Poder judicial al desnudo
La enseñanza educativa básica parte de simples métodos de aplicación general. Para aprender palabras, se apela a la coordinación entre palabra (ejemplo, perro), imagen (de un perro) y características de los perros. Para explicar la corrupción con esta simpleza didáctica, surgió un hecho que, alejado de complejidades como lavados de dinero, sociedades fantasmas y operaciones financieras, posibilita entenderla: la aparición de la mansión de Villa Rosa en Pilar, con helipuerto, caballerizas y decenas de autos de alta gama, entre otros lujos, relacionada con autoridades del fútbol profesional argentino (AFA), actividad que reúne a todos los sectores políticos, institucionales, empresariales, sindicales y delictivos, sin diferencias ideológicas o partidarias. Como dueños aparecen el monotributista Pantano y su madre jubilada Ana Conte, ante lo cual, el desafío es evitar la recurrente impunidad. La tarea la inicia el poder judicial, con una secuencia de actuaciones que exhiben un sorprendente juego de movimientos incluso en período de feria, que posiblemente no registre antecedentes. Para seguir su instructivo desarrollo y no viciarlo de subjetivismos, las actuaciones desarrolladas hasta el momento se detallan cronológicamente, sin ningún tipo de adjetivaciones.
1.- El caso de la mansión en Pilar se inicia a principio de diciembre de 2025, por una denuncia de la Coalición Cívica. Se designó a cargo de la investigación al juez federal Daniel Rafecas, que se declaró incompetente, y envió el expediente al juez Biscayart del fuero penal económico, quien también se declaró incompetente, y devolvió el expediente a Rafecas.
2.- Rafecas el 08 de diciembre dispuso vigilancia policial ante movimientos en el predio denunciados por vecinos, decidió una batería de medidas a través del fiscal Ramiro González, y el viernes 12 se allanó la mansión.
3.- A mediados de diciembre el camarista Bruglia le sacó la causa a Rafecas, para trasladarla al juez penal económico Marcelo Aguinsky y fiscal Navas Rial, quienes continuaron con los allanamientos, y citaron a declarar a los dueños Pantano y su madre Ana Conte.
4.- El defensor del Pantano pidió la suspensión de las declaratorias, y que la causa pasara al juzgado federal de Zárate-Campana, a cargo del juez federal Adríán González Charvay, quien aceptó, pese al rechazo de su fiscal Bringas, y pidió al juez Aguinsky que se inhibiera de seguir investigando, a lo que Aguinsky se negó.
5.- El 02 de enero de 2026, el juez Walter Saetone, del Departamento Judicial de San Isidro con asiento en Pilar, con el fiscal Camafreita, realizaron un allanamiento en el domicilio de Matías Yofre, perteneciente a la Coalición Cívica, y uno de los denunciantes de la mansión.
6.- El 20 de enero Alberto Lugones, camarista federal de San Martín, ordenó que el expediente pasara al juez Charvay. Dado que esta Cámara le denegó un recurso extraordinario que cuestiona la competencia del juez de Campana, el fiscal Carlos Cearras presentó un recurso en queja ante la Cámara Federal de Casación, integrada por los jueces Carlos Mahiques, Daniel Petrone y Daniel Carbajo, para resolver definitivamente la competencia.
7.- Días después, aduciendo incompatibilidades, renunciaron los camaristas Mahiques en enero, y Petrone el 03 de marzo, siendo reemplazados por la jueza Angela Ledesma y Borinsky respectivamente. Con su nueva composición, la Cámara convocó a una audiencia para el 30 de marzo, a fin de que el defensor de los supuestos dueños y la fiscalía, argumenten porqué la causa debe quedarse en Campana.
8.- El fiscal de Cámara Mario Villar, advirtió en su dictamen que en Campana no existía una causa previa, sino un correo electrónico cursado a dicho juzgado por la defensa de Pantano, el mismo día en que éste debía declarar ante el juez Aguinsky. Villar afirma que, ““no hay una actuación o prevención policial, no es un requerimiento de instrucción y no es una denuncia. No puede existir una cuestión de competencia entre una causa y una no causa”.
9.- El 20 de marzo el juez Charvay ordenó allanamientos en la sede de la AFA en la calle Viamonte (pues en Pilar hay un baldío), y en el predio de Ezeiza.
10.- El 30 de marzo los jueces Borinsky y Carbajo suspendieron la audiencia prevista para que las partes fundamentaran sus posturas.
Al día de hoy, a 129 días de iniciada la causa, y con la participación de cuatro jueces federales, siete camaristas (incluye a los dos excusados), y cinco fiscales, no se resolvió la competencia definitiva, y el monotributista y su madre jubilada lograron no declarar. Excelente caso para los estudiantes de derecho. Solo resta decir …. continuará.
Buenos Aires, 08 de abril de 2026