Autos chocadores judiciales

Las popularmente conocidas como “Causas en la AFA”, presenta una oportunidad didáctica para analizar prácticas corruptas activas o pasivas, porque al referirse al mundo del fútbol, no solo se cuenta con un conocimiento popular de base, sino permite observar interrelaciones entre múltiples actores de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, gobernadores, intendentes, sindicalistas, empresarios, testaferros, financistas y escribanos, sin que tal diversidad genere “grietas” ideológicas o partidarias. El desafío es entonces procesar adecuadamente el alud informativo de distintas calidades e intereses, para formular hipótesis coherentes respecto al desarrollo futuro de los hechos.

Las fuentes de información para hacer comprensible por la inmensa mayoría ciudadana un tema inicialmente complejo, serán las que proveen los medios públicos de comunicación masivos, que por actuar en un marco de ibertad de expresión, pueden educar, informar, desinformar, confundir, manipular o promover la reflexión. En esta oportunidad se priorizará el periodismo de investigación, que se apoya en datos y documentación pública y privada concreta y explícita, cuya veracidad final quedará a cargo del poder judicial. Ello no invalida al amplio campo de la opinión esencialmente subjetiva, que por carecer de documentación propia, suele ser más útil para detectar contradicciones. La presente reflexión por ejemplo, al sustentarse en información ajena se transforma en opinión, que solo busca formular una propuesta analítica comprensible y viable, que puede sustituirse por otra. Y por ser opinión, se obviará el juramento de decir la verdad, pues si la intención es engañar o manipular, no se confesaría. La duda en general, y en política y corrupción en especial, es un primer paso saludable.

Se partirá del accionar de los integrantes del poder judicial (jueces, fiscales y camaristas), como hilo conductor de los acontecimientos, pues tienen una responsabilidad y conocimientos para esclarecer los hechos. Como ordenamiento temporal, se considera como inicio común de las causas al 20 de noviembre de 2025, cuando la AFA otorgó a Rosario Central el título de campeón 2025, inexistente en el calendario anual. También se evitará el uso de adjetivos, sean o no ofensivos, pues ello implica prejuzgamientos que distorsionan los análisis, como así también usar lo que en propaganda se conoce como “enemigo único” sobre el que concentrar críticas. Por ello la causa AFA no se asimilará a “Chiqui Tapia y Toviggino”, dado que silencios y adhesiones masivas aconseja llamarla “dirigencia de la AFA y de los clubes”.

Debido a la intención de lograr una simplicidad explicativa de las causas, cabe detenerse en la físicamente reconocible, llamada “Mansión Villa Rosa en Pilar”, que comienza con un hecho judicial inédito, más aún en época de feria. Para explicarlo se utilizará como metáfora a los clásicos autos chocadores de los viejos parques de diversiones, que tiene su versión moderna en el entretenimiento digital. Imaginemos que cada integrante judicial partícipe a la fecha es un auto chocador, juego en los que unos intentan mostrarse hábiles para evitar choques, y otros buscan provocarlos, siendo el resultado final el caos. Por orden cronológico, desde diciembre de 2025, intervinieron los siguientes autos chocadores judiciales, considerando que un juez y su fiscal comparten el mismo auto, salvo el fiscal de Casación. Hasta el momento están jugando once autos chocadores, según el siguiente detalle cronológico:

Juez federal Daniel Rafecas y fiscal Ramiro González – juez penal económico López Biscayart – camarista Leopoldo Bruglia – juez penal económico Marcelo Aguinsky y fiscal Navas Rial – camarista Alberto Lugones – juez federal Gonzáles Charvay y fiscal Bringas – juez Walter Saetone y fiscal Camafreita – fiscal de Cámara Carlos Cearras – Cámara de Casación integrada por  Carlos Mahiques (se inhibió y lo reemplazó Angela Ledesma); Daniel Petrone (se inhibió y lo reemplazó Mariano Borinsky), y Javier Carbajo, quienes deberán resolver si la causa “Mansión en Pilar” corresponde al juez Aguinsky o al juez Charvay.

El juego despertó tal entusiasmo, que hasta el momento los supuestos “dueños” de la Mansión en Pilar, Pantano y su madre, no declararon.

Buenos Aires, 11 de marzo 2026