desarrollismo y socialismo. En cuanto a Partidos, también llamados “espacios” o “sellos” producto de que existen 47 con representación nacional y 83 registrados en provincia de Buenos Aires, los que tras previo batido suelen conformar Coaliciones fluctuantes, se mencionan a los 14 más tradicionales: PJ, UCR, PRO, Frente Renovador, Coalición Cívica, Socialista, MID, Demócrata Cristiano, GEN, Intransigente, Federal, Progresista, Comunista y Partido Obrero.Respecto a Políticos, se mencionan a los más tradicionales, sea que pretendan volver a ocupar una banca tras sufrir la dureza del llano sin privilegios, tal los casos de Massa, Rodríguez Larreta y Carrió, y quienes desean repetir, como Santilli, María Eugenia Vidal, Iglesias, Leopoldo Moreau, Palazzo, Santoro, Lombardi, Tetaz, Manes, Juan Manuel López, Paula Oliveto, Píparo, Espert, López Murphy, Monzó, Randazzo, Stolbizer, Yasky, Tagliaferri, Loustau y Mariano Recalde, quienes suman 24 pretendientes, algunos de los cuales se conformarán con ser legisladores de la Ciudad.
Es de suponer que aún los más desinformados elegirán aprender con las fichas Políticos, lo queno significa un menoscabo, porqueningúnavezado político o analista podría establecer diferencias fundadas entre las múltiples Ideologías y Partidos mencionados. El juego analítico se completacon una amplia gamade Datos Referenciales, que permitirán mover fichas y elaborar hipótesis, las que serán personales, pues cada ciudadano deberá seleccionar sus propias referencias y formular sus propias hipótesis, dado que el ejercicio no es de adivinación sino de reflexión. Los datos provendrán de fuentes informativas públicas, reconocidas y consideradas veraces, diferenciando entre opinión e información. Los análisis considerarán que La Libertad Avanza cerró su razonable etapa de inmadurez partidaria, juzgándolo con los mismos parámetros que a las llamadas “castas”, por lo que es de esperar que elijan a sus candidatos con mayor profesionalidad, pues en política los tradicionales bufones de palacio abundan. El diseño de la propaganda política merecerá un espacio destacado para detectar incongruencias, porque a los políticos que se mantienen desde hace décadas, les resultará muy difícil formular una campaña creíble y coherente que aúne personaje, imagen, mensaje y antecedentes.
El Buenos Aires, 26 de marzo 2025