Prueba de analista básico

La elección del próximo 18 de mayo para renovar 30 integrantes de la legislatura de la ciudad de Buenos Aires, tiene una escala adecuada para encarar un ejercicio dentro del cursillo de analista básico, pues brinda información valiosa en cuanto nombres propios, armados de listas y tipo de campañas electorales, para ser aplicada en la elección de los legisladores nacionales el 26 de octubre, fecha de cierre del cursillo. En primer lugar, para las evaluaciones se mantendrán como referencia los nombres de las coaliciones predominantes que compitieron en la elección presidencial del 2023, lo que no es antojadizo, pues los contenedores (coaliciones), cambian sus nombres de fantasía pero mantienen los mismos contenidos (candidatos). Los porcentajes de votos y bancas obtenidas en ese año fueron: Juntos por el Cambio (JxC), el 44 % de los votos y 15 bancas; Unión por la Patria (UxP), el 32,3 % y 10 bancas; La Libertad Avanza (LLA), el 12,3 % y 4 bancas; la Izquierda el 4,6 % y una banca. Un aspecto clave es que en esta elección hubo PASO, y que de las diez agrupaciones políticas presentadas, seis no superaron el umbral del 1,5% de los votos, por lo que compitieron solo las cuatro mencionadas. Al no haber PASO en esta elección, competirán las diecisiete agrupaciones inscriptas, dato no menor en cuanto a distribución de bancas. Nueve de ellas no son coaliciones, pero restarían votos valiosos a las más competitivas, como las que encabezan Marra y Abal Medina. La izquierda, como es habitual, se presenta dividida en tres opciones. Con estos datos “duros” preliminares, se puede comenzar a mover fichas de candidaturas partiendo de hipótesis factibles, en lugar de encuestas fluctuantes o deseos personales.

En primer lugar es de suponer que en ejercicio del poder central, LLA incrementará sensiblemente su caudal electoral; que la otrora JxC sufrirá el desmembramiento que se expresa en las listas que encabezan Lospennato, Rodríguez Larreta, Paula Oliveto y Lucille Levy, cuyo caso es curioso: ungida por el tándem Jacobitti y Lousteau encabeza al espacio Evolución, nombre de la agrupación interna de Lousteau, mientras que la UCR, de la cual es presidente, aparece subsumida en un grupo de expresiones políticas menores. Por su parte UxP, encabezada por Leandro Santoro, mantiene la estructura peronista-kirchnerista del 2023, lo que hace pensar que mantendrá su porcentaje de votos. De este modo se puede intentar la siguiente simulación electoral: Santoro 25% + Adorni 24% + Lospenatto 22% + Lucille Levy 5% + Paula Olivetto 5% + Rodríguez Larreta 4% + Marra 4% + Vanina Biasi 4% + Abal Medina 2% + Otros 5% = 100%.

Tamaña dispersión asegura que como mínimo, los primeros cinco integrantes de las tres listas principales obtengan seis bancas, y el resto se distribuya entre representantes de las otras listas, en especial las que encabezan Levy, Olivetto, Rodríguez Larreta, Marra y Biasi. Lo que demuestra que el resultado final del 18 de mayo, más allá de las diferencias numéricas que surjan, es más simbólico que transformador, porque accederán a las bancas políticos vigentes de hace décadas, que el eslogan de Milei denominó “castas”. Pero como con eslogans no se gobierna, con vista a la elección nacional de octubre próximo se destacan aspectos relevantes para la evaluación ciudadana.

1.- La dispersión de ofertas electorales confirma que se priorizan intereses y/o conflictos personales, sean oficialistas u opositoras, en lugar de proyectos, y que la “grieta” no será ideológica o partidaria, sino entre quienes promueven transformaciones estructurales virtuosas, y quienes sostienen privilegios e impunidades. Por ello la verdadera campaña electoral se desarrollará en ámbitos legislativos, donde no rigen las promesas sino las leyes concretas.

2.- El armado de listas encabezadas o patrocinadas por figuras conocidas, indica que quienes las completan no representarán a la ciudadanía, sino responderán a quienes les permitió integrarlas en posiciones expectantes, como por ejemplo,  la actual senadora Tagliaferri a Larreta, Levy a Lousteau y Olivetto a Carrió, entre los casos más conocidos. En el peronismo/kirchnerismo el tema es más complejo, por la confluencia de intereses multisectoriales con conducciones verticalistas, lo que explica los conflictos preelectorales. En cuanto al otrora llamado Juntos por el Cambio, los disensos tuvieron fácil salida: cada sector concurre a elecciones con su partidito.

3.- Un aspecto preocupante es la enorme cantidad de agrupaciones que se presentan como partidos nuevos o sirven para integrar alianzas en cada turno electoral, lo que merecería una aclaración pública o una investigación periodística, referido al rol de la Justicia Electoral y Cámara Nacional Electoral, en cuanto a verificar los requisitos para habilitar partidos, y asegurar su funcionamiento real posteriormente, atento a que la Constitución Nacional en su Artículo 38, dice que “los partidos políticos son instituciones fundamentales del sistema democrático”. Y subsidiariamente, considerando la abundancia de interesados en mantener o acceder a cargos legislativos para defender los intereses del pueblo en un marco de ásperas negociaciones, cabe preguntarse que piden quienes encabezan estas agrupaciones menores para facilitar sus sellos a las diversas coaliciones. ¿Cargos en las legislaturas y en los ejecutivos quizás, lo que explica el sobredimensionamiento estatal?

Decía Maquiavelo: “Es más fácil conservar un Estado hereditario, acostumbrado a una dinastía, que uno nuevo, ya que basta con alterar el orden establecido por los príncipes anteriores, y contemporizar luego con los cambios que puedan producirse”

Buenos Aires, 30 de abril 2025

Mafias e institucionalidad

Los indicadores socio-económicos internacionales indican que desde hace décadas Argentina ha sufrido una degradación solo comparable en Latinoamérica con las dictaduras de Cuba y Venezuela. Ello exige incursionar en dos aspectos habitualmente no interrelacionados: las mafias políticas (acciones humanas), y la calidad institucional (organización burocrática). Para argumentar esta hipótesis  no se utilizarán las acusaciones de ser mafiosos cruzadas entre políticos y sus asociados, porque podrían considerarse simples insultos grandilocuentes, y muchos de quienes hoy se acusan pueden compartir una lista electoral mañana. La referencia  será la breve y concisa definición de mafias del politólogo italiano Gaetano Mosca: “estructura de poder paralela, que surge por incapacidad o complicidad del Estado”. Cabe reflexionar sobre el instrumento más utilizado en nuestro país: las denuncias tendenciosas que no tienen fines morales, penales o de recuperación de fondos públicos sustraídos, sino el de afectar, degradar y eliminar al adversario, para proteger intereses y privilegios.

Un caso paradigmático se remonta al juicio penal por supuestos sobornos de cinco millones de dólares acordados entre funcionarios de la Alianza entonces gobernante con senadores justicialistas, para la aprobación de una reforma laboral en abril del año 2000. Una vez aprobada, el sindicalista Hugo Moyano denunció que el Ministro de Trabajo había expresado que para convencer a legisladores “tenía la tarjeta Banelco”, y posteriormente circuló entre los legisladores un anónimo detallando los pagos. Sobre estos supuestos se produjo una enorme crisis política, primero con la renuncia del vicepresidente  Carlos Alvarez, y luego con la crisis del 2001 que provocó la caída de De la Rúa. Asumida la presidencia por Néstor Kirchner en el 2003, el ex secretario parlamentario radical Mario Pontaquarto, tras una reunión previa con el Jefe de Gabinete Alberto Fernández, en diciembre de ese año se presentó en Tribunales como arrepentido y detalló cómo fueron los pagos. La ley laboral fue derogada en el 2004, y Alvarez premiado con cargos diplomáticos en el exterior. Transcurridos diez años de investigaciones, en el 2013 y tras un desfile de más de 300 testigos, el Tribunal Oral Federal N° 3 integrado por los jueces Miguel Pons, Guillermo Gordo y Fernando Ramírez, absolvió a todos los imputados por faltas de pruebas concretas, catalogó a Pontaquarto de embaucador debido a sus contradicciones, y solicitó se investigara al juez Rafecas por haber manipulado tendenciosamente el expediente, y al ex intendente de la ciudad de Buenos Aires Aníbal Ibarra por falso testimonio, lo que no se llevó a cabo. El fiscal de esa instancia, Javier de Luca, y los abogados de la Oficina Anticorrupción, acordaron no apelar el fallo ante la Corte Suprema, al considerar que los plazos procesales se agotaron. El fallo final no asegura que no hayan existido sobornos, sino ejemplifica que los objetivos de las denuncias mafiosas no persiguen fines morales sino políticos, a costa de una sana institucionalidad.  

La estrategia tiene múltiples ejemplos. En el 2016 el presidente y directivos de la empresa constructora brasileña Odebrecht, como resultado de investigaciones judiciales, confesaron en calidad de arrepentidos haber pagado sobornos en doce países por 799 millones de dólares para obtener contratos de obras públicas, de los cuales un mínimo de 35 millones se destinaron a la Argentina, lo que motivó que en el año 2017 se iniciaran tres causas:  1) Soterramiento del tren Sarmiento, tramitada por el juez Martínez de Giorgi; 2) Ampliación de gasoductos, tramitada por el juez Rafecas; 3) Planta potabilizadoras de Aysa, tramitada por el juez Casanello. Mientras en distintos países se produjeron condenas de altos funcionarios incluidos ex presidentes (Panamá, Ecuador, Perú, Brasil), y acuerdos de resarcimientos económicos, en Argentina el juez de Giorgi fue intimado por la Cámara a no demorar la investigación, y los jueces Rafecas y Casanello elevaron sus causas a juicio oral, sin fechas de inicio.

En el campo estrictamente local, se destaca la conocida Causa Cuadernos, en la cual empresarios de obras públicas coimearon a funcionarios entre los años 2005 y 2015. Las investigaciones se iniciaron en el 2018 a cargo del fallecido juez Bonadío con decenas de arrepentidos, determinando montos pagados, circuitos del dinero y cómplices para su ocultamiento y lavado. La causa se elevó a juicio oral en septiembre del 2019, designándose para integrar el Tribunal oral N° 7 a los jueces Castelli, Méndez Signori y Canero, sin que a la fecha se haya iniciado el juicio.

Es momento entonces de que en paralelo al ordenamiento económico se encare un profundo reordenamiento de las estructuras institucionales, alejado de la frivolidad del eslogan “Estado grande o Estado chico”. Y preventivamente, desconfiar de quienes en medios de comunicación se autoproclaman honestos, o de corruptos que claman sufrir persecuciones políticas.

Buenos Aires, 23 de abril 2025

Una reina y tres reyes – bolilla 3

Mencionadas las pautas generales del cursillo de analista político básico, vale una referencia al ajedrez como forma de establecer diferencias y semejanzas con el campo político,  previo a mover las fichas en el tablero. El ajedrez tiene dos contendientes definidos en piezas blancas y negras (claridad en las opciones), que se mueven con reglas rígidas (no existen confusas interpretaciones), y el éxito se basa en tener una estrategia lógica para anticipar movimientos propios y del adversario, aspectos que no se condicen con la actividad política vernácula, caracterizada por la competencia entre múltiples actores fluctuantes con reglas en permanentes cambios. Las semejanzas con los actores políticos se pueden encontrar metafóricamente en los roles de las piezas del ajedrez: los peones, que se extienden a lo largo de una fila para proteger a las piezas más importantes, y son fácilmente sacrificables; los alfiles actúan como los gestores y asesores, siempre en diagonal; los caballos se detectan en los discursos vociferantes; las torres representan a sectores privilegiados compactos, y el rey y la reina son las piezas claves que definen el resultado final del juego. Para el cursillo, se empleará la licencia de que en el tablero político pos crisis 2001, existieron una reina y tres reyes. Fallecido Néstor Kirchner, cabe centrarse en las tres figuras hoy más preponderantes: la reina Cristina Kirchner, a quien se le acredita el peón disfrazado de rey Alberto Fernández, y los reyes Mauricio Macri y Javier Milei.

El presidente Javier Milei, quien accedió al cargo apoyado en una prédica individual revulsiva contra el orden establecido, recuerda al monje fanático, histriónico y exultante Savonarola, cuya arenga que incluía invocaciones a las fuerzas del cielo, conmocionó a las consolidadas estructuras de poder elitistas en la Florencia de fines del siglo XV. Pese a terminar en la hoguera, abrió el sendero para que años más tarde en el campo religioso surgiera la Reforma protestante, y luego la Contrarreforma católica. En nuestro caso, la conmoción se tradujo en debates legislativos que desnudaron cinismos políticos. Entre ellos, a lo largo de un año no se pudo designar a dos jueces de la Corte; los intocables decretos de necesidad y urgencia pasaron a ser nocivos; las leyes electorales se manipulan meses antes de las fechas de votación; para legislar que condenados por corrupción no puedan ejercer cargos públicos no existen consensos, y para frenar decisiones del Poder Ejecutivo cualquier necio puede asumirse como experto constitucionalista. Como señal optimista, el gobierno contó con importantes apoyos opositores que le facilitaron gobernabilidad.  Al presentar a Milei solo como un elemento disruptivo ante décadas de decadencia social, se evitan adjetivaciones anexas obsecuentes.

Por gobernar durante dieciséis años desde el 2007 (recordar que a Fernández se lo considera un peón que la reina disfrazó de rey), la reina Cristina y el rey Mauricio configuran los vértices opositores de todo análisis político electoral. En cuanto a sus semejanzas, ambos perdieron su condición de líderes excluyentes, para pasar a ser jefes de sectores internos acotados, por lo que Cristina intenta subsistir concentrada en un reducto del conurbano, y Macri en el porteño. Ninguno dejó herederos sólidos, ya sea el mediocre político Máximo Kirchner, o Rodríguez Larreta, con invalorable capacidad de trabajo, pero insulso para encabezar conducciones claras y confiables.

Si se considera la valoración actual de las alianzas predominantes en el 2023, la Libertad Avanza muestra cierto amateurismo en el armado partidario, potenciado por el riesgo inevitable de que ejercer poder acerca a mediocres y obsecuentes. En Unión por la Patria, el debate se acota a una reconfiguración de liderazgos en provincia de Buenos Aires centrado solo en el armado de las listas electorales, pues se comparten las políticas anacrónicas. Este juego desnudó la debilidad de la ex presidenta, que amenazó a través de allegados con una candidatura provincial, para posteriormente allanarse a la propuesta electoral de Kicillof. El caso de Juntos por el Cambio resulta el más lamentable, porque dirigentes que se presentaron como adalides de transformaciones estructurales de fondo priorizaron posturas individuales, y hoy se encuentran desperdigados buscando botes de salvataje legislativos, sean cuales fueren.

En cuanto al interrogante sobre si la dama Cristina y el rey Mauricio intentarán reingresar al tablero legislativo en las elecciones nacionales, se plantea una hipótesis negativa, sustentada en que ser diputados no les aporta ninguna cuota de poder adicional, y por el contrario, los somete a polémicas superficiales u ofensivas innecesarias. Tampoco provee una solución judicial para Cristina, pues de reafirmarse su condena, discutir la viabilidad de supuestos fueros tendría un costo institucional irreparable.

Buen Aires, miércoles 16 del 2025

Analista básico – bolilla 2

Las herramientas ordenadoras para encarar un utópico cursillo de analista básico, compuestas por un tablero de 40 casilleros, fichas con nombres de políticos, y datos de referencia para ordenarlos con el objetivo final de presuponer las primeras posiciones en las tres principales listas legislativas nacionales a competir en octubre próximo, deben completarse con soportes conceptuales, físicos y temporales.   

En lo conceptual, a diferencia de la educación primaria en la que se aprende en base a parámetros nacionales preestablecidos, en política son dinámicos y fluctuantes, por lo que las hipótesis a plantearse pueden variar según los datos referenciales que se adopten. Lo importante entonces, es establecer líneas de razonamiento para procesar acciones y mensajes políticos para formular argumentaciones coherentes, lo que es válido para cualquier inclinación partidaria, sin grietas preestablecidas. Pero a quien opine en base a breves eslogans, afirme que un político enriquecido no robó o roba pero hace, será inútil hacerlo cambiar de opinión.

Como soportes físicos actúan los actores políticos y las coaliciones. Los primeros facilitan el aprendizaje, porque quienes encabezarán los primeros lugares de las listas son vastamente conocidos por ser en su mayoría legisladores en ejercicio que pretenden renovar, o lo fueron y pretenden acceder nuevamente al cargo, por lo que se podrá evaluarlos y detectar sus contradicciones y falacias discursivas o propagandísticas no por lo que prometen, sino por cómo actúan y legislan. En cuanto a las principales Coaliciones, que por sus nuevos nombres y logotipos semejan a escuderías que cambian de modelo de autos pero con los mismos pilotos rotando, se mantendrán como referencia a las tres principales que compitieron en 2023: La Libertad Avanza, Unión por la Patria y Juntos por el Cambio. Dado que los antecedentes individuales están disponibles en Internet, a fin de generar hipótesis más creativas, se considerará que el problema principal no son los considerados “malos”, en general muy conocidos, sino quienes pregonan virtudes y abundan en autoelogios, pero no aportan el momento de avalar cambios en la matriz de privilegios y pobreza, y combatir corrupciones.

El soporte analítico temporal partirá desde la recuperación de la democracia en 1983, dejando en paz a las memorias de Alem, Irigoyen y Perón, inocentes del desatino empobrecedor de sus recientes y actuales invocadores, que llevaron a la licuación del PJ y la UCR como expresiones partidarias nacionales con identidades definidas y coherentes. En la elección presidencial de 1983, entre ambos partidos alcanzaron el 91,91% de los votos emitidos, y el ubicado en el tercer lugar, Oscar Alende, solo el 2,23%. La fecha no es tan lejana pese haber transcurrido más de cuarenta años, pues permanecen políticamente activas figuras como Manzano, Nosiglia, Leopoldo Moreau y Rodríguez Saá, entre otros. La decadencia se inicia en julio de 1989, cuando Alfonsín debió entregar la presidencia con cinco meses de anticipación. En la actualidad encabezan el PJ la ex presidenta Cristina Kirchner, con base casi exclusiva en las circunscripciones más pobladas del conurbano bonaerense, y en la UCR Martín Lousteau, que no solo suele votar en disonancia con sus correligionarios, sino que para la próxima elección legislativa de la ciudad, no presenta candidatos como UCR, sino bajo su agrupación interna llamada Evolución Radical.

Durante el cursillo será importante detenerse en las declaraciones y mensajes propagandísticos de los candidatos para clarificar conceptos. Vale comenzar con una frase de Alfonsín que por su repetición en la campaña de 1983, se transformó en un eslogan icónico y virtuoso: “Con la democracia se come, se cura y se educa”. Pocos años más tarde se aprendió que dicha frase debía complementarse agregando “con políticos competentes y honestos”. Ya en nuestra actualidad, se citan dos intentos burdos de instalación ante la opinión pública, protagonizados por políticos intelectualmente capacitados. Dijo Larreta: “en la ciudad se siente olor a pis”. En cuanto al diputado y neurólogo Manes, optó por el “stand up”. Tras un enfrentamiento con el asesor Caputo, Manes presentó una denuncia judicial, que irónicamente podría traducirse como “señora jueza, el asesor conocido como el Mago del Kremlin me pegó”. Estos ejemplos indican que hablar de analistas básicos no implica superficialidad didáctica, sino saber detectar superficialidades políticas.

Buenos Aires, 09 de abril 2025

Analista básico – bolilla 1

El objetivo del cursillo de analista básico será el de presuponer y explicar la integración de las principales listas legislativas nacionales de la Ciudad y provincia de Buenos Aires en la elección de octubre próximo. Como recurso didáctico se empleará un metafórico juego conformado por un tablero de cuarenta casilleros, a ser ocupados con fichas conteniendo nombres de posibles candidatos, y oficiarán de reglas orientativas Datos de Referencia obtenidos a través de los medios de comunicación, dado que los ciudadanos comunes carecen de información política privilegiada.

Los medios, justificadamente llamados “cuarto poder” por su condición de formador de opinión a nivel masivo merecen una consideración especial. En nuestro país coexisten los que cumplen con el objetivo ideal de la veracidad y profesionalidad, que son los más temidos, con los que apelan a la desinformación o falsedad. Esta dicotomía, imposible en dictaduras de pensamiento único como las de Venezuela y Cuba, posibilitan paradójicamente reflexiones comparativas. Por ejemplo, Clarín y el canal La Nación + presentan líneas editoriales distintas a las de Página 12 y el canal C5N, definidas por sus conducciones, y es usual que sus seguidores mayoritariamente compartan sus posicionamientos políticos. Pero por ser consumidos en ámbitos más acotados o individuales, los medios escritos, radiales y televisivos son más propicios para las reflexiones, que la propaganda política. En cuanto a las redes sociales, por su velocidad, simultaneidad y masividad, el éxito lo determina la cantidad de seguidores y no de lectores. Clarificado nuestro contexto de diversidad y libertad de opinión, que incluye a golpistas explícitos sin que ningún fiscal actúe, cabe referirse a quienes, especializados o no, son el principal vehículo transmisor de opiniones y mensajes ante la sociedad: los periodistas.

Utilizan contactos mencionados como “alta fuente reservada”, asimilables a los soplones en el mundo policial, cuyos intereses no siempre son virtuosos, lo que exige que sus datos tengan verificaciones adicionales. Como salvaguarda legal, los comentarios utilizan el potencial (sería, habría); signos de interrogación (¿será así?), o calificar a lo dicho como “habladurías”. Las noticias falsas (fake news), por el contrario, son afirmativas porque buscan un efecto dañino inmediato. Como en cualquier actividad, no existe el idílico purismo ético y profesional generalizado, por lo que el bien intencionado debe convivir con el “ensobrado” o el extorsionador, práctica que motivara la novela de Umberto Eco titulada “Número Cero”, porque servía solo como amenaza de publicación. Por ello, en un país en el que permanecen fuertes mafias estatales-privadas, deberían actuar, al igual que jueces y fiscales honestos, como una especie de corresponsales de guerra, asumiendo ciertos costos. Sobreactuar acerca de los ataques a la prensa es contraproducente para el propio periodista, porque incursiona en un ámbito volátil y farandulero ideal para políticos mediocres o corruptos, en lugar de concentrarse en informar con veracidad acerca de aspectos relevantes para la sociedad ocultos bajo la práctica del secretismo, que es lo que realmente preocupa a los políticos. En este contexto, para detectar Datos de Referencia útiles para el cursillo de analista básico, se debe diferenciar entre opinión, información e investigación. Puede ejemplificarse con los prestigiosos periodistas Carlos Pagni, Morales Solá y Alconada Mon, pertenecientes al medio La Nación. En el campo de la opinión, Pagni se destaca por, sin el uso del potencial, describir los entrecruzamientos multipartidarios en ámbitos estatales, de relaciones comerciales, familiares y de amistad entre políticos, empresarios, abogados, sindicalistas, jueces, fiscales, financistas, testaferros y delincuentes. Morales Solá, hace hincapié en el cuidado de la “institucionalidad”, que vista nuestra realidad, abre el interrogante sobre si hay que cuidarla o recuperarla. Alconada Mon se destaca en el campo de la investigación de temas complejos, detallando nombres de implicados, sus traslados internos e internacionales, datos y facsímiles de actas, contratos u otros documentos de empresas, movimientos bancarios, circuitos de dinero negro para su lavado, configurando una investigación preliminar consistente, cuya validez debe ser constatada, y eventualmente demorada, judicialmente.

La evaluación de políticos, candidatos y discursos será más sencilla, pues se basará en sus propias declaraciones en reportajes, videos y redes sociales, y prestar atención a como votan, abstienen o ausentan legislativamente.

Buenos Aires, 02 de abril 2025