El Papa, políticos e hipocresías

La muerte del Sumo Pontífice Bergoglio merece un breve comentario en cuanto a su relación con los actores políticos argentinos, asumiendo que, si bien lo espiritual y la fe es la esencia de las religiones, en cuanto a institución la relación de la Iglesia con la política es inevitable. De hecho, Jesucristo fue condenado a muerte por razones políticas. Asimismo, la diplomacia vaticana es quizás la más profesionalizada del mundo, y no exenta de profundos debates internos en cuanto a posturas seculares. Pero la presente reflexión se centrará en dos críticas: las audiencias públicas de Bergoglio con reconocidos políticos y sindicalistas corruptos, y no haber visitado a nuestro país durante su Papado.

En cuanto a las audiencias, Jesucristo tuvo permanente contacto con pecadores, pero exigiendo arrepentimiento, condición que no logró Francisco de sus visitantes oportunistas. Ante el hecho de no haber viajado a nuestro país, cabe recordar que durante el gobierno kirchnerista, en su rol de arzobispo se lo acusó de cómplice de la dictadura militar, pero elegido Papa, sus detractores concurrieran en tropel al Vaticano en busca de fotos, algunas usadas como afiches electorales como en el caso de Insaurralde. Oportunismo que se replica con Milei, que como candidato lo denominara “representante del Maligno en la tierra”, pero una vez presidente le pidiera personalmente perdón, que de ser real podría considerarse un atisbo de arrepentimiento. Hechos que transparentan como vicio recurrente a la hipocresía, entendida como “fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen”, creando un contexto no precisamente favorable para la espiritualidad que exige la presencia de un Papa. Salvando las distancias, se recuerda que cuando Perón retornó al país en junio de 1973 tras casi 18 años de exilio, se produjo la matanza de Ezeiza, en un enfrentamiento ya no entre peronistas y “gorilas”, sino entre derechas e izquierdas peronistas en un intento de apropiarse de la figura de Perón. Cabe entonces pensar que ante la sospecha de que se repitiera ese intento de apropiación, Bergoglio decidiera no viajar a nuestro país.  

La permanencia en escena de nuestros personajes políticos permite detectar más fácilmente sus hipocresías, paradójicamente a través del principal instrumento comunicacional empleado en una campaña electoral para convencer a los votantes: la propaganda política, sea gráfica o discursiva. La de la actual campaña porteña brinda didácticos ejemplos de omisiones, incongruencias y falacias, de tal envergadura que no podrán desactivarse antes de la elección nacional, pero al menos servirá para aprender a visualizarlas, a fin de desactivarlas a futuro. En la propaganda comercial rige el principio de que un mal producto puede impactar inicialmente en el mercado, pero no mantenerse en el tiempo si es malo. Pero no así en la política, pues para evitarlo existen recursos como la aprobación de leyes electorales capciosas, como ley de lemas, reelecciones indefinidas, candidaturas testimoniales, listas sábana, colectoras o espejo, entre otras. Aclarado lo cual, y como en toda enseñanza básica la imagen es esencial para que a partir de ella se expliciten conceptos y se formulen argumentaciones e hipótesis, se utilizará la foto publicada en tapa de los principales medios gráficos el pasado 30 de abril, con los diecisiete candidatos a legisladores alineados en un escenario para participar de un debate, para plantear tres aspectos a destacar, entre muchos otros que cada ciudadano puede seleccionar.

1.- Como cada candidato representaba a un partido político, ¿se controlan realmente los requisitos para su habilitación como tal, y seguimiento de su existencia luego, dado que la Constitución denomina a los partidos “esenciales en una democracia”?

2.- Rodríguez Larreta fue candidato a presidente por un partido hace tan solo  22 meses, y ahora se presenta como candidato a legislador por otro partido. ¿Se equivocó antes o ahora? ¿Podría justificarse su decisión en que con cargos electivos se obtienen prebendas que sostienen estructuras, como por ejemplo “asesores” que terminan trabajando en partidos, Fundaciones o consultoras, con cargo a los impuestos públicos?

3.- En el debate se priorizaron pecados ajenos, y no virtudes propias. Los escasos intentos de aportes concretos mostraron desconocer que las leyes salen por mayoría. La candidata del partido que encabeza Levy, prometió sacar el ABL para determinados inquilinos, y el candidato de izquierda Winokur propuso un salario mínimo de dos millones de pesos. Estos facilismos demagógicos no deben ignorarse, porque hoy son aplicados por legisladores autoproclamados racionales, que plantean propuestas grandilocuentes en base a porcentajes, sin explicar cómo reformulan las partidas presupuestarias. Propuestas que además, no aplicaron cuando ejercían el poder. Hipocresías.

Buenos Aires, 07 de mayo 2025