Peluca y Chatarrín

La pérdida por parte de Techint de la licitación internacional para proveer caños de acero para la construcción de un gasoducto desde Vaca Muerta hasta la costa de Río Negro, al ofertar 40% más que la empresa india ganadora Welspun, reavivó un debate con argumentos que en nuestro país son inmutables desde hace ocho décadas. Sobre la base de que existe un contexto político-social que busca transformar y evolucionar en lugar de conservar, vale focalizarse en los dos actores más representativos de intereses en principio encontrados: Milei, presidente de la Nación, y el CEO de Techint Paolo Rocca, el empresario industrial más importante del país, Para entender la divergencia de posturas de modo distendido y sin apelar a descalificaciones inútiles, se usará la licencia humorística de llamar “Peluca” a Milei, y “Chatarrín” a Rocca. Y para evitar la jactancia de opinar sin los fundamentos necesarios, solo se mencionarán algunos hitos históricos verificables y relevantes, que por elegirse arbitrariamente, pueden ser complementados o sustituidos por otros. Lo relevante es que con independencia de coyunturas internacionales y locales, la recurrencia argentina en pos del fracaso es inédita.

Década del 40.- En 1945 finalizó la Segunda Guerra Mundial, con Europa en ruinas. Japón, que sufrió dos bombas nucleares, es hoy la cuarta economía mundial. En Argentina se comenzó a financiar un gasto estatal descontrolado con emisión del Banco Central. En esta década se fundó Techint.   

Década del 50.- Bajo el régimen de Mao, en China se produjo la gran hambruna, con millones de muertos. En Argentina, en 1955 un golpe militar derrocó a Perón.

Década del 60.- Australia y Nueva Zelanda ganaron mercados mejorando notoriamente su productividad, mientras en nuestro país la industria textil se mantuvo estancada, En 1966 se produjo un nuevo golpe militar.

Década del 70.- Con el gobierno militar vigente, en febrero del 70 se crearon Obras Sociales con control sindical. Se implementó el IVA, que pagan ricos y pobres, con una tasa del 13%. En 1971 se creó el Parque Industrial Trelew, en Chubut, aportando la Provincia tierras fiscales, infraestructura de servicios y exenciones impositivas durante 10 años. Se instalaron 56 fábricas textiles, procesando el 90% de lana del país. Vencido el plazo de promoción, más de 45 cerraron sus instalaciones. En 1972 se creó el régimen promocional de la industria fueguina, basada en importar productos desarmados y armarlos en la isla con un enorme costo fiscal. En 1973 se reingresó a la democracia, con el triunfo del peronismo. En 1975 se produjo el Rodrigazo, y en 1976 un nuevo golpe militar. En mayo del 76 se promulgó la Ley de Contrato de Trabajo vigente. En China, tras el fallecimiento de Mao, en 1978Deng Xiaoping introdujo el “socialismo con características chinas”, eufemismo para no hablar de capitalismo, con un modelo exportador inicialmente precario, que provocó las primeras quejas empresarias locales por competencia de productos de baja calidad fabricados con “mano de obra esclava”.

Década del 80.- Guerra de Malvinas. En 1983 se recupera la democracia. Fracasó el intento de Alfonsín de actualizar la Ley Laboral. En 1986 el IVA se unificó en el 18%. Hiperinflación en 1989.

Década del 90.- En diciembre de 1991 cayó la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). En nuestro país, en 1990 Tierra del Fuego se convirtió en la provincia número 24. Rebrote hiperinflacionario. En 1991 se estableció la Ley de Convertibilidad. El IVA se incrementó al 21%. Se privatizaron empresas públicas, entre ellas YPF. En 1994 se reformó la Constitución Nacional, creando organismos grandilocuentes pero irrelevantes en la práctica, mientras que el mandato de crear un nuevo régimen de coparticipación federal no se cumplió entonces, ni hasta la fecha.

Década del 2000.- El 21 de diciembre de 2001, cae De la Rúa, que también fracasó en su intento de actualizar la Ley de Contrato de Trabajo. Designado a cargo del Ejecutivo, Rodríguez Saá anunció ante el Congreso el día 24, el default de la deuda externa argentina, la mayor de la historia, entre vítores legislativos pues se salvaban privilegios. No así el de los ciudadanos, a quienes se les confiscaron depósitos. Ante la fuerte devaluación se implementó la pesificación asimétrica, por la cual parte de las deudas en dólares de grandes grupos empresarios fueron absorbidas por el Estado (léase ciudadanos), para salvar “fuentes de trabajo”, frase que se instaló como eslogan para ocultar corrupciones y malas praxis. Se reestatizaron empresas públicas, como YPF.

 Década del 2010.- China tuvo un desarrollo tecnológico exponencial, siendo hoy la segunda potencia mundial, en competencia con Estados Unidos.

Década del 2020.- Pasados más de 50 años, el 31 de diciembre de 2023 caducaron los beneficios fiscales a favor de las industrias armadoras radicadas en Tierra del Fuego, pese a lo cual el ex presidente Fernández lo prorrogó en octubre del 2023 por 15 años.

A la luz de los hitos mencionados, y en pos de revertir la decadencia argentina, como legítimos representantes de lo público y lo privado, los simpáticamente llamados Peluca y Chatarrín tienen mucho que analizar y acordar en bien del país.

Buenos Aires, 12 de febrero 2026

En la AFA Maquiavelo no murió

Cabe retomar las reflexiones políticas semanales comenzando por la afirmación de Milei en el foro internacional de Davos, respecto a que Maquiavelo ha muerto. Ello nunca sucederá, porque su filosofía refiere a los diversos matices del ejercicio del poder político bajo la perspectiva del realismo, y no del idealismo, invocado discursivamente pero poco practicado. Sin embargo, su planteo de que el éxito de un gobernante podría justificar acciones cuestionables, excluía las corrupciones que derivaban en el empobrecimiento de los gobernados. Esta diferencia se visualiza en los hechos de corrupción de la Asociación del Fútbol Argentino, con punto de partida en noviembre de 2025, cuando Tapia otorgó un inexistente título de campeón 2025 a Rosario Central. Enriquecimientos ilícitos desmesurados y visibles (realismo), se intentan encubrir planteando que la AFA es una entidad privada sin fines de lucro, y que los clubes son de los socios (idealismo).

Lo ilustrativo de este caso es que no se circunscribe a casos sectoriales como la causa Vialidad, de clara matriz santacruceña, o de empresas de obras públicas conocida como Cuadernos, sino que involucra a los poderes públicos ejecutivo, legislativo y judicial, empresarios privados, sindicalistas, financistas, y partícipes necesarios en condición de activos (planificar y ejecutar), y pasivos (dejar hacer). Tal diversidad y complejidad aconseja establecer una estructura analítica masivamente entendible que procese las informaciones útiles, irrelevantes o falsas que proveen los medios de comunicación, para luego resaltar contradicciones o formular interrogantes. Un primer paso consistiría en unificar conceptualmente los diversos hechos que se tramitan en distintos juzgados, como “corrupción en la AFA”, pues el primer intento encubridor será desmembrar las investigaciones. Seguidamente plantear como marco analítico un metafórico tablero de ajedrez, en el que se moverán piezas negras y blancas. Las primeras representan a diversos actores que, sin prejuzgar culpabilidades, están directa o indirectamente relacionados con la AFA. A manera de ejemplo se citan algunos nombres: Tapia, Toviggino, Riquelme, Villarroel, Montaña, Milito, Moretti, Nakis, Belloso, Malaspina (Comité Ejecutivo de la AFA); Beligoy y Rapallini (responsables del referato); Massa, Blanco, Moyano, Grindetti, Scioli, Espinosa, Brito, Vila, Russo, Ritondo y Angelici (políticos involucrados con los clubes); Kicillof y Achával (brindaron a la AFA asilo en la provincia); Vallejos y Piccirillo (financistas y prestamistas); Carmona, Müller y Billordo (pilotos de helicópteros); Conte, Pantano, Capurro, Verón y Yaniello (testaferros); Faroni, Paz, Ojeda, Schmalz, Beacon, Scornik, Saracco (intermediación de dinero). BCRA, ARCA, UIF, IGJ, ANAC y entidades financieras ante operaciones sospechosas (organismos de control). Lo ilustrativo de este listado es que ratifica que invocar “persecuciones políticas” como intento encubridor carece de fundamento, dado que la corrupción a costa de recursos públicos no diferencia entre alineamientos políticos, ideológicos o laborales. Pero también hace suponer las presiones que sufrirán (o aprovecharán) las fichas blancas, que conforman exclusivamente camaristas, jueces y fiscales, de los que se indican nombres. Excluidos los que integran los tribunales de Ética y Disciplina de la AFA, con las causas en trámite entre paréntesis, se cita a: 1) Rafecas, camarista Bruglia, Aguinsky, camarista Lugones y González Charvay (mansión en Pilar a nombre de testaferros). 2) Armella y fiscal Incardona (lavado de dinero de Vallejos). 3) Villena (fideicomiso del club Bánfield con Vallejos). 4) Capuchetti (lavado de dinero de Vallejos, Piccirillo y Hauque). 5) Servini (operaciones cambiarias de Piccirillo y Vallejos). 6) jueza Petazzi, que planteó incompetencia a favor de Armella (recepción de registros bancarios desde Estados Unidos, por empresas fantasmas de Faroni y su esposa en negocios con la AFA). 7) Servini, Capuchetti y Casanello (venta de dólares del Banco Central a precio oficial durante el cepo, con intervención del directorio e inspectores, que incluye a implicados en el caso AFA). 8) Amarante (solicitud de levantamiento del secreto fiscal y bursátil de Tapia, Toviggino y Malaspina).

Para los análisis futuros será útil el reconocimiento por los propios políticos de la existencia de mafias estatales (aunque los mafiosos “sean los otros”), pues facilita comparar similitudes en actitudes y estrategias, comenzando por la clásica “omertá”, como se llama al código de silencio que prohíbe delatar actividades delictivas, y que se encuentra en plena aplicación, con declaraciones tales como “no lo sé”, “no recuerdo”, “no lo conozco”. Un dato llamativo es la inusual cantidad de jueces que, inclusive en plena feria, desean intervenir en las causas AFA, en especial en la llamada “mansión de Pilar”. Dados los antecedentes judiciales en casos de corrupción, cabe la duda si primarán los que actuarán en defensa de la sociedad y en recuperar parte de lo mal habido, o quienes cumplirán la tarea de congelar y diluir las investigaciones. Como simple observador, Maquiavelo sonríe.

Buenos Aires, 04 de febrero 2026

Jueces y fiscales a la cancha

La última reflexión del año refiere al caso identificado como “financista Vallejo-AFA”, que por insertarse en el popular mundo del fútbol profesional, y albergar a dirigencias, gobernadores, sindicalistas, empresarios, financistas, testaferros, escribanos, barras, jueces, fiscales y organismos de control, es ideal para que la sociedad entienda y analice de modo comprensible la mecánica, partícipes y consecuencias de una corrupción generalizada, pues a diferencia de la Causa Cuadernos, centrada solo en el campo de la construcción, el presente caso integra a todas las clases sociales y diversidades ideológico-partidarias. La simbiosis entre política y fútbol ya se manifiesta en los eslogans. El “Estado te cuida” invocado para saquear presupuestos públicos, en el caso de la AFA y clubes del fútbol profesional, que mueven millones de dólares, se proclama que los clubes son “entidades sin fines de lucro, y pertenecen a los socios”, lo que recuerda al verso gauchesco que inmortalizara Atahualpa Yupanqui: “las penas son de nosotros, y las vaquitas son ajenas”

La multiplicidad de actores intervinientes exige procesar ordenadamente la abundante información que brindan los medios de comunicación, que incluye valorables investigaciones y la inevitable contraparte de planificada confusión y desinformación. Para tal objetivo, la atención no debe recaer en el Poder Judicial como mera abstracción, sino en los nombres concretos de jueces y fiscales intervinientes. La advertencia responde a la mecánica de impunidad ya conocida por los argentinos: fuertes impactos mediáticos iniciales ante supuestos hechos corruptos, uso político del nombre de algunos de los sospechados, discusión de competencias, demoras en los allanamientos, presiones sobre jueces y fiscales, largas y confusas investigaciones para diluir pruebas, demorar el juicio, y de llegar a esta instancia, conseguir absoluciones u otorgar prisiones domiciliarias en lujosas propiedades obtenidas del dinero mal habido. El mundo del fútbol nos brinda abundantes ejemplos al respecto. 1) El más reciente es el caso “Fútbol para Todos”, iniciado hace diez años en el juzgado de la jueza María Servini por la desaparición de 760 millones de pesos de entonces, monto surgido de lo pagado por el Gobierno entre el 2009 y 2015, y lo ingresado en la AFA. En noviembre último, el Tribunal Oral Federal 1, integrado por los jueces Basílico, Grümberg y Michilini, absolvió a todos los imputados por administración fraudulenta (entre ellos Aníbal Fernández y Jorge Capitanich), por entender que la acusación de los fiscales Miguel Osorio y María Garmendia Orueta, carecía de la fundamentación mínima exigida por la ley. El juez Grümberg es quien, junto con el juez Obligado, designados en el Tribunal 5 para llevar a cabo el juicio oral en la causa Hotesur-Los Sauces contra funcionarios y empresarios por lavado de activos y asociación ilícita, en noviembre de 2021 resolvieron la absolución de los imputados sin realizar el juicio, con la oposición de la tercera integrante del Tribunal Adriana Paillotti. 2) En la provincia de Buenos Aires permanece sin avances la causa por asociación ilícita contra dirigentes del club Independiente de Avellaneda, que durante diez años encabezara el clan Moyano, con Noray Nakis como vicepresidente segundo, por el manejo de un fideicomiso que blanqueaba divisas y eludía ingresos pertenecientes al club. Pese a la encomiable investigación del fiscal Scalera, la causa pasó por diversas manos (jueza Lamadrid, jueces Vitale, Armella y Yadarola, fiscales Viviana Giorgi y José Suarez, entre otros), sin que nadie se anime a elevarla a juicio oral. 3) El juez federal de Morón, Federico Villena, ansioso de hacerse de la causa Vallejos, como reemplazante del juez Augé durante una feria judicial, resolvió intempestivamente devolverle a Karina Moyano (hija de Hugo y ex esposa de Tapia), casi 500.000 dólares que le habían sido incautados por no justificar su origen. 4) En el conocido caso FIFA-Gate, con dirigentes internacionales arrepentidos y condenados, los veinte partícipes del capítulo local fueron sobreseídos por el juez Rafecas. El único argentino condenado, Burzaco, cumple pena en Estados Unidos, tras confesar el pago de coimas en nuestro país.

En este contexto no debiera sorprender que los Tribunales de Disciplina y Ética de la AFA estén integrados por jueces y camaristas en actividad, como Sergio Fernández, Néstor Barral, Diego Barroetaveña, Martín Peluso, Esteban Mahiques, Mario Kohan, fiscal Ramiro González, entre otros, y el juez argentino Juan Bautista Mahiques en el Tribunal de Ética de la Conmebol en Asunción, configurando la anomalía de que jueces en actividad, remunerados o no, estén sometidos a conflictos de intereses por actuar en ámbitos pasibles de lavados, o de dádivas, como entradas y alojamiento en los mundiales. Por ello el “Chiqui” Tapia debe ser considerado solo un desencadenante, pues para sancionar las corrupciones que se viabilizan a través del fútbol profesional desde hace décadas, se debe comenzar con los eslabones cómplices más débiles de la cadena, como testaferros, existencia de planos municipales aprobados del complejo de Pilar, Registros de la Propiedad Automotor, títulos de propiedad inmueble y conformación de sociedades sin actividad y corta vida, escribanías actuantes, y finalmente, ocultamientos de los organismos de control estatales. Durante la reparadora feria judicial, jueces y fiscales deberán reflexionar sobre si actuarán en defensa de la sociedad, o como en los ejemplos señalados precedentemente. Como deseo de un mejor año 2026, se propone un eslogan multipartidario: “Con sustracción de miles de millones de dólares del Estado vía negociados, sobornos, sobrecostos y lavados de dinero, no se come, no se cura, ni se educa”.

Buenos Aires, 24 de diciembre 2025

Próxima newsletter el miércoles 03 de febrero del 2006

Lavado de un sistema corrupto

Las mafias, que el polítólogo Gaetano Mosca definiera como “estructuras de poder paralelas que surgen por incapacidad o complicidad del Estado”, cuando usufructúan recursos públicos como botín permanente ya no basta con políticos y jueces sobornables; es necesario que muchos de ellos cumplan roles activos en las estructuras burocráticas. Dos hechos en pleno desarrollo son de gran utilidad para que la sociedad comprenda esta realidad. El caso Agencia de Discapacidad-Spagnuolo combina clásicas operaciones electorales, coimas y sobreprecios, mientras que el caso Vallejos-AFA inserto en el popular mundo del fútbol, que a nivel institucional agrupa a políticos, empresarios, financistas, sindicalistas, jueces y barras, incursiona en el lavado de dinero a gran escala. Si bien, por responder a una matriz delictiva vigente desde hace décadas los hechos no son novedosos, lo es el contexto político-social, que podría resumirse en tres factores: 1) un total desprestigio de las representaciones político-institucionales; 2) un hartazgo social respecto de la combinación de hipocresías discursivas con sostenimiento de negociados y privilegios; 3) una impunidad legislativa y judicial para corrupciones en detrimento de la sociedad, cuya multiplicación alcanzó un punto de saturación.

En este contexto, el concepto de lavado de dinero podría reformularse como “lavado que expone un sistema corrupto”, que afronta un gran desafío para lograr justicia y reparación social, pues el sistema político-institucional promotor de impunidad, deberá investigarse a sí mismo. Lograr que la sociedad entienda el desarrollo de este proceso, implica explicitar pautas analíticas simples, tales como: 1) En todos los casos se trabajará en base a nombres propios. A nivel nacional, con los que a través del voto se les otorgó poder de decisión para revertir la decadencia del país, que son solo 355: presidente, gobernadores y legisladores. En el caso Vallejos-AFA, que interrelaciona corrupciones privadas y controles estatales, la cantidad de nombres involucrados serán más variados, pero con ineludibles terminales políticas. 2) Los análisis deberán evitar la trampa propagandística de centrarse en el “enemigo único”, llámense Tapia, Toviggino, Kirchner, Milei, Kicillof, u otros, porque lo relevante será desenmascarar las tramas completas de corrupción, en la que intervienen testaferros, escribanos, sindicalistas, empresarios, financistas, jueces, fiscales, y hasta una universidad AFA, no habilitada. 3) Es válido considerar a los “indicios” para abrir líneas analíticas, pero sin prejuzgar, pues orientan pero no definen. Los agravios, escándalos, sobreactuaciones emocionales, fotos y tweets, se reservarán para el mundo del espectáculo, en el que coexistirán datos veraces con falsos. 4) El tema de lavado no es sofisticado en lo conceptual, pero sí en lo instrumental, porque necesita una extendida complicidad de diversos actores, sea activa (hacer), o pasiva (dejar hacer). El lavado se remonta a la Edad Media, cuando la usura fue declarada delito y había que enmascararla, pero el término nace en la década del 20 en Estados Unidos, cuando para legalizar sus ganancias ilícitas, las mafias utilizaron una red de lavanderías, cuyos servicios se pagaban al contado, por lo que los ingresos no tenían una clara trazabilidad. En los Casinos por su parte, un jugador compraba fichas con dinero lícito, jugaba un tiempo, y al retirarse, recibía un cheque por sus supuestas ganancias. Con el desarrollo de tecnologías digitales se facilitó el movimiento de grandes sumas de dinero, pero también su trazabilidad y control, por lo que surgió la necesidad de ramificar por diversos canales los volúmenes de dinero o productos (ejemplo, droga), para disimular, evitar y/o dificultar dichos controles. Como dato de actualidad, se debería profundizar acerca de los sponsor en el fútbol.

Tras lo señalado se pueden formular interrogantes futboleros en calidad de meros indicios. ¿Esta necesidad de ramificar flujos de dinero explica la explosiva multiplicación de clubes de fútbol profesional, con estadios que en muchos casos no cumplen requisitos mínimos para la actividad? Y por oposición, ¿el lujoso estadio en Santiago del Estero, una de las provincias más pobres del país, se construyó sabiendo que iba a ser privilegiado con importantes finales, de las que no gozan otras provincias? En cuanto a lo contable, ¿la opacidad de los balances de las mal llamadas “entidades sin fines de lucro”, no es ideal para lavar dinero? Finalmente, ¿a qué responde el estruendoso silencio de los presidentes de clubes grandes, medianos y chicos con excepción de Juan Verón, ante las investigaciones en desarrollo que por acción u omisión los involucran? ¿O nos hallamos en presencia del añorado gran acuerdo nacional?

Buenos Aires, 17 de diciembre 2025

¿Acuerdo o cohecho político?

En un reciente artículo publicado en La Nación, el versátil político Emilio Monzó afirmaba que el triunfo contundente del gobierno en la elección legislativa, se debió a que sus errores políticos y económicos generaron un “miedo emocional” en la sociedad, de tal modo que en lugar de castigarlose le otorgara el triunfo. Es interesante el uso del término “emocional”, pues asociado al espectáculo, es la esencia de la propaganda política, que puede alcanzar límites bufonescos, como los recientes juramentos de muchos legisladores, alguno de los cuales al momento de distribuirse privilegios mutan en positivistas, planteando “por mi voto, ¿qué me ofrecés?”  Por ello, para elaborar argumentaciones racionales (pensar y optar), en lugar de emocionales (contagiarse y aceptar), los análisis se centrarán en los 355 nombres propios que integran el presidente, gobernadores y legisladores nacionales, responsables de cambiar la matriz de decadencia del país. Esta guía puede extenderse a las legislaturas provinciales y municipales de todo el país, que presentan una relación costo-beneficio social escandalosa.

Al respecto es útil detenerse en el hecho protagonizado por el gobernador y legisladores de la provincia de Buenos Aires, para avalar que el Ejecutivo se endeudara en 3.685 millones de dólares, de los cuales 1.446 son para afrontar vencimientos de deuda (razonable), y el saldo para incrementar el déficit fiscal, invocando “no afectar la salud, la educación y la seguridad” (al menos no se citó a los cargos políticos). Como se necesitaba el apoyo de los 2/3 de ambas Cámaras para lograr el objetivo, tras acordar ampliar el directorio del banco Provincia de ocho a catorce integrantes, y repartir otros cargos políticos, el endeudamiento se aprobó con apoyo de los bloques del PRO, UCR, Coalición Cívica, y ex libertarios que abandonaron el partido. La crítica en este caso no debe centrarse en el peronismo que encabeza Kicillof, sino en quienes se presentan como oposición declamando apoyar el equilibrio fiscal, y los más audaces, luchar contra los privilegios políticos.

Manteniendo la estrategia de que los análisis se sustenten en nombres concretos, y no por lo que se declama sino por lo que cada legislador vota o se ausenta, vale citar los nombres de los cinco supuestos opositores designados en el directorio ampliado, para envidia de muchos oficialistas. Por ser en general desconocidos a nivel público, junto a sus nombres se indicará partido al que dicen representar, y entre paréntesis, el político conocido al que responden internamente. Ellos son: 1) PRO: Adrían Urreli (Grindetti) y Matías Ranzini (Ritondo); 2) UCR: Fernando Pérez (Lousteau); 3) Fernando Rozas (ex libertario), 4) Marcelo Daletto (sector Monzó). Los datos lo aportan algunos medios gráficos, que brindan información clara, comprensible y didáctica de las votaciones trascendentales como la presente, que incluyen fotos de los votantes claves y/o beneficiarios de los acuerdos, sus procedencias partidarias, antecedentes transfuguistas, y políticos a los que responden.  

Como lo descripto ratifica el conocido sendero de acuerdos malsanos y canje de privilegios a costa de incrementar la estructura burocrática ineficaz en desmedro de la salud, educación y seguridad, es válido formular interrogantes, inicialmente infantiles, para ser esclarecidos con el debido soporte jurídico.  

1.- ¿Lo negociado es un acuerdo o un cohecho, como el Código Penal define al delito de un funcionario público que solicita, acepta o recibe un beneficio (dinero, regalos o favores), para realizar u omitir un acto relacionado con sus funciones? Por ejemplo, cuando para votar leyes se utiliza dinero que perjudique al erario público a través de sobrecostos injustificados emergentes de crear cargos públicos altamente rentados e innecesarios, ¿se lo puede considerar cohecho en términos jurídicos, o bien “inhabilidad moral” y/o “falta de ética”, que no son penalmente punibles, pero los políticos aplican según convenga? O para usar un término de moda, pagar favores con cargos innecesarios con salarios que superan los 13 millones de pesos mensuales, ¿sería una forma de coimear “en blanco”?

2.- El segundo interrogante tiene larga data: ¿la banca pertenece al partido que presenta una lista que oficializada vota el ciudadano, o al legislador una vez que asume, dando lugar a transfuguismos vergonzosos que rompen con compromisos electorales. Pregunta para Monzó: ¿esto no causaría miedo emocional en la sociedad?

3.- Tarea para la Cámara Nacional Electoral. ¿Qué requisitos debe presentar un partido, agrupación o espacio, según se prefiera, para certificar su real existencia y habilitarlos para presentarse en una elección? Vale decir, sede, autoridades, actividad cierta, balances, reglamentos, afiliados certificados y rendición de cuentas. Pues son las normas electorales las que posibilitan las extensas continuidades de reconocidos políticos, no el “miedo emocional” del votante.

Maquiavelo alertaba que “el príncipe que descansa en soldados mercenarios no estará nunca seguro ni tranquilo, porque son ambiciosos, desleales, no tienen temor de Dios ni buena fe con los hombres”

Buenos Aires,10 de diciembre 2025

Inclemencias políticas

Las 355 fichas que comprenden a los poderes ejecutivos y legislativos nacionales que asumirán la responsabilidad de establecer políticas virtuosas y consistentes para revertir la sostenida decadencia del país, atraviesan una concurrencia de hechos políticos, que, como sucede con los eclipses solares, se producen de tiempo en tiempo. Ellos son: 1) consecuencias de denuncias preelectorales; 2) la política mimetizada con el fútbol; 3) reacomodamientos de políticos temerosos de quedarse a la intemperie. Esta simultaneidad facilita un aprendizaje de política básica similar a la enseñanza primaria, en la que la palabra “perro” debía coincidir con la imagen de un perro y el accionar de un perro.  

En la campaña electoral se repitió la estrategia de denuncias de corrupción, no con objetivos moralizadores, sino mafiosos para dañar a contrincantes. Es el caso de Grabois denunciando la relación de Espert con un narcotraficante con prisión domiciliaria en Río Negro, y periodistas propagando por el canal de streaming Carnaval audios realizados desde hacía meses, en la que el entonces presidente de la Agencia de Discapacidad, Spagnuolo, hablaba de coimas que llegaban a “KM”; en paralelo, la periodista y legisladora Marcela Pagano, otrora oficialista, usaba el caso para despotricar en el recinto contra altos funcionarios del gobierno, para “defender a Milei”. No se reparó en que, ante estas repetidas prácticas, la sociedad en lugar de optar entre falso o verdadero, evaluó que las denuncias eran mafiosas en lugar de morales, y que la corrupción denunciada era altamenteposible.La causa recayó en el juzgado del juez Casanello y fiscal Piccardi, a quienes se evaluará según la celeridad y profesionalidad con la que lleven la investigación. Resumiendo, el pretendido costo electoral no se produjo, pero expuso cadenas corruptas que involucran a viejos personajes asociados a negociados públicos, sin exclusiones partidarias o ideológicas.

Todo curso político no puede obviar al fútbol profesional, que congrega a políticos, gobernadores, intendentes, empresarios, gremialistas, financistas, jueces (tribunales de disciplina), y barras bravas. Al mandamás de la AFA Claudio Tapía, alias Chiqui o Comandante, se le ocurrió otorgar un título no previsto en el calendario a Rosario Central, en una muestra de autoridad que compartió con su paje Toviggino. Ante la crítica del presidente del club Estudiantes de La Plata, Sebastián Verón, club que debía afrontar un partido eliminatorio ante el club rosarino, se obligó a que los jugadores de Estudiantes le hicieran un pasillo de honor al “campeón”. Focalizar la crítica en Tapia es caer en la trampa del “Enemigo único”. Lo más revelador fue el silencio de la totalidad de los dirigentes, salvo Verón, en especial de los llamados clubes grandes, lo que recuerda al de los mafiosos de la década del 30, tras acordar la división de los negocios territoriales. Pero como sucediera en el caso Spagnuolo, el hecho desnudó una trama de corrupción latente que se encuentra en pleno desarrollo.

Los legisladores mientras tanto, tras las elecciones están en plena reconfiguración de bloques legislativos, ocupación de oficinas, integración de comisiones y privilegios emergentes, por lo que no es oportuno aún mover fichas, pero sí detectar incongruencias. Respecto a los que quedaron “sin techo”, como Randazzo, Stolbizer o Monzó, entre otros, honestos si no se prueba lo contrario, pero más inclinados a la dialéctica que a promover consensos estables para superar la decadencia del país, es habitual que para socorrerlos se creen organismos y cargos innecesarios, que es una de las causas de las estructuras burocráticas sobredimensionadas. En cuanto a autocríticas personales, vale citar una frase del artículo publicado por Monzó en La Nación el pasado 28 de noviembre, titulado “El crédito del miedo”, en el que señala que “el miedo alimentado por los errores políticos y económicos del gobierno nacional causaron un miedo emocional, y en lugar de castigarlo, terminó siendo el motor de su triunfo contundente del 26 de octubre”. Dado que Monzó actúa en política desde 1997, cuando fue concejal de Carlos Tejedor, ¿no se considera parcialmente responsable de ese miedo social, que, dados los antecedentes, no tiene nada de infantil?

Prestar atención al léxico político será importante para futuros análisis. Los políticos invocan representar al pueblo, mientras se autoadjudican privilegios. En el fútbol se proclama que los clubes son de los socios, que no participan de los negociados de dirigentes y afines. También se puede ser candidato con una condena penal, pero rechazar el acceso a una banca por “impedimentos morales”, y en el fútbol, los jueces del tribunal sancionar invocando “falta de ética”, que es opinable. En cuanto a quienes deciden, en ambos campos se pueden cambiar leyes, reglamentos, estructuras, cronogramas y decisiones según convenga, para lo cual se suelen lograr enriquecedores consensos.

Buenos Aires, 04 de diciembre 2025

Periodismo no es sinónimo de periodistas

Los medios de comunicación masivos serán las fuentes informativas al alcance de la ciudadanía en general, que se utilizarán para analizar de modo comprensible el devenir político hasta las elecciones del 2027, por lo que cabe  diferenciar lo estructural (periodismo), de lo particular (periodistas). El periodismo define una actividad profesional que comprende obtener, investigar y procesar datos y hechos de interés público, siendo los periodistas las personas concretas para difundirlos. Este proceso, aún realizado con profesionalidad, no está exento de subjetivismos (opinión), argumentaciones fundadas (investigación), falacias o engaños, y en un marco usualmente concordante con posturas ideológicas o intereses de las conducciones de los diversos medios. Dado que los análisis políticos se focalizarán en los 329 legisladores nacionales, que por carácter transitivo involucran a los ejecutivos nacional y provinciales, de igual modo las referencias no serán al periodismo en general, sino  a periodistas y medios en particular, replicando la técnica de enseñanza básica, en la que la explicación de la palabra “perro”, se acompaña de la imagen y accionar de un perro.

En una temática esencialmente política, cabe una referencia a la propaganda política moderna, cuyo fin es el de persuadir al mayor número de ciudadanos mediante campañas, opiniones, rumores o eslogans, dado que sus reglas y técnicas nacidas en las primeras décadas del siglo XX, continúan plenamente vigentes, y son didácticamente descriptas en el  breve libro titulado “La propaganda política”, escrito en 1950 por el escritor y periodista Jean-Marie Domenach. Dichas reglas, que son las de Simplificación, Enemigo único, Exageración, Desfiguración, Orquestación; Transfusión; Unanimidad, Contagio y Contrapropaganda, no tuvieron cambios conceptuales en el tiempo sino tecnológicos, que generaron una extensión comunicacional planetaria y multiplicación exponencial de receptores, según la secuencia panfletos y megáfonos (Lenin, Trosky), radio y cine (Mussolini, Hitler, Goebbels), televisión incipiente (década del 50), comunicación satelital, Internet, redes sociales e Inteligencia Artificial. El verdadero cambio lo produjo la conversión de la histórica unidireccionalidad entre emisores de mensajes y masas receptoras, en una multidireccionalidad, en donde en un  ida y vuelta, todos compiten en el ágora de la opinión pública. Tradicionales comunicadores como Fernández Díaz, Morales Solá o Longobardi, por ejemplo, deben poner en escena y competir con “influencers” activos en redes sociales, como el Gordo Dan y otros, cuyas existencias ignorarían sus tradicionales lectores.  

Con Milei cobraron relevancia periodística los agravios, la vulgaridad y los modos, sin reparar que desde hace décadas los medios de comunicación muestran una mimetización entre los otrora escándalos faranduleros y los escándalos políticos, que incluyen llantos, gritos, insultos, profesías, y destacadas actuaciones de políticos, periodistas, actores y hasta sacerdotes, en una realidad creciente que responde a la regla  propagandística llamada  Contagio. Hecha la salvedad que la proliferación de insultos es resultado de la mediocridad pero también de marketing planificado (el escándalo vende), al menos se pueden desactivar hipocresías, y preguntarnos si “ensobrados” es un insulto, cuando recientemente periodistas desde un canal y una periodista legisladora, participaron de operaciones con grabaciones no certificadas judicialmente, con fines preelectorales. Si “econochantas” es un insulto, pero no así que altas autoridades políticas y sus abogados llamen “mafiosos” a los integrantes de la Corte. O que “mandriles” fuera más ofensivo que la tapa de la revista Noticias con el texto “Karina Milei, la cajera”.

Resumiendo, es irrenunciable una férrea defensa de una prensa libre, que en tal condición siempre molesta al poder, por lo que se debe prestar atención a los proyectos de leyes que intenten limitarla. Pero el concepto periodismo no debe confundirse con periodistas y medios, insertos en una diversidad en la que coexisten Clarín, La Nación, Página 12, C5N, Noticias, Majul, Feinman, Rial, Navarro, Sylvestre, entre muchos otros, quienes nos proveerán de procedimientos y datos que debidamente comparados, nos ejercitará en detectar verdades, falacias, omisiones, contradicciones y operaciones. Ya mencionados algunos periodistas veteranos, cabe cerrar con un ejemplo de modernos “influencers” en redes, que demuestra la vigencia de las clásicas técnicas propagandísticas. En su concurrencia a actos, jóvenes “Fuerzas del Cielo” se identifican con ropajes y estandartes renacentistas color terracota, con capas incluidas. En este caso aplica la regla de Unanimidad, que ya se observara con las camisas rojas de Lenin; negras de Mussolini; pardas de Hitler y descamisados de Perón.

Buenos Aires, 19 de noviembre 2025

Tablero del juego político

Terminada la elección legislativa, prematuramente políticos, analistas y periodistas juegan a suponer candidaturas presidenciales para el 2027, lo que obliga a que desde ahora los ciudadanos comunes se formen en estrategias analíticas basadas en  datos y conceptos relevantes y verificables, que le permitan transitar el bombardeo de eslogans simplistas, opiniones vacías de contenido, o extremadamente sofisticadas. Para retomar las raíces de la enseñanza básica, tan esencial como popular, se apelará a un metafórico juego de mesa compuesto por fichas que se desplazan en un tablero, con reglas comprensibles. De este modo podrá ejercer uno de los instrumentos temidos por los políticos, que es el de una opinión pública formada. Para emplear el del voto, se deberá esperar dos años.

Las 329 fichas contendrá el nombre de cada uno de los legisladores responsables de aprobar leyes transformadoras y desactivadoras de privilegios. En cuanto al tablero, motivo de la presente reflexión, su diseño implica una organización estructural de circuitos interrelacionados para alcanzar el objetivo final del juego, que en este caso, es argumentar y arribar a conclusiones personales sustentables. El nombre del juego presenta dos opciones: Estado o Gobierno. Estado es una abstracción que indica una organización permanente con territorio, población y gobierno definidos, con responsabilidades genéricas, como leyes, orden, seguridad, bien común. Gobierno es una organización compuesta por personas e instituciones concretas, que ejercen el poder político y administrativo del Estado, y que en un sistema republicano se distribuye entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Por lo que el juego se centrará en actores del Gobierno, y transparenta la falacia conceptual de los eslogan estilo “odio al Estado”; “el Estado te cuida”, o “¿usted prefiere un Estado grande o chico?”, que intentan eludir centrar la atención en responsables políticos concretos, que además de los 329 legisladores, incluyen al presidente, vice y 24 gobernadores. Estas fichas se moverán en un tablero diseñado en función de la estructura burocrática-institucional existente, conformada por la Administración central, Agencias, Organismos, Institutos, Entes descentralizados y Sociedades del Estado, entre otras variantes. El primer desafío sería establecer una depuración de dicha estructura burocrática-institucional, detectando organismos y cargos superfluos, muchos de ellos falsamente denominados autosuficientes, creados solo para responder a compromisos políticos y gremiales. Vale como ejemplos, el Ministerio de las Mujeres creado en diciembre de 2019, o de rango constitucional como la Defensoría de la Tercera Edad, cuyas acciones son meramente declamatorias, sin poder de decisión para resolver las problemáticas de las mujeres o de los jubilados.

Definidas la utilidad social, ordenamientos internos, y coordinación transversal de la estructura orgánica del gobierno a través de mecanismos claros y públicamente reconocibles, recién se podrá hablar de “espacios de poder”, sin asimilarlos a triángulos, cuadrados, polígonos u otras formas geométricas, sino a conducciones preestablecidas, racionales, y prioritariamente horizontales. Como en toda estructura de poder político, “gran jefe” hay uno, jefes hay muchos; y recordando a Maquiavelo, cabría pensar que también hay muchos mercenarios y aduladores.  

La primera práctica debería centrarse en el recambio legislativo nacional el próximo 10 de diciembre, en donde habitualmente, tras enriquecedores diálogos multipartidarios sin grietas, las plantas de personal no se mantienen o disminuyen, sino se incrementan, producto de intercambios de favores. Por ello es importante que el Poder Legislativo detalle los equipos de trabajo de cada legislador, con sus nombres, formación e ingresos salariales, previa  y posteriormente a dicho recambio, extendiendo la información a toda la planta de personal, cumpliendo con lo que los discursos políticos grandilocuentes llaman transparencia. Esta información no es menor, dado que las reglas del juego, plasmada en leyes, normativas internas, aprobación o rechazo de decretos, entre otras atribuciones, las elaboran y aprueban los propios jugadores, o sea, los 329 legisladores.

Buenos Aires, 12 de noviembre 2025

Polarización o dispersión

La pasada elección legislativa debiera servir para plantear hipótesis centradas en aspectos medulares, que excedan el juego de opiniones marcadas por deseos y subjetivismos, y preguntarse si las criticadas polarizaciones no son políticamente más clarificadoras y didácticas para la ciudadanía en su conjunto, que las fluctuantes dispersiones y terceras vías de coyuntura. En especial, cuando desaparecieron la Unión Cívica Radical y el Partido Justicialista como referentes electorales unívocos, y analistas políticos no pueden diferenciar entre peronismo, justicialismo y kirchnerismo. La sorpresiva irrupción del ex “outsider” Milei, que pasados dos años de gestión debe asumir la plena condición de político, reconoce un extenso proceso previo de acuerdos electorales que respondían a meros oportunismos, como indican las fórmulas presidenciales De la Rúa-Alvarez; Cristina Kirchner-Cobos; Lavagna-Morales; Ricardo Alfonsín-González Fraga; Macri-Pichetto; Fernández-Cristina-Massa, hasta llegar al “objeto político no identificado” Milei, que trastocó el juego de “cambiar para que nada cambie”.

La elección transparentó el agotamiento del armado en cada turno electoral de coaliciones amorfas, que presentan como renovadores a quienes desde hace décadas ejercen representaciones políticas, sin promover transformaciones ni anular privilegios. Es así como Schiaretti perdió en Córdoba ante un políticamente desconocido; Randazzo, Stolbizer y Monzó no lograron bancas, y Lousteau la obtuvo a duras penas, pero no en representación de la UCR, de la cual aún es presidente. Por ello es oportuno  partir de las realidades numéricas concretas resultantes de la elección nacional, en la que La Libertad Avanza logró el 40,74%; el Frente Patria el 31,66%, y el resto de las variantes el 27,60%. Traducido en bancas, la nueva conformación es de 104 diputados de LLA y aliados; 103 del FP e izquierda; y 50 considerados no alineados. En cuanto a senadores, el FP alcanza 28 bancas, LLA 20, y 24 los no alineados. Tener como base dos opciones programáticas predominantes y sumar adhesiones luego, es más positivo para definir políticas y lograr acuerdos consolidados, que negociar entre tercios de similar peso. Por ello se deberá seguir el accionar de los 257 diputados y 72 senadores no por lo que declaran, sino por como votan, abstienen o ausentan. En este seguimiento colaboran medios de comunicación que en las votaciones trascendentes aportan información gráfica clara y comprensible, que identifica a cada votante, sus procedencias, bloques de pertenencia y eventuales cambios de posturas. En lo inmediato, se debería establecer una normativa interna que no reconozca fugas con armado de bloques personalistas que nadie votó, desvirtuando el carácter de representación que en cada caso otorga el voto popular.

De igual modo, una adecuada formación cívica exige el acceso a una información pública oficial de alcance masivo, de fácil elaboración mediante el uso de Inteligencia Artificial (IA) en su faz más básica, consistente en la capacidad de procesar millones de datos con actualización permanente, a la que cualquier ciudadano pueda acceder a través de la web. Tarea que la inteligencia natural, propensa al secretismo e informaciones parcializadas, históricamente ha negado a la sociedad, permitiendo que cualquier declarante sea por necedad o mala fe, opine o afirme sobre cualquier tema trascendental con datos de veracidad incomprobable.

De allí la importancia de una ordenada información oficial respecto a la estructura de los tres poderes del Estado, sus integrantes y presupuestos, que se supone todo presidente debería tener a su disposición. En el área legislativa esta información es prioritaria, atento al recambio que se producirá el 10 de diciembre próximo, pues es habitual que se produzcan “acuerdos políticos multipartidarios” que concluyen con el crecimiento de las plantas de personal, que ni siquiera denuncia la izquierda combativa. La información debe detallar nombres de legisladores con sus equipos de trabajo, formaciones educativas, eventuales parentescos y nómina de dietas y salarios, de igual modo que del resto de cargos parlamentarios, y personal total de planta, datos que no surgen de las páginas web. Omisiones que no cuadran con quienes claman por transparencia, juzgan calidades morales, integran comisiones investigadoras, y deciden aumentos presupuestarios. Lo señalado es extensible a todas las áreas centrales, descentralizadas y empresas estatales del Poder Ejecutivo.

Buenos Aires, 05 de noviembre 2025

Tres menús políticos en la mesa

El 26 de octubre se definieron los ingredientes de los tres menús políticos metafóricamente llamados “pasta” (oficialismo); “pollo” (oposición cerrada), y sopa (ni pasta ni pollo), en base a los cuales se reflexionará acerca del devenir institucional hasta las elecciones presidenciales del año 2027. La metáfora, lejos de ser una humorada, plantea opciones popularmente reconocibles, imposibles de lograr con etiquetas partidarias carentes de identidad que varían en cada turno electoral, al punto de que ni siquiera les es aplicable la elemental diferenciación entre izquierda-centro-derecha, y menos aún, asociarlos a nombres políticos acostumbrados a ser intercambiables en cada turno electoral. Sin embargo el resultado del domingo 26, no generó una opción “sopa” representativa para lanzarla al mercado, producto del fracaso de Provincias Unidas.

Según los porcentajes finales, la opción pasta (oficialismo LLA) obtuvo a nivel nacional el 40,74% de los votos; la opción pollo (oposición cerrada FP) el 31,66%, y la opción sopa (ni pasta ni pollo) de Provincias Unidas, el 6,99 % de los votos, pero integrada por seis gobernadores de diversos orígenes partidarios, que salvo el de Corrientes que triunfó por solo el 1,23% por sobre la opción pasta, perdieron en sus provincias, saliendo inclusive sus candidatos terceros en Chubut y Santa Cruz. Ni hablar en Córdoba, en donde un poco conocido candidato pasta de apellido Roca, triunfó por 14 puntos sobre Schiaretti. Y como efecto colateral, facilitaron el ingreso como diputado del ingrediente en sachet Lousteau con un exiguo 6,01% de los votos, representando a otro espacio pese a ser presidente de la diluida UCR. Debido a estas fallas de origen, se considerará a la opción sopa como resultante de la suma del resto de los partidos minoritarios, que incluye a los no confiables ingredientes que accedieron a la banca por un partido y armaron bloques propios, que en total alcanzan el 27,60% de los votos.

Una vez más, las encuestas no reflejaron realidades cuantitativas con razonables márgenes de error, pese a que rutinariamente se publican encuestas de validez incomprobable, con milimétricos indicadores relacionados a imágenes de políticos, prioridades ciudadanas y sus estados emocionales, entre otros temas. Por ello sería recomendable no utilizarlos para sustentar opiniones personales, tales como “el 52% de la gente dice que…”, porque sería un recurso que responde al principio propagandístico de unanimidad, destinado a convencer que se piensa “como toda la gente”. Un buen analista, debiera convencer mediante argumentaciones consistentes. En cuanto a la clara, ordenada y comprensible presentación gráfica que algunos medios hicieron de los números reales de la votación en todo el país, distribuidas por categorías, provincias y coaliciones, es ejemplo de que puede informarse cumpliendo con un fin cívico masivamente formativo, a partir del cual pueden elaborarse análisis e hipótesis. Un caso opuesto fueron las opiniones del gobernador Kicillof y el intendente Secco, entre otros, quienes plantearon que la lista única de papel provocó confusión en muchos votantes, desnudando el menosprecio que sienten por la gente común a la que dicen defender, y en realidad, añoran manejar.

Finalizada la campaña, se debe recordar la paupérrima propaganda política presentada, no por falta de “ideas” en plural, sino de identidad política en particular. Sus reglas básicas plenamente vigentes, aún dentro del mundo digital, nacen con los sistemas totalitarios de las primeras décadas del siglo XX, en la secuencia Lenin, Trosky, Mussolini, Hitler y Goebbels, basados en que el fin de la propaganda no es enseñar, sino convencer a las masas, por lo que los mensajes se diseñan para impactar en las mentes más sencillas, pero deben apoyarse en realidades tangibles y tener emisores creíbles, requisitos que, vistos los debates y polémicas faranduleras, y las habituales operaciones mafiosas, no se cumplieron, quizás porque las mentes sencillas se encuentran en las cúpulas políticas. El estado de situación no da para triunfalismos, sino para asumir que todo el sistema político se encuentra bajo escrutinio social. El pueblo también se equivoca, pero con las equivocaciones también aprende.

Bajo esta óptica, se continuará por la vía de la sencillez analítica, comenzando por plantear si en lugar de hablar de grietas y buscar terceras opciones tipo sopas en sachets, no es más importante explicitar que proponen en concreto el menú pasta (LLA) y pollo (FP), que suman el 72,40% de la oferta alimentaria, y ver que aportan los variados ingredientes de la sopa criolla.

Buenos Aires, 29 de octubre 2025