Peluca y Chatarrín

La pérdida por parte de Techint de la licitación internacional para proveer caños de acero para la construcción de un gasoducto desde Vaca Muerta hasta la costa de Río Negro, al ofertar 40% más que la empresa india ganadora Welspun, reavivó un debate con argumentos que en nuestro país son inmutables desde hace ocho décadas. Sobre la base de que existe un contexto político-social que busca transformar y evolucionar en lugar de conservar, vale focalizarse en los dos actores más representativos de intereses en principio encontrados: Milei, presidente de la Nación, y el CEO de Techint Paolo Rocca, el empresario industrial más importante del país, Para entender la divergencia de posturas de modo distendido y sin apelar a descalificaciones inútiles, se usará la licencia humorística de llamar “Peluca” a Milei, y “Chatarrín” a Rocca. Y para evitar la jactancia de opinar sin los fundamentos necesarios, solo se mencionarán algunos hitos históricos verificables y relevantes, que por elegirse arbitrariamente, pueden ser complementados o sustituidos por otros. Lo relevante es que con independencia de coyunturas internacionales y locales, la recurrencia argentina en pos del fracaso es inédita.

Década del 40.- En 1945 finalizó la Segunda Guerra Mundial, con Europa en ruinas. Japón, que sufrió dos bombas nucleares, es hoy la cuarta economía mundial. En Argentina se comenzó a financiar un gasto estatal descontrolado con emisión del Banco Central. En esta década se fundó Techint.   

Década del 50.- Bajo el régimen de Mao, en China se produjo la gran hambruna, con millones de muertos. En Argentina, en 1955 un golpe militar derrocó a Perón.

Década del 60.- Australia y Nueva Zelanda ganaron mercados mejorando notoriamente su productividad, mientras en nuestro país la industria textil se mantuvo estancada, En 1966 se produjo un nuevo golpe militar.

Década del 70.- Con el gobierno militar vigente, en febrero del 70 se crearon Obras Sociales con control sindical. Se implementó el IVA, que pagan ricos y pobres, con una tasa del 13%. En 1971 se creó el Parque Industrial Trelew, en Chubut, aportando la Provincia tierras fiscales, infraestructura de servicios y exenciones impositivas durante 10 años. Se instalaron 56 fábricas textiles, procesando el 90% de lana del país. Vencido el plazo de promoción, más de 45 cerraron sus instalaciones. En 1972 se creó el régimen promocional de la industria fueguina, basada en importar productos desarmados y armarlos en la isla con un enorme costo fiscal. En 1973 se reingresó a la democracia, con el triunfo del peronismo. En 1975 se produjo el Rodrigazo, y en 1976 un nuevo golpe militar. En mayo del 76 se promulgó la Ley de Contrato de Trabajo vigente. En China, tras el fallecimiento de Mao, en 1978Deng Xiaoping introdujo el “socialismo con características chinas”, eufemismo para no hablar de capitalismo, con un modelo exportador inicialmente precario, que provocó las primeras quejas empresarias locales por competencia de productos de baja calidad fabricados con “mano de obra esclava”.

Década del 80.- Guerra de Malvinas. En 1983 se recupera la democracia. Fracasó el intento de Alfonsín de actualizar la Ley Laboral. En 1986 el IVA se unificó en el 18%. Hiperinflación en 1989.

Década del 90.- En diciembre de 1991 cayó la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). En nuestro país, en 1990 Tierra del Fuego se convirtió en la provincia número 24. Rebrote hiperinflacionario. En 1991 se estableció la Ley de Convertibilidad. El IVA se incrementó al 21%. Se privatizaron empresas públicas, entre ellas YPF. En 1994 se reformó la Constitución Nacional, creando organismos grandilocuentes pero irrelevantes en la práctica, mientras que el mandato de crear un nuevo régimen de coparticipación federal no se cumplió entonces, ni hasta la fecha.

Década del 2000.- El 21 de diciembre de 2001, cae De la Rúa, que también fracasó en su intento de actualizar la Ley de Contrato de Trabajo. Designado a cargo del Ejecutivo, Rodríguez Saá anunció ante el Congreso el día 24, el default de la deuda externa argentina, la mayor de la historia, entre vítores legislativos pues se salvaban privilegios. No así el de los ciudadanos, a quienes se les confiscaron depósitos. Ante la fuerte devaluación se implementó la pesificación asimétrica, por la cual parte de las deudas en dólares de grandes grupos empresarios fueron absorbidas por el Estado (léase ciudadanos), para salvar “fuentes de trabajo”, frase que se instaló como eslogan para ocultar corrupciones y malas praxis. Se reestatizaron empresas públicas, como YPF.

 Década del 2010.- China tuvo un desarrollo tecnológico exponencial, siendo hoy la segunda potencia mundial, en competencia con Estados Unidos.

Década del 2020.- Pasados más de 50 años, el 31 de diciembre de 2023 caducaron los beneficios fiscales a favor de las industrias armadoras radicadas en Tierra del Fuego, pese a lo cual el ex presidente Fernández lo prorrogó en octubre del 2023 por 15 años.

A la luz de los hitos mencionados, y en pos de revertir la decadencia argentina, como legítimos representantes de lo público y lo privado, los simpáticamente llamados Peluca y Chatarrín tienen mucho que analizar y acordar en bien del país.

Buenos Aires, 12 de febrero 2026

En la AFA Maquiavelo no murió

Cabe retomar las reflexiones políticas semanales comenzando por la afirmación de Milei en el foro internacional de Davos, respecto a que Maquiavelo ha muerto. Ello nunca sucederá, porque su filosofía refiere a los diversos matices del ejercicio del poder político bajo la perspectiva del realismo, y no del idealismo, invocado discursivamente pero poco practicado. Sin embargo, su planteo de que el éxito de un gobernante podría justificar acciones cuestionables, excluía las corrupciones que derivaban en el empobrecimiento de los gobernados. Esta diferencia se visualiza en los hechos de corrupción de la Asociación del Fútbol Argentino, con punto de partida en noviembre de 2025, cuando Tapia otorgó un inexistente título de campeón 2025 a Rosario Central. Enriquecimientos ilícitos desmesurados y visibles (realismo), se intentan encubrir planteando que la AFA es una entidad privada sin fines de lucro, y que los clubes son de los socios (idealismo).

Lo ilustrativo de este caso es que no se circunscribe a casos sectoriales como la causa Vialidad, de clara matriz santacruceña, o de empresas de obras públicas conocida como Cuadernos, sino que involucra a los poderes públicos ejecutivo, legislativo y judicial, empresarios privados, sindicalistas, financistas, y partícipes necesarios en condición de activos (planificar y ejecutar), y pasivos (dejar hacer). Tal diversidad y complejidad aconseja establecer una estructura analítica masivamente entendible que procese las informaciones útiles, irrelevantes o falsas que proveen los medios de comunicación, para luego resaltar contradicciones o formular interrogantes. Un primer paso consistiría en unificar conceptualmente los diversos hechos que se tramitan en distintos juzgados, como “corrupción en la AFA”, pues el primer intento encubridor será desmembrar las investigaciones. Seguidamente plantear como marco analítico un metafórico tablero de ajedrez, en el que se moverán piezas negras y blancas. Las primeras representan a diversos actores que, sin prejuzgar culpabilidades, están directa o indirectamente relacionados con la AFA. A manera de ejemplo se citan algunos nombres: Tapia, Toviggino, Riquelme, Villarroel, Montaña, Milito, Moretti, Nakis, Belloso, Malaspina (Comité Ejecutivo de la AFA); Beligoy y Rapallini (responsables del referato); Massa, Blanco, Moyano, Grindetti, Scioli, Espinosa, Brito, Vila, Russo, Ritondo y Angelici (políticos involucrados con los clubes); Kicillof y Achával (brindaron a la AFA asilo en la provincia); Vallejos y Piccirillo (financistas y prestamistas); Carmona, Müller y Billordo (pilotos de helicópteros); Conte, Pantano, Capurro, Verón y Yaniello (testaferros); Faroni, Paz, Ojeda, Schmalz, Beacon, Scornik, Saracco (intermediación de dinero). BCRA, ARCA, UIF, IGJ, ANAC y entidades financieras ante operaciones sospechosas (organismos de control). Lo ilustrativo de este listado es que ratifica que invocar “persecuciones políticas” como intento encubridor carece de fundamento, dado que la corrupción a costa de recursos públicos no diferencia entre alineamientos políticos, ideológicos o laborales. Pero también hace suponer las presiones que sufrirán (o aprovecharán) las fichas blancas, que conforman exclusivamente camaristas, jueces y fiscales, de los que se indican nombres. Excluidos los que integran los tribunales de Ética y Disciplina de la AFA, con las causas en trámite entre paréntesis, se cita a: 1) Rafecas, camarista Bruglia, Aguinsky, camarista Lugones y González Charvay (mansión en Pilar a nombre de testaferros). 2) Armella y fiscal Incardona (lavado de dinero de Vallejos). 3) Villena (fideicomiso del club Bánfield con Vallejos). 4) Capuchetti (lavado de dinero de Vallejos, Piccirillo y Hauque). 5) Servini (operaciones cambiarias de Piccirillo y Vallejos). 6) jueza Petazzi, que planteó incompetencia a favor de Armella (recepción de registros bancarios desde Estados Unidos, por empresas fantasmas de Faroni y su esposa en negocios con la AFA). 7) Servini, Capuchetti y Casanello (venta de dólares del Banco Central a precio oficial durante el cepo, con intervención del directorio e inspectores, que incluye a implicados en el caso AFA). 8) Amarante (solicitud de levantamiento del secreto fiscal y bursátil de Tapia, Toviggino y Malaspina).

Para los análisis futuros será útil el reconocimiento por los propios políticos de la existencia de mafias estatales (aunque los mafiosos “sean los otros”), pues facilita comparar similitudes en actitudes y estrategias, comenzando por la clásica “omertá”, como se llama al código de silencio que prohíbe delatar actividades delictivas, y que se encuentra en plena aplicación, con declaraciones tales como “no lo sé”, “no recuerdo”, “no lo conozco”. Un dato llamativo es la inusual cantidad de jueces que, inclusive en plena feria, desean intervenir en las causas AFA, en especial en la llamada “mansión de Pilar”. Dados los antecedentes judiciales en casos de corrupción, cabe la duda si primarán los que actuarán en defensa de la sociedad y en recuperar parte de lo mal habido, o quienes cumplirán la tarea de congelar y diluir las investigaciones. Como simple observador, Maquiavelo sonríe.

Buenos Aires, 04 de febrero 2026