Milei, reactivo con efectos políticos
Adecuadamente evaluada, la etapa que concluirá con la elección del 26 de octubre próximo, brinda enriquecedoras enseñanzas por los vicios políticos exhibidos entre diciembre del 2023 a la fecha, con motivo del desconcierto generado por el acceso de Milei a la presidencia. Metafóricamente, cabe asimilar al presidente a un reactivo, como se llama a los que provocan reacciones químicas en ciertas sustancias (en este caso partidos y candidatos), rompiendo sus estructuras moleculares con cambios térmicos y efervescencias (denuncias, acusaciones e hipocresías), para transformarlas en otras distintas (candidatos que pasan de una coalición a otra). Como el poder, aún en dictaduras, nunca es propiedad de un individuo sino que pertenece a un grupo, los éxitos y fracasos no deben adjudicarse solo a Alfonsín, Menem, De la Rúa, Néstor y Cristina Kirchner, Macri, Fernández y hoy Milei, sino a los 325 representantes elegidos por el pueblo: presidente, vice, gobernadores, jefe de la ciudad y legisladores, actuando los sectores sindicales, empresariales y financieros solo como sectores de presión. Dicho lo cual, la creciente liquidez ideológica-partidaria e inutilidad de muchos de dichos representantes, de no replantearse intereses y privilegios, provocará una crisis inédita de consecuencias destructivas para el país, convirtiendo al que “se vayan todos” del 2001, en una realidad concreta e inevitable.
Del proceso transcurrido, cabe detenerse en el accionar legislativo y la reconocida presencia de mafias estatales-privadas. En lo legislativo, el ya pobre sistema electoral sufrió permanentes manipulaciones, con calendarios fluctuantes, cambios de normas, sostenimiento de reelecciones, candidaturas testimoniales y avalando a partidos inexistentes. Quienes declamaban apoyar el equilibrio fiscal, aprobaban leyes que, sin afectar privilegios, lo destruía. Quienes aprobaron en diciembre del 2019 un cambio nefasto para las jubilaciones mínimas, hoy lagrimean por los pobres jubilados. Quienes aprobaron en el 2006 el régimen de DNU propuesto por la senadora Cristina Kirchner, hoy descubrieron que es muy malo. O que los ATN e impuestos a los combustibles, deben ser automáticamente distribuidos entre las provincias.
En cuanto a las mafias, expuestas definitivamente a la luz pública, intentaron repetir el clásico recurso de formular denuncias falsas o verdaderas en campaña con impacto electoral inmediato, que judicialmente se ralentizan tras las votaciones. Pero se omitió un principio propagandístico elemental, que dice que “la repetición acaba por fatigar y el abuso de las falsas noticias destruye su crédito” (La propaganda política – Jean Marie Domenach), y más aún, cuando los propagadores son los mismos desde hace décadas, cuyas consecuencias se explican con la metáfora del reactivo químico, en donde los viejos métodos provocaron una reacción en cadena descontrolada no prevista, según se detalla:
1.- Los políticos ratificaron que candidatos que integran listas pueden serlo en condición de procesados o con una condena, pero no así si son denunciados en campaña electoral. 2.- En el caso Spagnuolo, el conocimiento público de grabaciones guardadas desde hacía meses propagadas a través de periodistas adecuados, en las que el ex funcionario mencionaba coimas de laboratorios a otros funcionarios, derivó en que la investigación, como corresponde, se extendiera a otros laboratorios y organismos nacionales y provinciales adquirentes. 3.- En el triple crimen narco de Escobar, la primera reacción provincial fue la de informar que los responsables eran peruanos residentes en la capital. Pero con el avance de las investigaciones, al “pequeño J” se le sumaron un tal Alex, el Tarta o Loco David, El Duro, y otros personajes, generando la duda de si las autoridades nacionales y provinciales conocían a este grupo marginal, y ejercían su seguimiento para llegar a la cúpula .4.- El candidato oficialista Espert fue denunciado por el “intachable” candidato kirchnerista Grabois, por sus nexos con el narcotraficante Fred Machado. Sin embargo, lo reproducido en medios gráficos mostró que los antecedentes se remontaban al año 2019, cuando Espert presentó su candidatura a presidente de la Nación por el ignoto partido Unite, y que Machado estaba con prisión domiciliaria en Río Negro desde hace cuatro años. La secuencia continuó con la tartamudeante renuncia de Espert y pedido de reemplazo por Santilli, que el juez electoral Ramos Padilla rechazó al interpretar la ley a su paladar en lugar de aplicarla, afectando el proceso electoral. 5.- Ya con las reaccionesquímicas fuera de control, el candidato kirchnerista rionegrino Soria acusó al gobernador Weretilneck de tener nexos con Machado, a lo que éste replicó con fotos mediante, que era Soria quien tenía relación con la familia narco Montecino, residente en el Alto Valle provincial. En un efecto contagio, se multiplicaron los supuestos antecedentes delictivos de distintos candidatos en el país.
Ante tal desmadre, se sospecha que podría haber un acuerdo entre mafias para no seguir presentando denuncias hasta la elección.
Buenos Aires, 15 de octubre 2025