Tirar un muerto

Los hechos políticos, vale reiterarlo, deben analizarse partiendo de principios de la enseñanza básica, etapa imprescindible y socialmente igualadora que permite aprender a leer, escribir, expresarse y realizar operaciones matemáticas elementales. Principios que se distorsionan cuando socarronamente se afirma que en política “dos más dos Los no siempre es cuatro”, por lo que para aproximarse a la verdad, los ciudadanos deberán reordenar los mensajes y opiniones de quienes, responsables de la decadencia del país, invocan a jubilados, derechos humanos, la Constitución y la Patria.  Bajo esta óptica cabe analizar el enfrentamiento entre fuerzas de seguridad y vándalos organizados en la manifestación en apoyo de jubilados el pasado miércoles.

Inicialmente se destacan elementos comunes en cuanto a personajes, logísticas y acciones directas, con lo sucedido en la noche de diciembre de 2001, que provocó la caída de De la Rúa; el ataque al Congreso en diciembre de 2015 por el tratamiento de una ley jubilatoria, y la del miércoles último. Ellos son la participación de intendentes opositores del conurbano, gremialistas estatales, dirigentes de movimientos sociales, la extrema izquierda que adhiere a todo lo que sea caos, y legisladores actuando desde el interior del recinto. El término “tirar un muerto”, que no refiere a ciudadanos asesinados por delincuentes sino por fuerzas de seguridad, nació en el gobierno de Duhalde, cuando en junio de 2002 los militantes de izquierda Kosteki y Santillán fueron muertos por policías bonaerenses en el puente Pueyrredón durante una protesta, lo que obligó a Duhalde a anticipar en seis meses la entrega del poder. Un caso más reciente fue la supuesta desaparición forzada de Santiago Maldonado el 1 de agosto de 2017 en el sur, cuando Gendarmería reprimió una manifestación mapuche. Hasta que su cuerpo fuera encontrado sin vida en el río Chubut el 17 de octubre, y la autopsia ratificada por más de 50 peritos de parte determinara que murió por sumersión e hipotermia, se produjo una coordinada acción del peronismo kirchnerista, que incluyó denuncias contra el gobierno en el exterior, e intervención de organismos internacionales. Aún hoy, familiares del fallecido actúan judicialmente contra los peritajes.

Para diferenciar las manifestaciones legítimas de las manipuladas políticamente con fines destituyentes, existen tres ejemplos contundentes de convocatorias masivas pacíficas, que carentes de aparatos políticos, superaron las 100.000 personas. La de Blumberg en abril 2004 en reclamo de seguridad ante la muerte de su hijo; la de apoyo a Macri en abril 2017 por los intentos de “golpe institucional” contra su gobierno, y la del reclamo por el presupuesto universitario en abril 2024. En ninguno de los tres casos se produjeron desmanes, siendo los políticos meros observadores.  

Retomando los sucesos recientes, no resulta creíble que caracterizados barras, acostumbradas a negocios más redituables, hayan sufrido una revelación mística masiva acerca de la situación que los jubilados comunes afrontan desde hace décadas, generadas precisamente por quienes gozan de regímenes de privilegio. Lo correcto entonces sería hablar de “fuerzas de choque” delictivas siempre disponibles de variado origen y actividades, que en este caso incluyó un marketing basado en el uso de camisetas de clubes de fútbol, y un video del terrorista Firmenich apoyando a los sufridos jubilados. Más realista es plantear que todos los hechos de violencia política se realizan bajo conducción política, con objetivos inmutables: poder, dinero, protección de patrimonios mal habidos e impunidad judicial, lo que exige la participación de jueces y fiscales. Ello explica que la jueza en lo penal contravencional Karina Andrade, liberara en escasas horas y sin tiempo de análisis individuales a 114 detenidos, con un lamentable dictamen que mezcla el “derecho legítimo a la protesta” con “desmanes delictivos”. Explica también porque la designación de jueces provoca apasionados debates y prolongadas demoras legislativas. Y sin olvidar que hay demasiados políticos que arrojan piedras con sus lenguas.

Cabe un desagravio final para las camisetas de todos los clubes de fútbol. Mientras delirantes las portaban para arrojar piedras, quemar contenedores y un patrullero, hinchas de Independiente y Racing trabajaban asociados para enviar donaciones a los sufridos habitantes de Bahía Blanca.

Buenos Aires, 19 de marzo 2025

Preguntas políticas infantiles

Utilizar principios de la enseñanza básica primaria para analizar la actualidad política no subestima al ciudadano, sino que cumple con el fin de aprender pensando, en lugar de limitarse a suponer, sospechar o adherir emocionalmente a eslogans y discursos demagógicos vacíos de contenido. De la enseñanza básica, los adultos también pueden replicar la loable curiosidad infantil para formular preguntas cuyas respuestas se omiten en los debates políticos. Cabe citar algunos ejemplos vigentes:

1.- Dos cerebros brillantes. Terminada el 01 de marzo la Asamblea Legislativa de apertura, protagonizaron un encontronazo dos cerebros caracterizados como “brillantes”: el asesor presidencial Santiago Caputo y el diputado neurólogo Facundo Manes, quien acusó a Caputo de haberlo amenazado en represalia por haber interrumpido el discurso de Milei en el recinto. Como era obvio que el episodio que recuerda a compadritos a la vieja usanza tendría testigos, sería filmado y reproducido en todos los medios de comunicación en días subsiguientes, surge un interrogante: ¿considerando que ambos son “mentes brillantes”, armaron una maniobra para entretener y ocupar espacios en los medios de comunicación, o realmente son dos necios ajenos a las urgencias económicas y sociales de la población?

2.- Muertes en el conurbano.- Mientras autoridades de la provincia de Buenos Aires y nacionales discuten la distribución de recursos cuidándose de no cuantificar los montos presupuestarios sustraídos por la corrupción estatal-privada, y se acusan de ser responsables del desmadre en las políticas de seguridad y del narcotráfico, nadie se plantea un interrogante elemental: ¿cuál es la razón de que las muertes de delincuentes sean causadas por vecinos armados o policías de civil no reconocidos como tales, y jamás por enfrentamientos con personal policial provincial uniformado?

3.- Lijo: revelación de hipocresías.- El 15 de abril del pasado año el Gobierno formalizó las candidaturas del juez Ariel Lijo y Manuel García Mansilla para integrar la Corte Suprema de Justicia de la Nación, transcurriendo desde entonces más de diez meses sin que los senadores adoptaran una decisión. Sin embargo, la sumatoria de tramitaciones y opiniones durante este período, obraron como principio de revelación de viejas prácticas políticas, contradicciones flagrantes e hipocresías manifiestas. Como cada aspecto de esta trama merece un análisis pormenorizado, a los fines de la pregunta final, cabe mencionarlos sintéticamente:

a.- Lijo provocó un alud de críticas por parte de organismos no gubernamentales, asociaciones de abogados y periodistas, centradas en su moral, desempeño como juez, y la existencia de más de 32 denuncias en el Consejo de la Magistratura, integrado por 5 jueces, 8 legisladores, 4 representantes de abogados y 3 del ámbito científico-académico, y nunca dictaminó sanciones o absoluciones. ¿Ineficacia o complicidad? En contraposición, Lijo obtuvo la adhesión unánime de la corporación judicial.

b.- De los permanentes diálogos entre senadores, surgieron rechazos explícitos en algunos casos, y silencios llamativos en otros, como el caso del verborrágico senador Lousteau, que nunca vota con la mayoría radical, lo que hace suponer que todo es negociable bajo el disfraz de la moral e institucionalidad.  

c.- Las dilaciones en la toma de decisiones se justifican con la excusa de que lo que preocupa “son las formas, y no el fondo”. Sin embargo, Lijo obtuvo los nueve votos de la Comisión de Acuerdos para tratar el pliego en el recinto, pero no así García Mansilla.  

d.- En el marco de un prolongado proceso aún en desarrollo que incluyen debates entre reconocidos constitucionalistas y quienes adquirieron tal condición como aprendices de emergencia, se negocia si la Corte puede funcionar con tres, cinco, siete, nueve o más miembros, dejando en claro que en cuanto a seguridad jurídica desde 1983 a la fecha se avanzó muy poco. Si bien a esta altura del debate Lijo perdió individualidad para transformarse en moneda de cambio, al menos posibilitó mostrar cómo se eligen los jueces en nuestro país. Lo cual lleva a plantear un interrogante clarificador no dilucidado: ¿Cuál fue el fin de proponer a Lijo, y cuál es la razón por la que los senadores no definen si aprueban o rechazan?

Buenos Aires, 12 de marzo 2025

Milei, criptos y mafias

Para evitar que las opiniones favorables o críticas sobre Milei se presupongan obsecuentes u oportunistas, se planteó una distancia temporal para compararlo metafóricamente con el monje Savonarola en la Florencia del siglo XV. Ambos personajes, histriónicos y fanáticos, irrumpieron sorpresivamente sin estructuras políticas de apoyo, denunciando a las castas dirigentes responsables de la degradación social. A diferencia del monje, cuya prédica fue un punto de partida para un posterior saneamiento político y religioso, Milei emergió dentro de un sistema democrático pero de baja calidad institucional, por lo que como sucediera en Florencia y parte de Europa hace centurias, modificar privilegios y corrupciones será un proceso paulatino y prolongado, en el que Milei deberá convivir y negociar con las vituperadas castas, pero en un contexto favorable, pues se encuentran confundidas, desprestigiadas, con discursos no convincentes y bajo escrutinio social, provocando que la declamada “grieta” en lugar de ser partidaria o ideológica, se establecióentre quienes plantean transformaciones socialmente virtuosas, y los que pretenden mantener complicidades y privilegios, como se reflejara en las acciones ejecutivas y legislativas desarrolladas por los 355 políticos que deciden las políticas nacionales a lo largo del 2024. Por lo que los acontecimientos deben analizarse interrelacionados y no como escándalos individuales con fines de distracción, cuya sumatoria concluye en cero, vale decir, impunidad. Bajo esta óptica, cabe reflexionar sobre el “criptogate” asocionando tres aspectos: Milei, criptomonedas y mafias.  

1.- Milei.- Ya en rol de presidente y aceptadas las críticas que recibe, es un error centrarse en su personalidad, ampliamente conocida ya sea como panelista y en su campaña electoral, o en sus entornos próximos, cuando los antecedentes de nuestros políticos abundan en nepotismos extremos e iluminados asesores todopoderosos. Una crítica más exigente y clarificadora sería recordar que en nuestro sistema es el presidente quien elige a sus colaboradores, y es único responsable de los resultados. En cuanto a lo estrictamente personal, Milei debería evitar necedades discursivas, que son admisibles en opinólogos, panelistas o enigmáticos “trolls”, pero no en quien con el 56% de los votos encarna la tarea de transformar una estructura político-institucional caduca. Milei expresó que el “criptogate” fue un cachetazo; esperemos que le sirva. 

2.- Criptomonedas.- En todo emprendimiento sofisticado habrá desarrolladores creativos y embaucadores alertas. En especial en temas financieros con tecnologías que carecen de regulaciones específicas, aún en Estados Unidos. Por tal razón las investigaciones deben realizarse con seriedad, profesionalidad y en tiempos razonables para detectar tramas, metodologías, circuitos de dinero y complicidades, siendo el ámbito adecuado para ello el judicial, en el que deben volcarse pruebas concretas y valiosas que se diferencien de las opiniones públicas carentes de sustento tendientes al espectáculo o a la intencionada confusión. Las comisiones legislativas investigadoras, por el contrario, históricamente priorizan objetivos políticos y electorales, y no el de llegar a la verdad. Respecto a las criticables posturas cambiantes de algunos senadores, que se extienden a sus votaciones e integración de alianzas, se omite señalar que la prioridad de los senadores es la de representar los intereses de sus provincias y sus gobernadores, lo que incluye, vaya novedad, el juego de “presiones” entre el poder central y los gobernadores. El riesgo surge con los individualistas u opositores que carecen de este nexo o identidad partidaria clara, que en pos de objetivos personales no dudan en promover espectáculos que ponen en riesgo una recuperación económica sustentable.  

3.- Mafias.- Los términos “mafioso, estafador, sinvergüenza, chorro”, no son preocupantes cuando los pronuncian delirantes, patoteros o trolls, pero si lo son cuando lo hacen  los propios políticos con habitualidad. El sociólogo italiano Gaetano Mosca da una concisa definición de mafia: “estructura de poder paralela, que surge por incapacidad o complicidad del Estado”. Respecto a la intención de crear una comisión legislativa investigadora por la intervención de Milei en la promoción de una moneda cripto, el experimentado senador formoseño Mayans, jefe del bloque de Unión por la Patria, expresó textualmente: “El presidente confesó ser un corrupto y la hermana, otra corrupta. No hablen más de corrupción porque tienen un presidente corrupto”. Se destaca el objetivo de trasfondo mafioso: NO HABLEN MÁS DE CORRUPCIÓN (léase, somos todos corruptos). Y ante un dictamen tan rotundo, cabe preguntarse: ¿qué se pretende investigar?

Buenos Aires, 05 de febrero 2025

El Savonarola argentino

Los métodos de enseñanza y aprendizaje en la educación básica socialmente igualadora, suelen emplear fábulas, metáforas y referencias históricas como forma de ejemplificar conceptos. Las fábulas son relatos ficticios breves que dejan una enseñanza (el escorpión y la rana); las metáforas consisten en comparar circunstancias distintas asimilables en su significado (hundimiento del Titanic); y las referencias históricas establecen comparaciones entre contextos, personajes y acciones. La dificultad de aplicar estos recursos en la política para formular hipótesis consistentes, es que dichos elementos referenciales no se encuentran ordenados en un libro de texto educativo, sino que deben detectarse en el fárrago de las opiniones y debates, para luego asociarlos adecuadamente. Bajo esta óptica cabe analizar el rol del presidente Milei y su traspié y/o escándalo en relación a una empresa de criptomonedas. La referencia histórica propuesta es la Florencia de fines del siglo XV, que ya fuera motivo de una reflexión anterior, pero que recobra vigencia. 

Italia estaba dividida en ciudades-estado, que incluía a la sede de la iglesia en Roma, cuyo poder se ejercía a través de príncipes hereditarios nepotistas o se obtenía por las armas, quienes estaban en permanentes conflictos y traiciones, por lo que  los acuerdos tenían escasa duración. En los enfrentamientos militares era común acudir a tropas mercenarias, que en condición de tales eran poco confiables. La ciudad de Florencia estuvo gobernada por décadas por la familia de los banqueros Médici, cuyo  principal mérito fue el de generar como benefactores un desarrollo artístico inédito: Leonardo, Miguel Ángel, Botticelli, Donatello, Dante. Pero las pujas de poder y corrupción dieron lugar a lujos y libertinajes que incluía a la Iglesia, cuyos Papas pertenecían a familias poderosas, como los propios Médici y los Borgia, llegando a instalar las indulgencias, a través de las cuales se recaudaba dinero perdonando pecados. En 1493 llegó a la ciudad el monje dominico Savonarola, fanático e histriónico, predicando contra el lujo, depravación y vanidades de las élites gobernantes, logrando seguidores incluso en clases altas. Tras la expulsión de los Médici en medio de la agitación política, Savonarola aumentó su influencia. El martes de Carnaval de 1497 promovió la entrega de bienes “pecaminosos”, como joyas, dados, carmín de labios, libros paganos, para armar una gigantesca fogata, hecho conocido como la hoguera de las vanidades. Pero la persistencia de la pobreza debilitó su prédica, lo que fue  aprovechado por la Iglesia para excomulgarlo y condenarlo a la hoguera en 1498. En ese mismo año Maquiavelo asumía su primer cargo diplomático, desarrollando luego una teoría política no basada en el idealismo aristotélico, sino juzgando los comportamientos humanos en las luchas por el poder. La actuación del fanático Savonarola sirvió para que en años subsiguientes se plasmaran en dos hechos concomitantes relacionados con lo moral y espiritual: la aparición del fraile Lutero en Alemania con la reforma protestante cuyo hito es la presentación de sus 95 tesis en 1517, y la consecuente contrarreforma promovida por la iglesia católica concretada en el Concilio de Trento en 1545, produciendo un importante saneamiento de la institución religiosa, que en nuestro caso debería ser político.  

Los elementos subjetivamente comparables con nuestra actualidad, serían una inestabilidad política marcada por permanentes conflictos, conducciones nacionales y provinciales nepotistas e incluso hereditarias, actitudes mercenarias con acuerdos políticos de limitada duración, degradación moral en la coexistencia con la corrupción, lujos en los conductores y pobreza en los conducidos, y finalmente, la irrupción sorpresiva de un personaje igualmente histriónico denunciando a las castas, llamado Javier Milei. Para evitar malos deseos, cabe tener presente que los príncipes del siglo XV “aguantaron” a Savonarola cinco años, hasta encontrar el momento de quemarlo en la hoguera, mientras que nuestro Savonarola criollo fue elegido por un período de cuatro años, de los cuales restan tres. Es importante tenerlo presente, porque las mafias de nuestro país intentan sustituir los golpes militares por golpes “blandos destituyentes”, para acelerar las entregas del poder.

La próxima reflexión reingresará al siglo XXI, con base en Milei, las mafias y las criptomonedas.

Buenos Aires, 26 de febrero 2025

Ritmo político: woke-woke

Nuestra perdurable clase política instaló en los debates de los últimos años dos términos foráneos: lawfare y woke. Esta práctica no es antojadiza, porque responde a uno de los principios de la propaganda política moderna y vigente en el mundo digital, iniciada por Lenin, continuada por Mussolini y concluida por Hitler y Goebbels, que indica que para su manejo, no es importante que las masas comprendan sino que supongan que comprenden, por lo que los términos y frases a propagar deben ser breves y recordables. “Lawfare” por ejemplo, otorga un barniz universal al castizo “persecución política”, y evita que los acusados por corrupción digan “soy inocente”, lo que carecería de verosimilitud considerando sus abultados patrimonios obtenidos como funcionarios públicos.

El término “woke” (despertó), originado en Estados Unidos para visibilizar la discriminación racial, ampliado luego a las estructuras sociales injustas e incluso a tamaño del Estado, nuestro debate político lo asocia a “batalla cultural”, grandilocuencia ante la cual el inefable perro Mendieta, fiel acompañante de Inodoro Pereyra, pensaría: ¡qué lo parió! Pero como el debate impactó entusiastamente en políticos, periodistas y artistas (los empresarios y sindicalistas son más acotados en sus preocupaciones), vale la pena analizarlo partiendo de sus etimologías. Se entiende como “Cultura” al conjunto de costumbres, creencias y modos de vida que definen a una sociedad o grupo humano, que se transmiten por generaciones, lo que no concuerda con nuestra realidad, acotada a las mismas estructuras político-corporativas ideológicamente fluctuantes vigentes desde hace más de tres décadas, por lo que correspondería priorizar el concepto “Educación”, que es el proceso de aprendizaje y adquisición de conocimientos básicos que igualan a los ciudadanos, cuya didáctica consiste en asociar coherentemente palabras, personajes y actitudes (ejemplo, un oso, con imagen de oso y actuando como oso), por lo que corresponde encarar una “batalla educativa”, facilitada porque nuestros “osos” y dirigencias son vastamente conocidas.

Para fundamentar el planteo, nuestro país presenta un ejemplo cercano a partir de la recuperación de la democracia y derechos humanos en 1983. El elegido presidente, Raúl Alfonsín, activo como abogado defensor durante la dictadura, una vez asumido creó una comisión investigadora de las desapariciones (CONADEP), que el peronismo se negó a integrar. La presidió Ernesto Sábato, e integró entre otros el cardiólogo René Favaloro, el obispo De Nevares y la periodista Ruiz Guiñazú. Los resultados de las investigaciones se plasmaron en el documento “Nunca más”, que sirvió de base para el juicio y condenas a los comandantes en jefe en 1985, y de jefes guerrilleros luego, quienes entre 1989 y 1990 fueron indultados por el presidente Menem mediante sucesivos decretos. Llegado a la presidencia en el 2003, Kirchner tuvo un “woke” (despertó), y anuló solo los indultos militares, retomándose detenciones y juicios, algunos aún vigentes. En paralelo, logró la adhesión de algunas madres y abuelas emblemáticas mediante aportes y subsidios varios, cargos estatales, y creación de organizaciones como la escandalosa constructora de viviendas Sueños Compartidos en el 2006, logrando Kirchner lo que no pudo Alfonsín: ser considerado el paladín de los derechos humanos por las dirigencias favorecidas. El 24 de marzo de 2004 en un acto de la Esma, Néstor Kirchner pronunció su inolvidable frase: “Vengo a pedir perdón en nombre del Estado nacional por la vergüenza de haber callado durante 20 años de democracia tantas atrocidades”. Con la complicidad de radicales igualmente cooptados, Alfonsín desapareció de escena.

Como suele suceder cuando las adhesiones se logran con desembolsos de recursos públicos que difuminan principios, los manejos corruptos corrieron por dos vías y escalas paralelas: los grandes negociados entre funcionarios y privados asociados, y los facilitados invocando falsos progresismos, que derivan en que para la defensa de la mujer no se diseñan coberturas legales y policiales adecuadas, sino se crea un inútil ministerio; o que las problemáticas sexuales, que incluyen a niños, se manipulen y den lugar a un colectivo de cuño corporativo-fascista bajo las siglas LGBTQ+. La consecuencia del uso de estos recursos habituales para cooptar adhesiones y manipular a las sociedades, es la aparición de estúpidos que digan que los homosexuales son pedófilos, cuando también pueden serlo sacerdotes o padres de familia. El filósofo Bertrand Russell decía: “El gran problema con el mundo es que los necios y fanáticos siempre están tan seguros de sí mismos, mientras que las personas más sabias están llenas de dudas”.

Queda claro que explicar nuestra decadencia no necesita de épicas “batallas culturales” utilizadas tanto por izquierdas como por derechas, sino apelar al recurso de la educación básica, aprovechando que todos los actores responsables están vigentes y visibles. De todos modos, el término “woke” podría aprovecharlo algún creativo musical, y promover el ritmo woke-woke en boliches bailables.

Buenos Aires, 19 de febrero 2025

Paso a paso

La aprobación el seis de febrero del proyecto de ley que suspende las PASO nacionales solo para las elecciones legislativas de este año por amplia mayoría de la Cámara de Diputados, y cuya ratificación deberá tratar el Senado, encierra una alegoría: en contextos en los que nada es definitivo (anular), sino circunstancial (suspender), para lograr transformaciones virtuosas para los ciudadanos se deberá avanzar paso a paso. En la ficha limpia, por ejemplo, se discute si con una primera condena y una ratificación se puede estar “limpio”, y solo con una segunda ratificación considerarse “manchado”. Por ello, en un proceso electoral en donde responsables de la decadencia argentina se reconfiguran para el armado de ofertas electorales, se deberá estar atentos a una clásica táctica política que bien describiera el marqués de Lampedusa en su novela El gatopardo, cuando un aristócrata de Sicilia pronunció la célebre frase: “si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie”.

Sin embargo, el fenómeno Milei, que en principio surgió solo como instrumento del hartazgo social, genera una opción inédita, consistente en elegir entre quienes pretenden cambiar las estructuras y privilegios causantes de la degradación social, o quienes bajo ropajes de oficialismo u oposiciones, luchan por disimular intenciones para continuar usufructuándolas, aunque afrontando una dificultad: mayoritariamente los principales actores políticos son vastamente conocidos. Por ello cabe encarar el presente año electoral con un saludable escepticismo, destinado a desnudar contradicciones y falacias discursivas que permitan un mejor balance entre lo emocional y lo racional, dado que una permanente presión social a nivel de opinión pública y no de patoteros a todo servicio, será imprescindible para que sus beneficiarios resignen privilegios y corrupciones. A tal fin, para analizar actitudes y argumentar hipótesis es necesario apoyarse en principios educativos básicos, simples, verificables y perceptibles, sin enredarse en debates y mensajes altisonantes diseñados con fines de polarización y desinformación, que retrotraen a las clásicas técnicas de la propaganda política. Se citan algunos datos a considerar.

Los apasionados debates generados por los recurrentes rediseños del sistema y calendario electoral de turno, ratifican que los políticos priorizan conveniencias circunstanciales por sobre legislaciones consistentes. Cabe destacar la implementación de la lista única de papel, para lo cual se deberá realizar una efectiva campaña de información. Por otra parte, los realineamientos partidarios electorales demuestran que es falaz la habitual invocación de políticos y periodistas a “la necesidad de diálogo” o definir a determinados bloques parlamentarios como “dialoguistas”, pues si algo abunda entre sectores políticos, sindicales y empresariales vigentes desde hace décadas, es “diálogo” a secas. Lo correcto entonces, es hablar de ausencia de “diálogo en pos del interés común”. El ejemplo más reciente lo brindó la legislatura de la provincia de Buenos Aires, que comunicó que tras una investigación no se encontraron irregularidades en la recaudación que con varias tarjetas de débito de supuestos empleados legislativos realizaba personal administrativo, sin que existieran objeciones de sectores de izquierda, centro y derecha, unanimidad imposible de lograr sin “diálogos”. Pero también abundan las omisiones.

En la campaña electoral se omite clarificar cual es el organismo que además de la Cámara Nacional Electoral, certifica la existencia, actividad, domicilio y afiliados reales de más de 700 agrupaciones a nivel nacional, que en gran número actúan como células dormidas que reviven solo en elecciones para sostener candidaturas, o bien que se crean y aprueban sin ningún control institucional. Y no menos grave, que una vez asumidos muchos legisladores se transformen en librepensadores o se traspasen impunemente de partido. Si es permitido por la ley, no hay traidores, tránsfugas,  o similares, sino una gran hipocresía en el discurso político. Este aspecto cobra relevancia ante la diáspora de partidos e identidades líquidas, cuando hasta hace 25 años (una generación), entre peronistas y radicales congregaban el 85% de los votos emitidos.

Para minimizar la confusión general, es recomendable que todo análisis para interpretar el armado de las listas legislativas 2025 primero, y propuestas electorales luego, concentre la atención en tan solo los 355 políticos que poseen la capacidad de decidir, ejecutar, y con sus votos, abstenciones o ausencias, legislar. Ellos son el presidente, vice, gobernadores, diputados y senadores.

Buenos Aires, 12 de febrero 2025

Zarandeo de candidatos

De los tres espacios electoralmente significativos en el 2023, en la última reflexión se analizó los representados por Cristina Kirchner y Mauricio Macri, pues sus nombres ofrecen una identidad más clara que si se apelara a las sucesivascoaliciones que encabezaron: Frente para la Victoria, Frente de Todos y Unión por la Patria en el primer caso, y Unión Pro, Cambiemos y Juntos por el Cambio en el segundo. Para completar el tablero de opciones, cabe mencionar al oficialismo, prioritariamente centrado en Milei, y a las clásicas “terceras vías”, que hoy podría ser cuarta vía, armadas de apuro e integradas por comodines que rotan en cada turno electoral.

En la campaña que concluyó con el sorpresivo triunfo de Milei, quien concentrara en su persona propuesta y mensaje, se deben distinguir dos instancias: las Paso, en la que el hartazgo social transparentó una fragmentación electoral que licuó predominios partidarios claros, y el balotaje, que clarificó expectativas, pues la ciudadanía debió optar entre cambios de fondo, si bien brumosos, o apoyar a quienes tradicionalmente pretendían sostener privilegios y corrupciones. La contrapartida para Milei, fue tener que ejercer su presidencia sin gobernaciones, intendencias, presencias legislativas eficaces, y con los principales actores del deterioro social y político activos. En su primer año de gestión debió realizar un rápido aprendizaje de prácticas políticas, con funcionarios que mezclaban amateurismo, incapacidad y necedad, pese a lo cual consolidó cinco pilares consistentes que le permitieron plasmar acciones dolorosas prometidas en campaña: la economía macro, el área social, ministerio de Interior, reforma del Estado y Justicia. Se debe destacar que contó con el vital apoyo de opositores que promovían cambios estructurales, y no de quienes solo los proclamaban.

Definidos sintéticamente los tercios surgidos de la elección del 2023, resta mencionar a las terceras vías de coyuntura, y a los legisladores que una vez asumidos, se convierten en libres pensadores conformando bloques parlamentarios que nadie votó, poniendo en crisis el concepto de representatividad e institucionalidad que todos declaman proteger. Ello provoca interrogantes, que pese a la costumbre de cambiar en cada elección las reglas electorales, nunca se clarifican: ¿a quién responden los legisladores: a los electores, al partido/coalición que integran, a quienes los ubicaron en las listas sábanas, o a sí mismos? Las crónicas periodísticas ya colaboran al respecto, cuando señalan que determinado legislador/a “responde a…”, y citan a conocidos políticos, nunca a los votantes. Por ello en este año, y con ayuda de la prensa escrita, el ciudadano deberá informarse acerca de los antecedentes de los precandidatos de cada lista sábana con posibilidad de acceder a la función legislativa, y tomando el mercado de transferencias de jugadores de fútbol como metáfora, indagar en cuántas agrupaciones y coaliciones participaron a lo largo de su carrera, pues una vez elegidos, cada legislador tendrá un voto al momento de aprobar o rechazar leyes.

Vale como ejemplo el bloque legislativo Encuentro Federal que como tal nadie votó, integrado por 16 legisladores de distinto origen, varios de ellos con vasta experiencia, como Pichetto, Massot, López Murphy, Monzó y Stolbizer (los tres últimos vencen sus mandatos en diciembre), quienes integraron la oferta electoral de Juntos por el Cambio. Cabe preguntarse qué propuestas y proyectos los congregan ahora. Si a los citados se agregan a quienes quieren volver o permanecer, como Larreta, Carrió y Lousteau entre otros, se tiene una buena base para comenzar a manejar opciones en cuanto al rearmado de ofertas electorales. Inicialmente se puede esbozar un pre diagnóstico en cuanto a los perfiles de las principales: 1) UxP expresa el mantenimiento de políticas ejercidas en las últimas décadas, por lo que internamente no se discuten ideologías sino cuotas de poder. Legislativamente es la más consistente en cuanto a fidelidades. Massa se mantendrá en la coalición buscando una diputación, usando como alternativa a su esposa Galmarini. 2) JxC es la más disgregada, ratificando que en cuanto a luchas de poder, experiencia e intelectualidad no aseguran coherencia, evidencia que explica porque ni siquiera llegó al balotaje. Un ejemplo es Lousteau, quien avalado por “Coti” Nosiglia, Morales, Angelici y Jacobitti para presidente de la UCR, logró una nueva división del partido. 3) LLA deberá extremar la idoneidad de sus candidatos, pues los figurones no suelen ser aportes saludables. En campaña deberá resaltar propuestas concretas que comprometan apoyos legislativos opositores en caso de triunfar. Y asumir que la responsabilidad por las recurrentes decepciones con funcionarios, recae en quienes los seleccionan. 4) En cuanto a “cuartas vías” creadas para negociar posiciones en las listas predominantes, no parecería viable que quienes integraron JxC hasta hace meses negocien con UxP a nivel nacional, pero sí lo harán a niveles provinciales. Considerando que cargo mata principios: Ricardo Alfonsín fue embajador kirchnerista.

En lo inmediato, las discusiones legislativas de temas alejados del interés ciudadano, como las Paso, la ficha mal llamada limpia, desdoblamiento de elecciones locales con la nacional, se realizan bajo una óptica explícita: me conviene o no me conviene.

Buenos Aires, 05 de febrero 2025

Políticos buscando sobrevivir

Las reflexiones políticas semanales se reinician con el ya mencionado metafórico juego de mesa individual llamado “Arme sus listas legislativas 2025”, consistente en suponer los realineamientos partidarios, quienes ocuparán los primeros lugares en cada una de las tres principales ofertas electorales, y una eventual “tercera vía”, creada de apuro por quienes descarrilaron en las principales. Como el ejercicio pretende una comprensión masiva, en lugar de adivinar se apelará al principio de educación básica que exige una correlación entre palabra, imagen y actitud; por ejemplo, el término “gato” debe coincidir con la imagen de un gato que actúe como gato, en lugar de grandilocuentes batallas culturales. El juego analítico finalizará el 31 de abril, veinticinco días antes de la fecha límite para presentar las listas de precandidatos para su oficialización, la que una vez concretada permitirá comparar aciertos entre lo supuesto y la realidad.

Arribar al objetivo implica establecer reglas, pautas e inclusive preconceptos que estructuren un método de análisis coherente. A tal fin se propone: 1) evitar abstracciones que adjudiquen responsabilidades a “la política”, para centrase en “los políticos” que la ejercen, deciden, ejecutan y legislan, que a nivel nacional son tan solo 355: presidente, vice, gobernadores (incluye al jefe de la Ciudad), y legisladores. El naufragio electoral que la ciudadanía produjera a tradicionales políticos en el 2023, facilitará evaluar las actitudes y contradicciones de quienes, hasta el cierre de listas en abril, intentarán sobrevivir subiéndose a los siempre escasos botes salvavidas legislativos. 2) En el campo declarativo no deberán impresionar simbologías que invocan a San Martín, Bolívar, Alem y Perón entre otras, utilizadas para disimular incapacidades y/o corrupciones. Hasta Marx es inocente, porque muchos de los autoproclamados comunistas o “zurdos” criollos comparten con las derechas  e híbridos centrismos privilegios y el fácil saqueo de los recursos públicos, 3) la licuación de identidades partidarias permite asimilar las etapas preelectorales con la temporada de pases entre clubes de fútbol, pero con una diferencia sustancial: en el fútbol se evalúan condiciones técnicas y costos, mientras que en política programas y leyes concretas de cara a la sociedad. El principal interrogante será entonces si los realineamientos resultantes diferenciarán entre quienes promueven cambios estructurales profundos, y quienes pretenden mantener privilegios e impunidades. Las votaciones legislativas del año 2024 brindaron algunas señales. 4) El cruce de acusaciones políticas insustanciales para la ciudadanía pueden insertarse en el mundo de la farándula política, cual polémicas entre Wanda Nara y la China Suárez. La experiencia indica que muchos de quienes hoy se acusan, en pocos días compartirán listas electorales, explicando la contradicción como señal de madurez.

Para formular hipótesis consistentes en el análisis del movimiento de nombres, cabe partir de un ordenamiento jerárquico, poniendo en foco las posibilidades que como candidatos tienen quienes como ex presidentes marcaron políticamente el período 2007- 2023: Cristina Kirchner (se le adjudica la gestión Alberto Fernández) y Mauricio Macri. Los aspectos a valorar son si lo desean y conviene, cuáles son sus liderazgos actuales, y si quienes promueven sus nombres buscan utilizarlos como mascarones de proa electorales. Respectoal primer punto, acostumbrados a conducir, ambos mostraron escaso apego al rol parlamentario. En cuanto a Cristina, acceder a un puesto legislativo no cambiará su situación judicial. Los liderazgos de ambos reciben críticas dentro de sus propias coaliciones, y las encuestas no los muestra triunfadores. Si se agrega que ninguno de ellos dejó sucesores consistentes (caso Cristina con su hijo Máximo), crece la hipótesis de “mascarones de proa”, pues sus nombres mantienen un peso del que carecen viejos políticos que ocuparán los primeros puestos en las listas. Es reveladora una frase de Miguel Angel Pichetto publicada en Clarín el 22/12/24, reprochando a Macri que no haya sido candidato a presidente o Jefe de Gobierno de la Ciudad en 2023, al decir: “Si liderás un espacio, tenés que jugar”. El vaticinio inicial es que ni Cristina ni Macri desean ser candidatos, pero la duda a develar es si soportarán las presiones internas. En la próxima reflexión se analizarán los botes de salvataje oficialistas, y las precarias balsas que viejos marineros denominan “terceras vías”.

En lo inmediato, es importante que los máximos 355 políticos responsables vigentes, no olviden durante la campaña que el recambio legislativo se realizará recién el 10 de diciembre próximo, por lo que deberán continuar gobernando y legislando hasta entonces, con o sin fuerzas del cielo.

Buenos Aires, 29 de enero 2025

Pensar como político

El cierre de año promueve balances y estimula las actividades lúdicas, para lo que se propone dar inicio al ya mencionado metafórico juego de mesa llamado “Arme sus listas sábanas legislativas 2025”, destinado a analizar el contexto político del próximo año en base a la principal preocupación de sus actores: mantener poder electoral en lo partidario, y acceder a cargos legislativos en lo personal. Se recuerda que para ello se supone un tablero dividido en cuatro sectores con siete casilleros cada uno, que representan a los tres espacios/coaliciones excluyentes en la última elección (JxC, UxP y LLA), y un posible cuarto sector para la posible creación de un “espacio de centro”, armado no para triunfar, sino para presionar y negociar posiciones en las listas principales.

En los casilleros se insertarán los nombres de siete políticos que, con independencia del orden de ubicación, el jugador supone que encabezarán las listas sábanas en los dos distritos mayoritarios en los que pesa el concepto de “sábana”: Ciudad de Buenos Aires (se elegirán 12 o 13 diputados y 3 senadores), y Provincia de Buenos Aires (se elegirán 35 diputados, sin renovación de senadores). Por lo que en la Ciudad en sus siete casilleros se pondrán los nombres posibles de cinco diputados y dos senadores de los tres que se renuevan, y en Provincia los de siete diputados. El juego finalizará un mes antes de la oficialización de listas, tras lo cual se harán las comparaciones. Como el ejercicio no es de adivinación, sino implica un análisis permanente del devenir político para ir armando posibles configuraciones, la utilización de nombres propios vastamente conocidos, cumple con el requisito didáctico de la educación básica, en el que nombre, imagen y comportamientos sean congruentes, como por ejemplo que el término “oso” coincida con la imagen y actitudes de un oso. Este objetivo no se lograría si se apelara a rebuscados enfoques intelectuales, pretendidas diferencias ideológicas o encendidos discursos de barricada, pues es sabido que para mantener poder y privilegios, estas diferencias desaparecerán al momento de acordar los armados de las diversas listas. Lo relevante no será entonces lo que el político proclame, sino lo que decida (ejecutivo), y como vote o se ausente (legislativo), siendo los medios masivos de comunicación las fuentes de información naturales. En cuanto a las presentes reflexiones por ser subjetivas, serán solo referenciales, pues cada jugador/ciudadano elegirá sus fuentes informativas y evaluará los contextos políticos de acuerdo a su propio criterio.

La escala del juego parte de que a nivel nacional se elegirán 151 cargos de legisladores (127 diputados y 24 senadores), de los cuales los distritos CABA y provincia de Bs. As. aportarían 47 diputados, y 3 senadores en la Ciudad. En este marco y considerando la paridad de género, los siete nombres que encabezarán las listas de las cuatro coaliciones planteadas, marcarán los futuros realineamientos, discusiones y acuerdos. Como dato ilustrativo, se cita la distribución por distrito y coalición de los 45 diputados ingresados en el 2023: Ciudad de Buenos Aires:       5 UxP –   5 JxC – 2 LLA. Total = 12

Provincia de Buenos Aires:  14 UxP – 10 JxC – 9 LLA. Total = 33

Para avizorar realineamientos y la creación de un posible cuarto espacio electoral, se citan algunos de los nombres de quienes se les vence el mandato en el 2015, e intentarán renovar. Como senadores de CABA, Lousteau, Tagliaferri y Recalde hijo. En diputados, Moreau Leopoldo y Palazzo (UxP); Vidal, Santilli, Iglesias y Laspina (PRO); Lombardi, Tetaz y Manes (UCR); López y Oliveto (CC), Espert (LLA), y López Murphy, Monzó, Randazzo y Stolbizer, pertenecientes a la escudería Encuentro Federal, que nadie votó. Entre quienes posiblemente intenten un retorno para gozar de las mieles legislativas, se encuentran Larreta, Massa, Carrió, Schiaretti y Urtubey. Los mencionados y otros pretendientes, indican que las negociaciones podrán asimilarse a la lucha por conseguir un bote salvavidas ante un naufragio.

Como todo juego necesita un único y claro punto de partida, y considerando que las presentes reflexiones se retomarán el 29 de enero próximo, podría plantearse un arranque veraniego basado en dos actores esenciales intencionadamente no mencionados: Cristina Kirchner y Mauricio Macri, quienes encabezaron el gobierno en los últimos 20 años, aclarando que el de Alberto Fernández se adjudica a UxP, vista su forma de designación sin objeciones partidarias, políticas de gobierno adoptadas y equipos designados. Gran parte del éxito del juego depende de formular hipótesis consistentes sobre ambos en base a los siguientes interrogantes: ¿qué liderazgos representan hoy? ¿quiénes promueven sus nombres, creen en sus liderazgos o buscan mascarones de proa electorales? Finalmente, ¿se presentarán como candidatos a diputados? ¿les conviene y lo desean? No apresurarse con las respuestas, y tomarse enero para analizarlo.

Buenos Aires, 26 de diciembre 2024

Próxima newsletter el miércoles 29 de enero 2025

Corrupción para principiantes

El devenir político presenta una concatenación de imágenes con hechos institucionales, nombres propios y números concretos, que permiten aplicar principios de educación básica para explicar de modo comprensible para todas las franjas sociales la problemática de la corrupción pública, causante del atraso que desde hace décadas sufren los argentinos. Rol didáctico que no cumplen las grandilocuentes batallas culturales, que en esencia son vulgares propagandas igualmente masivas, pero cuyos mensajes se diseñan para llegar a los niveles intelectuales más elementales. La presente reflexión puede ordenar dichos hechos a modo de una simple ecuación: 355 + Congreso nacional + Juez Lijo + ficha limpia + expulsión de Krueider + políticos honestos e inocentes = corrupción.  

355 indica la cantidad integrada por el presidente, vice, gobernadores y legisladores nacionales elegidos por el voto popular, que tienen poder de decisión. Sus intereses, sea por sí o por quienes los representan, se congregan en el Congreso Nacional, que entre sus funciones está la de designara los jueces del Poder Judicial, con decisiones finales que suelen tergiversar los concursos del ineficaz Consejo de la Magistratura, para concluir con los clásicos acuerdos de antaño: “estos jueces son tuyos, y estos míos”. Un ejemplo de tal laxitud se manifiesta en el trámite para designar al juez Lijo como integrante de la Corte, cuyos debates apelan a las indefinidas “inhabilidades morales”, subsanables si se llega a acuerdos políticos. Moralidad que no impidió la no aprobación de la mal llamada ficha limpia, pues permitía ocupar cargos públicos a quienes estén procesados o con una condena. Pero días más tarde de este fracaso, se ignora si por imperio de las fuerzas del cielo o del infierno, surgió el caso del senador justicialista Krueider, funcionario del gobierno de Bordet en Entre Ríos, y que accediera a la banca en el 2019 con la boleta presidencial Fernández-Kirchner, detenido en Paraguay acompañado por una empleada del Senado con más de 210.000 dólares en un bolso, tras lo cual sus colegas acudieron a la puesta en escena de la indignación, manifestada incluso por un senador procesado. Pero como el objetivo era la ocupación de su banca, se omitió el menú de opciones políticas usuales en casos de corrupción que los afecta, tales como ser víctima del “lawfare” o de una emboscada de la SIDE, ser inocente hasta que no se compruebe lo contrario, o ejercer el derecho de defensa. Se decidió que su mayor culpa fue la de haber votado parte de los puntos de la Ley Bases, por lo cual resultaba claro que los 210.000 dólares se los había pagado el gobierno. Atento a lo cual y en un rapto generalizado de moral, ética y honestidad, se votó la expulsión de Krueider. Para lograrlo se necesitó el aporte del último eslabón de la ecuación mencionada al inicio, al que no se le presta la debida atención en casos de corrupción: los autoproclamados políticos honestos e inocentes.

El concepto de corrupción tiene dos facetas: la penal, en la cual los funcionarios y sus cómplices se enriquecen ilícitamente a costa de recursos del Estado a los que tienen acceso. Pero para lograrlo necesitan de la segunda faceta, que es la institucional, consistente en la pasividad de otros funcionarios y legisladores, lograda a través de prebendas y privilegios penalmente no punibles, para que simulen no ver, no entender, dejar hacer y dejar pasar. Esto explica que los actos de corrupción se hagan públicos de manera fortuita (bolsos de López, patrimonio del fallecido secretario presidencial Muñoz, el yate de Insaurralde, los dólares de Kueider), o por investigaciones periodísticas. Nunca a través de políticos con los que conviven por décadas. Esta asociación entre el acto penal y la complacencia institucional, configura el concepto abarcador de corrupción: descomponer, deteriorar, destruir.

En el caso Krueider se podría citar al locuaz Luis Juez, experimentado, reputado de honesto, y según sus propias palabras “ningún boludo”, que promovió la suspensión y votó la expulsión. O al igualmente locuaz Lousteau, ausente en la sesión. Por lo que los considerados honestos e inocentes, deberían aclarar si nadie conocía el enriquecimiento de Krueider u otros políticos con los que conviven, si existen declaraciones patrimoniales actualizadas de los legisladores, y se investigan sus eventuales inconsistencias. Si se conocen los antecedentes de los miles de empleados del Congreso, como los de la empleada que acompañaba a Krueider, y del empleado que supuestamente le facilitó el vehículo para su traslado. Y aprovechando el brote ético-moral generalizado, informar si se solicitarán y harán públicos los antecedentes policiales, judiciales y patrimoniales de quienes integrarán las próximas listas legislativas sábanas, o apelando a la terminología del senador Juez, todos se harán los boludos.  

Buenos Aires, 18 de diciembre 2024