Espectáculos políticos

La permanencia de viejos actores políticos ejerciendo roles institucionales relevantes, confundidos aún por haber sido electoralmente derrotados por un personaje carente de estructura partidaria, brinda una inédita oportunidad para intentar aprendizajes políticos de alcance popular con la sencillez de la enseñanza básica, donde el sentido de las palabras se complementaba con imágenes y sucintas definiciones. “Gato” por ejemplo, se asociaba a la imagen de un gato, con la descripción de sus características y costumbres. En esta oportunidad, los “viejos actores políticos” ofician de los “gatos” de la metáfora, de quienes se conocen imágenes, características y costumbres. El inconveniente reside en que el rol de los libros de texto escolares de entonces, unificados en sus didácticas, políticamente lo cumplen los diversos medios de comunicación de alcance masivo, por lo que cabe señalar las diferencias entre información (basada en hechos y datos verificables), opinión (que es subjetiva), investigación (exige equipo, profesionalidad y documentación de apoyo), y propagación (el emisor solo transmite lo que otras personas le indican). Y como en toda actividad, en la que periodismo y periodistas no son sinónimos, existe pericia, convicciones, apretadores, y lo que Maquiavelo llamaba mercenarios.  

A lo señalado se agrega que los avances tecnológicos permiten que cualquier ciudadano, más allá de sus cualidades profesionales o de criterios, puedan comunicar a gran escala, por lo que los esfuerzos analíticos deberán volcarse a detectar contradicciones y falacias de los emisores de mensajes políticos, y de ser posible, identificar aspectos que promuevan reformas institucionales virtuosas. Para ello se plantean algunas hipótesis: 1) el exitoso eslogan electoral “casta”, se reemplazará por el más real de “familias”, o sea, nepotismos relacionados con el usufructo de recursos estatales, sean políticas, judiciales, sindicales, gobernadores, intendentes, entre otros, que, si bien también tiene resonancias mafiosas, son fácilmente visibles.  2) Como en todo análisis o juego, hay que establecer reglas ordenadoras. La prensa escrita, por ejemplo, ordena los temas por secciones específicas, como política nacional e internacional, policiales, deportes, economía, cultura, espectáculos, que hoy no aparecen tan claramente identificados, producto de que se mezcla política con espectáculo, por lo que no casualmente figuras como Canosa, Rial y Doman, entre otros, se reinventaron como comentaristas políticos. Sería importante entonces incorporar una sección llamada “Farándula política”, que registre a quienes insultó Milei; que su hermana no invitó a Villarruel al tedeum del 25 de mayo, o que Cristina Kirchner y Kicillof aún no se hablan, evitando de este modo que algunos ciudadanos piensen que estos espectáculos y escándalos pueden promover políticas trascendentes para la sociedad. Por el contrario, existe tal nivel de necedad, que hace sospechar que favorecen a las mafias y presiones económicas, distrayendo a la sociedad en detrimento de debates que impulsen leyes que afecten prebendas político-administrativas, electorales, legislativas y judiciales, y se mantenga una estructura institucional plagada de agujeros, tipo queso “gruyere”. 3) En lo posible se deben buscar asociaciones entre casos de corrupción que se presentan como independientes, pero se interrelacionan con personajes políticos y sus asociados, tratamientos mediáticos y actuaciones judiciales.

Como para que los temas con amplia cobertura mediática sean más fácilmente entendibles, los análisis deben seguir una trama adecuada y reforzados con imágenes concretas. Se cita a tres de ellos ya comentados en anteriores reflexiones, por tener como elementos comunes ser casos de corrupción pública cuyos expedientes judiciales tienen inicio reciente y simultáneo; existir presiones de altos niveles políticos multipartidarios, en muchos casos mafiosos, y exhibir actuaciones judiciales que como nunca antes, son explícitamente dilatorias, por lo que será de gran utilidad didáctica seguir en paralelo y cronológicamente sus desarrollos. Ellos son: 1) supuesto enriquecimiento de Adorni, asociado a las denuncias de la periodista-legisladora Pagano; 2) operaciones de lavado de dinero en la Asociación del Fútbol Argentino; 3) trama judicial para demorar y/o diluir la causa por la mansión en Villa Rosa, Pilar, atribuida a Toviggino, con testaferros como dueños. En este último caso y como cierre, vale citar los nombres de las autoridades judiciales por cuyas manos paso el expediente de la causa mansión Villa Rosa en Pilar, abierto a inicios de diciembre de 2025, sin anexar opiniones y adjetivos: juez federal Rafecas; juez penal económico Biscayart; camarista Leopoldo Bruglia; juez penal económico Marcelo Aguinsky; fiscal Navas Rial; camarista Alberto Lugones, quien derivó el expediente al juez federal de Campana, González Charvay; fiscal Bringas; juez Walter Saetone y fiscal Camafreita de San Isidro (apriete al denunciante de la mansión); fiscal Cearras; camaristas de Casación Carlos Mahiques, Daniel Petrone y Javier Carbajo; fiscal Mario Villar; tras las renuncias de Mahiques y Petrone, los reemplazaron Angela Ledesma y Mariano Borinsky; y desde hace diez días, camaristas en lo penal económico Roberto Hornos y Carolina Robiglio, y fiscal de la Cámara Pérez Barberá, quien ya se expidió. A la fecha no se definió juzgado competente, y los supuestos testaferros no fueron llamados a declarar.

Buenos Aires, 03 de junio 2026

Políticos sin inteligencia artificial

Recientemente la Asociación Argentina de Actores y Artistas preocupada por los riesgos del uso de la inteligencia artificial, presentó un video con el actor Ricardo Darín preguntando: ”Hola, sabés quién soy yo, ¿no? ¿Pero estás seguro de que soy yo? El video es de gran utilidad para explicar el actual devenir político, a través de dos aspectos esenciales: imagen e inteligencia artificial.

La imagen es el instrumento más eficaz de la propaganda por su fácil e inmediata percepción, siempre y cuando personaje y mensaje sean creíbles, difícil de lograr con nuestros dirigentes asociados a una decadencia de décadas. El video de Darín lo logra, por presentar una simbiosis entre imagen, credibilidad del personaje y manifestación explícita de su objetivo. Cuando imagen y mensaje no son acordes con la realidad, solo logra adhesión o rechazo emocional, retrotrayéndonos a una observación de Maquiavelo al príncipe hace más de 500 años: “Todos pueden ver, pero pocos tocar…Muy pocos saben lo que realmente eres”. Por ello no son creíbles las permanentes encuestas de Imagen, algunas de frecuencia mensual, que muestran diferencias de 6 o más puntos en cortos plazos de tiempo, planteando una posible incongruencia: o la sociedad sigue el día a día de las novedades políticas, o bien por desinterés, al ser consultadas responden sin mayor convicción. Lo preocupante es que muchos analistas y comentaristas sostienen sus opiniones basados en lo circunstancial de las encuestas (“la gente dice”), en lugar de centrarse en lo estructural, que debiera partir de datos públicos oficiales relevantes obtenibles por cualquier ciudadano vía Internet, objetivo de fácil cumplimiento usando la inteligencia artificial en su rol más elemental, que es el de procesar y mantener actualizados millones de datos. En este caso, referidos a la organización estatal integral, con detalles particularizados de cada organismo, sus misiones y funciones, cargos jerárquicos políticos, personal contratado y de planta, ingresos salariales brutos, presupuestos previstos y ejecutados, y balances de cierre.

De no ser así, los debates se convierten en escenificaciones donde las controversias pretenden resolverse blandiendo planillas con números parciales y de veracidad no certificada, como sucediera en el reciente debate que por el canal TN sostuvieron el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bertolacci, y el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Alvarez. Eso sí, sin balances universitarios. De este modo la sociedad es sumergida en un caos de datos parciales transmitidos por voceros, legisladores, periodistas, denunciadores seriales y apretadores, entre otros, que recuerdan a los ancestrales oráculos, nigromantes y videntes, en una competencia entre verdades, supuestos, falacias y sospechas. Lo que hace pensar que se prefiera la poco confiable inteligencia natural para comunicar hechos políticos, pues la artificial por su precisión, implicaría un verdadero golpe a la corrupción, pues eliminaría el secretismo. Vale como ejemplo el caso del posible enriquecimiento ilícito del Jefe de Gabinete Adorni, complementándolo con su denunciante Marcela Pagano, en rol de periodista, pues ratifica que no se debe juzgar el periodismo como abstracción, sino a cada periodista por su actuación, y de legisladora, porque tras haber logrado su banca a través de la Libertad Avanza no por adhesión individual de los votos sino dentro de una lista partidaria tipo “sábana”, vulnerando el principio de representatividad se convirtió en cabeza de puente para operaciones contra el gobierno a través de datos administrativos y judiciales que, aunque se disfracen de morales, generan planificadas desestabilizaciones institucionales. Lo que no varía en una persona que desempeña distintas actividades, es su personalidad y principios.

Retomando la invocada e incumplida “transparencia” de los datos y actos públicos, las declaraciones juradas patrimoniales de funcionarios y legisladores debieran ser públicas vía Internet, pues en caso contrario, permiten operaciones de desprestigio selectivas, o encubridoras ante enriquecimientos ilícitos. El desinterés por la transparencia surge cuando el propio presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, en un intento exculpatorio de Adorni, señaló que más del 22% de los legisladores no presentaron su declaración jurada, lo que abre interrogantes: si existen sanciones establecidas para estos incumplimientos políticos, y en caso afirmativo porque no se aplican, y la escasa utilidad de las presentaciones juradas anuales si la oficina competente, ante posibles inconsistencias, no las clarifica en tiempo y forma dentro de su vigencia anual. La propia Pagano fue denunciada por enriquecimiento ilícito, aportando fotos en las que su pileta, por ejemplo, es de mayor tamaño que la de Adorni. Esta ironía responde a que es momento de dejar de entretener a la sociedad con escándalos faranduleros, algunos mafiosos, mientras se protege el secretismo de lo verdaderamente importante, al eludir el uso de la inteligencia artificial para transparentar datos públicos en su más amplia acepción, de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. ¿O nos olvidamos que a seis meses de iniciada la causa AFA por la mansión en Pilar, los presuntos testaferros no fueron llamados a declarar?

Buenos Aires, 27 de mayo 2026

Adorni, AFA en Pilar y jueces

Los bienes de Adorni, la mansión en Pilar relacionada con la AFA, y su tramitación judicial, ofrecen una oportunidad didáctica para explicar la corrupción estructural institucionalizada, por varios factores: centrarse en hechos popularmente entendibles (patrimonio, mansión y jueces), tener amplia cobertura mediática, coexistencia temporal desde el inicio de los expedientes judiciales (diciembre de 2025 la mansión, y mediados de marzo de 2026 el caso Adorni), y un poder judicial que oscila entre la complicidad y la incompetencia. Sin obviar que se producen en un contexto de mafias estatales que reconocen los propios políticos al acusarse habitualmente de mafiosos, y una hipócrita dialéctica moralizadora mientras se opera a través de rumores, sospechas y medias verdades, por lo que las reflexiones no caerán en la trampa de juzgar a los robos por sus montos, someterse al recurso encubridor de que “todos somos corruptos”, o apelar a adjetivaciones y prejuzgamientos. El ejercicio se basará en intentar detectar contradicciones, falacias y omisiones en los mensajes e informaciones que se trasladan a la sociedad, o bien formular interrogantes en busca de respuestas.

Inicialmente se plantea la recurrente duda respecto a lo que se prioriza para mantener supuestos casos de corrupción pública en las primeras planas de los medios, que en el caso Adorni supera los dos meses. Comercialmente, que el caso mantenga el interés de los consumidores de medios, sea por la envergadura política de los sospechados, los montos delictivos en juego, el circuito administrativo seguido para obtenerlos, y documentación de respaldo exhibida, más allá de que su verosimilitud deberá certificarse judicialmente. En cuanto a repercusión popular de los sospechados, supongamos que los casos Adorni y mansión en Pilar son similares. En los antecedentes, el caso Adorni refiere a operaciones inmobiliarias, crediticias, refacciones interiores, pileta con “cascada”, viajes relámpagos y turísticos familiares. En tanto la mansión en Pilar en manos de testaferros, con similar cobertura gráfica y detallista, muestra extensas superficies cubiertas, cochera con decenas de autos de alta gama, caballerizas y un helipuerto. En la estimación de montos en juego, las diferencias adquieren escala: El diario La Nación del día 11 de mayo, brindó un detallado listado de deudas de Adorni, que incluye el total de créditos hipotecarios, y cuyo monto alcanza los 625.681 dólares. El mismo medio informó que un peritaje judicial valuó a la mansión en 17.000.000 de dólares. Pero como la corrupción y actos mafiosos no se miden en montos de dinero, sino en prácticas delictivas, cabe profundizar en los procedimientos, en donde se detectan contradicciones. Es hipócrita invocar moralidad, cuando no se aplica que “todo ciudadano es inocente hasta que no se demuestre lo contrario”, y en paralelo, se legisla que condenados puedan ejercer representaciones políticas y electivas, lo que explica que las operaciones políticas, sean o no mafiosas, para ser efectivas políticamente exigen inmediatez de resultados. Por ello, al mantenerse Adorni en el cargo desde iniciada la denuncia, bajó el interés popular en el caso, pese al intento de sostenerlo a través de la aparición “por goteo” de nuevos testigos. Dicho lo cual, el gran centro de interés se traslada a pocos días más, cuando Adorni presente su declaración de bienes actualizada, y se compruebe como se compatibiliza con lo denunciado. Entonces sí, lo que surja y se resuelva no será una operación política, sino aplicación de justicia, que debiera incluir la recuperación de los bienes no justificados.

Es en el ámbito judicial donde se produce la gran diferencia entre ambos casos. La causa Adorni la sustancian el juez Lijo y el fiscal Pollicita, sin conflictos de competencia. La causa mansión en Villa Rosa, Pilar, que involucra a la AFA e incluye evasión, enriquecimientos ilícitos, lavados de dinero, entre otros negociados, y contiene a innumerables “Adornis”, presenta una tramitación que no tiene antecedentes judiciales, pues en una lucha de competencias y aprietes, intervinieron hasta el momento cinco jueces, cuatro fiscales y un camarista, hasta que el expediente llegó a la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal, en la que se auto inhibieron dos jueces (Mahiques y Petrone), quedando finalmente conformada por los jueces Angela Ledesma, Javier Carbajo y Mariano Borinsky, quienes se tomaron casi un mes solo para dictaminar que el camarista Alberto Lugones no tenía jurisdicción para trasladar en enero el caso a Campana, y derivar la decisión final a la Cámara en lo Penal Económico. Casi unánimemente, los periódicos titularon a este fallo como “Revés para Tapia y Toviggino”, cuando en realidad fueron favorecidos, al continuar dilatando y diluyendo la causa, y mantener el expediente en manos del juez federal de Campana, González Charvay, que obviamente lo tiene paralizado. Las expectativas de ahora en más, se resumirían en esperar la declaración de bienes de Adorni y ver como zafa, y las declaraciones de los testaferros de la mansión, y ver como zafan sus verdaderos dueños. Verbo zafar: salvarse, eludir un problema, con o sin ayuda judicial.

Buenos Aires, 20 de mayo 2026

Periodistas extraviados (parte 2)

Centrar la abstracción “periodismo” en los periodistas, se debe a que son las caras visibles de las empresas de comunicación, que para subsistir deben tener ingresos acordes a sus estructuras, los que pueden provenir de publicidades privadas que miden cantidad de consumidores, suscripciones a sus productos gráficos y audiovisuales, aportes empresarios y sindicales que los sostengan, y pautas de los Estados nacional y provinciales. Los medios tradicionales segmentan la información en temas específicos, con tratamientos más o menos profesionales; veraces o falaces. Este ecosistema mediático clásico, al tener que competir con variadas plataformas digitales, muchas de ellas anónimas, genera una multiplicidad informativa que en lugar de convencer confunde. Agrava el cuadro que desde hace décadas la información y opinión no están separadas como otrora, en donde había un periodista de noticias imparcial, otro de opinión subjetiva, y un locutor que hacía propaganda de pasta de dientes, u otros productos. Sin olvidar que en todo el mundo existe un periodismo extorsionador, que bien describiera Umberto Eco en su libro “Número Cero”, en el que un empresario plantea estar creando un periódico, pero solo para dar miedo y extorsionar, pues para deslegitimar a un adversario no hace falta acusarlo, sino degradarlo bajo un sinfín de sospechas.  La comunicación apela en muchos casos a reglas de la propaganda política, en donde priva la emoción persuasiva basada en argumentaciones que buscan títulos que impacten, circunstancias que se omiten, frases que se recortan, y un exceso de rumores, que es la forma de comunicación más vieja del mundo, citando supuestas altas fuentes políticas no identificadas (pero seguramente interesadas), en una hibridez argumentativa que paradójicamente, facilita detectar inconsistencias. Un problema no menor es el artilugio político de eludir el uso de la inteligencia artificial, destinada a procesar permanentemente información oficial actualizada y detallada de todos los organismos públicos centralizados y descentralizados al alcance de todos los ciudadanos, en lugar de que la obtengan denunciadores y operadores seriales mediante espionajes mafiosos, para propagarlos mezclando verdades, falsedades y supuestos. Lo expresado puede observarse en las lavadas páginas web institucionales, que no incluyen su estructura, presupuesto, personal, salarios y tareas en gestión, tema clave a considerar próximamente. Para cerrar el capítulo “periodistas”, cabe ejemplificar algunas posibles inconsistencias actuales, evitando contaminar la opinión con prejuicios y adjetivos.

1.- El director de Perfil Jorge Fontevecchia inició una causa judicial contra Milei por haberlo llamado “periodista ensobrado”, que consideró injuriante y ofensivo, afectando a su reputación. Sin embargo, una de las recurrentes tapas de la revista Noticias contra el gobierno, la tituló “Karina Milei, la cajera”.

2.- El periodista Alconada Mon realizó hace meses una detallada investigación sobre un matrimonio ruso residente en nuestro país para tareas de espionaje, que tras ser expulsados fue recibido con honores por Putin. Pero ante la revelación de un consorcio internacional de periodistas de investigación que detectó una campaña de desacreditación del gobierno de Milei financiada por los rusos, que incluía a periodistas, medios, analistas y economistas locales, con algunos nombres concretos, Alconada Mon no amplió su investigación original, inserta en el mundo de intervenciones extranjeras con colaboradores argentinos.  

3.- Tras la emisión de imágenes no autorizadas del interior de la Casa Rosada en el programa televisivo que conduce, la periodista Luciana Geuna en su descargo, dijo que con anterioridad avisaron a funcionarios de prensa, sin identificarlos, pese a que no tienen la categoría de fuente reservada.

4.- Ante un comentario del periodista Pablo Rossi señalando que parte del periodismo se debía una autocrítica, su colega Marcelo Longobardi en una red social lo calificó de “chupamedias”, instalando la duda de si es más ofensivo “mandril” o “chupamedias”.

5.- La periodista Marcela Pagano, devenida en legisladora a través de La Libertad Avanza (no es una fake-news), realiza permanente operaciones contra el gobierno, apelando a contactos con el gobierno venezolano, la AFA de Tapia y Toviggino, e información reservada provenientes de espionajes.

6.- Por último, cabe resaltar al periodista Diego Cabot, responsable de una premiada investigación por las coimas en obras públicas (causa Cuadernos), que fue sometido a un desgastante interrogatorio de 11 horas por defensores de los acusados, soportado con eficacia y dignidad.

Como inicio de los ejercicios reflexivos, se puede ir pensando el tema a desarrollar en la próxima newsletter: ¿qué similitudes interrelacionan a los casos vigentes de Adorni y su justificación de bienes; los reales dueños de la mansión de Pilar; y lo actuado por jueces y fiscales en la causa AFA? .

Buenos Aires, 13 de mayo 2026

Periodistas extraviados (parte 1)

El acceso de Milei a la presidencia provocó una perplejidad política que no solo descolocó a los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, sino que también alcanzó al periodismo, cuya presencia en la sociedad no solo es permanente, sino fundamental en su rol informativo y formativo, pues en términos escolares obran como libros de texto populares, que, a diferencia de los usados en la educación básica, no tienen contenidos uniformes oficialmente diseñados, sino diversos en sus planteos y calidades. Previo a teorizar sobre la actualidad periodística, es necesario explicitar el contexto en el que se desempeña, para establecer una estructura reflexiva coherente.

Vale comenzar por identificar dos factores que convirtieron a Milei en un actor inédito y disruptivo: su condición de “outsider” en la política, y su personalidad volcánica. “Outsider” es alguien que se presenta sin carrera y estructura política previa, usualmente antisistema, y con escasas posibilidades de triunfar en elecciones presidenciales. Su antecedente público, previo a ser legislador, se remite a la participación en condición de economista en programas de debate de temas variados, que suelen concluir con bataholas asimilables al mundo de la farándula, ámbito propicio para gritos y enojos entre participantes y conductores. Su soledad política en un país en decadencia, hizo creíble su eslogan de “terminar con la casta”. Pero los que hoy se denominan potenciales “outsiders”, son en realidad mascarones de proa de reconfiguraciones políticas que buscan subsistir en la elección presidencial del 2027. En cuanto a sus criticadas “formas”, las expresiones agraviantes siempre son inexcusables y desagradables, y también abundan en los espectáculos políticos, periodísticos y faranduleros. Lo preocupante es que se producen en un marco político con mafias activas, según confiesan los propios políticos, con legisladores que se enorgullecen de actuar como espías (Tailhade, Pagano), y empresarios prebendarios prolijos en sus formas, pero pagan campañas políticas de desprestigio. La historia muestra que los efectos más preocupantes para las dirigencias no son los alaridos e insultos, sino la comicidad crítica irónica que hace reír a multitudes en base a realidades, (caso de los monólogos de Tato Bores), o la gráfica que critica hechos políticos solo con imagen (Hermenegildo Sabat), por lo que no en vano, sus autores suelen ser perseguidos por dictaduras y autocracias. Por ello cabe dudar si las agresiones generalizadas no responden a una sofisticada técnica publicitaria en la que los escándalos aturden pero no clarifican, o en algunos casos, son producto de una brecha generacional de tradicionales y prolijos columnistas, que ignoran que del “Papá” de hace décadas para dirigirse al padre, se pasó al “Che, pelado”.  

Tras la breve semblanza de Milei, cabe ingresar en el tema “periodistas”, comenzando por lo más relevante: la existencia de libertad de prensa y opinión desde 1983, lo que indica que esta problemática debe analizarse no desde la abstracción “periodismo”, con resonancias corporativas, sino desde los periodistas y medios de comunicación, a través de argumentaciones didácticas y comprensibles, simpleza que no subestima al ciudadano, sino intenta ejercitarlo para que no caiga en la híbrida brevedad del eslogan, habitualmente falaz. Por ello, la abstracción globalizadora “periodismo” sirve para establecer el campo de análisis, pero para ejemplificar, se citarán nombres de periodistas y medios. El diccionario será un valioso apoyo para clarificar conceptos. Por ejemplo, es más correcto hablar de periodismo profesional que Independiente, dado que este último es un adjetivo que califica a quienes tienen autonomía, se valen por sí mismo y adoptan decisiones sin intervención ajena, lo que no sucede en el campo de la comunicación, dependiente de criterios empresariales, marketing, ingresos por publicidad y niveles de audiencia. Como fuente informativa se priorizará la prensa gráfica, pues identifica al medio, al autor de notas, y eventualmente permite armar pequeños archivos de temas relevantes.

Los crecientes desarrollos tecnológicos de Internet, redes sociales e inteligencia artificial, al romper con el tradicional circuito entre emisor de mensajes (periodismo), y receptores masivos (espectador, lector, oyente), explica parte del extravío o confusión de medios y periodistas. Sin embargo, a fin de convencer a las masas se usan las tradicionales técnicas de la propaganda política: 1) simplificación y enemigo único (Milei, Kirchner, Macri); 2) exageración y desfiguración (el mejor o peor gobierno de la historia); 3) Orquestación (repetir incesantemente una misma frase o idea); 4) Transfusión (en un contexto difícil, decir “todos están mal”); 5) Unanimidad y contagio (hacer creer que se piensa como la mayoría, para lo cual las encuestas juegan un rol); 6) Desinformación (planificada o producto de la ignorancia). A partir de esta base, es momento de comenzar con los ejemplos.

Buenos Aires, 06 de mayo 2026     

¿Serán Tapia y Toviggino sanadores?

La confusión de viejos políticos para simular una renovación y poder subsistir, llega al punto de explorar la instalación mediática de un pastor evangélico argentino radicado en Estados Unidos, Dante Gebel, como posible candidato a presidente, para con su religiosidad y espiritualidad competir contra las fuerzas del cielo oficiales. Pareciera una ironía que intenta imitar al entrañable Tato Bores, pero es una realidad propagada en distintos medios de comunicación. Lo paradójico es que no se reparó en que nuestros Tapia y Toviggino podrían ser dos potenciales sanadores que, en lugar de curar dolencias físicas, a través de la AFA pueden transparentar como nunca antes, los nexos existentes entre políticos, empresarios, financistas y sindicalistas en los negociados y saqueo de recursos públicos, lo que obraría no como una revelación religiosa sino mafiosa. Ello explicaría el inédito accionar judicial con múltiples traslados del expediente para tan solo fijar juzgado competente, en la causa iniciada en diciembre de 2025 por una mansión en Villa Rosa, localidad de Pilar, que presenta como dueños a una jubilada con ingresos mínimos y su hijo monotributista.

Centrarse inicialmente en esta causa, responde a que presenta elementos que la hacen didácticamente entendible: 1) el objeto (mansión lujosa), es visible y verificable; 2) el tiempo como punto de partida para evaluar y seguir el caso es acotado: cinco meses, incluido el mes de feria; 3) la corrupción se inserta en el popular mundo del fútbol profesional, y las llamadas “entidades sin fines de lucro”; 4) muestra complicidades transversales, en donde no juegan ideologías e identidades partidarias, replicando lo que sucede en los acuerdos mafiosos. En lo inmediato, y hasta tanto se clarifiquen las actuaciones judiciales, a los potenciales sanadores Tapia y Toviggino, según el principio de que “se es inocente hasta que no se pruebe lo contrario”, que en nuestro país no rige en operaciones contra opositores, a la fecha solo se les puede adjudicar el vicio de los clásicos líderes mafiosos, que es el de exhibir la riqueza mal habida, como lujosas residencias, traslados en helicópteros privados, haras con caballos pura sangre, y viajes en cruceros privados con pulposas acompañantes, pudiendo esto último fomentar el pecado de la envidia.  

A la fecha el expediente rotó por las siguientes instancias cronológicamente ordenadas: juez federal Rafecas – juez penal-económico Biscayart – fiscal Ramiro González – camarista Bruglia – juez penal, -económico Aguinsky – juez Walter Saetone y fiscal Camafreita de San Isidro – camarista Alberto Lugones – juez federal González Charvay, de Campana – fiscal Carlos Cearras – camaristas Mahiques y Petrone (renunciantes), Carbajo, Ledesma y Borinsky – fiscal de Cámara Mario Villar. Los tres camaristas de Casación confirmados citaron a las partes para el 11 de mayo (habrán pensado que no es recomendable apurarse), para definir juzgado competente. Al día de hoy, intervinieron en el expediente de la Mansión 5 jueces, 4 fiscales y 7 camaristas. Un comentario especial merece el tema de los jueces y fiscales provinciales y federales con asiento en el interior del país, muchas veces usados para complicar y diluir causas comprometidas para el poder político, o emitir cautelares invocando inconstitucionalidad. Tal el caso del juez Gonzáles Charvay en Campana, quien pretende acumular todas las causas AFA, y del fiscal federal de Santiago del Estero Pedro Eugenio Simón, provincia en donde se asientan los intereses de Toviggino, quien el 17 de abril pidió su indagatoria y detención junto con la de Tapia por lavado de dinero. Esta estrategia registra casos emblemáticos: 1) en enero de 2019, el juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla, con asistencia incluso al Congreso Nacional y basado en una denuncia del empresario Etchebest contra el abogado D`Alessio, pretendió involucrar al fiscal Stornelli en un espionaje ilegal, para hacer caer la causa de corrupción en la obra pública, conocida como Cuadernos. 2) en octubre de 2020 el juez de instrucción de Formosa Marcelo López Picabea recibió el expediente de refinanciación de deudas de Formosa con Nación con participación de Boudou, que el juez Lijo tuviera paralizada desde 2012, y la cerró sin condenas. 3) en 2021 la Justicia chubutense condenó al juez de primera instancia de Comodoro Rivadavia Gustavo Toquier por prevaricato,alavalar que los empresarios Cristóbal López y Fabián de Sousa intentaran en 2016 llevar el concurso preventivo de la petrolera Oil Combustibles a esa ciudad.

Mientras las tramitaciones judiciales y presiones multipartidarias tras bambalinas se desarrollan, los potenciales sanadores Tapia y Toviggino optaron por seguir el consejo del irónico humorista Groucho Marx: “Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente”

Buenos Aires, 29 de abril 2026

Adorni, Pichetto y Pagano

Para formular análisis, argumentaciones y propuestas consistentes, los personajes y acontecimientos políticos no deben considerarse aislados, para convertirse en el corto tiempo en meras anécdotas, sino dentro de un marco ordenador en el que los actores y hechos en consideración, sino convencen, puedan reemplazarse por otros, y eventualmente arribar a distintas conclusiones. Lo importante es reflexionar con un cerebro que Maquiavelo llamaba “bueno”, intermedio entre “excelente” e “inútil”, y evitar que, tras 42 años ininterrumpidos de democracia, las dirigencias sigan considerando a los ciudadanos más crédulos que inteligentes, a través de eslogans y discursos prefabricados vacíos de contenido basados en la hipocresía, que el diccionario define como “el fingimiento de cualidades, sentimientos o normas morales contrarias a las que se tienen y practican, con el fin de engañar, aparentar virtud o buscar aprobación”. Para ejemplificar este recurso se eligieron a los tres apellidos mencionados en el título.  

Adorni no es citado por las acusaciones de enriquecimiento que se encuentra en instancia judicial y a la fecha sin procesamiento, sino por haber comprometido como vocero presidencial en conferencia de prensa, con tono firme y mirando fijamente a los presentes, que en el gobierno se terminarían las prebendas y encubrimientos, en una sobreactuación innecesaria, pues evitarlo no depende de la buena fe de algunos, sino de normas y leyes que los políticos evitan implementar, o simulan ignorar (tema de próximas reflexiones). El hecho repite la hipocresía del ex presidente Alberto Fernández, cuando al inicio de la pandemia anunció por cadena nacional el aislamiento social estricto, y mirando fijamente a la cámara expresó: “Conmigo los vivos se terminaron”.

Pichetto, diputado nacional de 75 años, de personalidad atildada y alejado de escándalos mediáticos, ilustra a las hipocresías desde la óptica de una generación que ocupa cargos políticos durante décadas, y mantiene una estrategia que ha demostrado ser nefasta para el país, consistente en reiterar clásicos rejuntes electorales que acumulan otrora enemigos y permanentes oportunistas, bajo la óptica de “unirnos y perdonarnos en contra de (en este caso Milei), para alcanzar el poder”. En su patriada, Pichetto convoca entre otros, a Cristina Kirchner, no por ser penalmente inocente sino por contar según él con el 30% de los votos, a Massa, Moreno y Grabois, a los volubles Monzó y Massot, pide perdón al “Gringo” Castro del Movimiento Evita por mencionarlo como manipulador de pobres, y posterga sus críticas a la Iglesia Católica por avalar la doctrina del “pobrismo”. En su acopio olvida al ex presidente Alberto Fernández. Esta estrategia produce dos constataciones 1) bajo el principio de que un apoyo político equivale a un cargo, se crean estructuras burocráticas inútiles o sobredimensionadas, que se expanden luego en cargos menores y nepotismos. (tema para una próxima reflexión). 2) según muestran los antecedentes de los acuerdistas de ocasión, en los rejuntes las categorizaciones de derecha, centro e izquierda no entran en debate. 

Marcela Pagano, legisladora y periodista de 40 años, es ejemplo de que una renovación generacional, por sí misma no asegura cambios de usos y costumbres políticas, y menos aún estructurales, en especial en un país con fuertes nepotismos. Pagano ingresó a la banca por la Libertad Avanza, y se transformó en una feroz opositora al gobierno, a través de operaciones y denuncias contra los principales funcionarios que rodean a Milei, apelando a la hipocresía al decir que lo hace para proteger al presidente. Como suele suceder entre mafias, las denuncias invocan combatir a la corrupción, pero solo la del enemigo. Ello se demostró en la operación de repatriación del gendarme Nahuel Gallo que mediáticamente encabezara Pagano, que contó con el apoyo logístico de transporte aéreo nada menos que del presidente y “honesto administrador de la AFA”, Claudio Tapia. El caso replantea a futuro el desgastado debate respecto a quien pertenece las bancas cuando se accede por listas sábana, y se abandona la representación surgida del voto popular. 

En estos ejemplos no se habla de moral y ética, porque en estas condiciones sería pecar de hipócrita. Nuevamente habrá que recurrir a Maquiavelo para definir perfiles, con su definición de mercenarios: “son ambiciosos, desleales, no tienen disciplina, como no tienen temor de Dios ni buena fe con los hombres”. En el entrenamiento para detectar incongruencias y falacias en el discurso político, también deberá incluirse a los mercenarios electorales.

Buenos Aires, 22 de abril 2026

Rusos, periodistas y legisladora

Para que sean ilustrativos, los análisis políticos no pueden considerar los hechos y escándalos individualmente encapsulados, sino formando parte de tramas más extendidas que permitan arribar a conclusiones racionales y consistentes que promuevan reformas institucionales virtuosas. Bajo esta óptica vale comentar la campaña de desacreditación del gobierno de Milei través de medios, plataformas y periodistas, mediante la propalación de mensajes falsos o capciosos, encuestas, y reportajes a políticos, analistas y economistas, financiadas por el gobierno ruso. Ello se detectó por filtración de informes de un grupo de espionaje conocido como La Compañía, obtenidos por un consorcio internacional de medios de investigación, que en nuestro país dio a conocer el periodista argentino Santiago O`Donnell, que integra dicho consorcio.

En primer lugar, sorprende la escasa cobertura periodística local para detallar a los involucrados, la forma de captación y pago de los servicios, considerando la intervención extranjera en nuestro país, pese a lo cual, periodistas banalizaron el hecho, señalando que esta práctica existe a nivel internacional, lo que es verdad; pero también existe la corrupción política, curas pedófilos, etc., y no por ello dejan de merecer investigaciones periodísticas acordes. El interés de Putin al respecto pareciera claro: desacreditar a un gobierno que rechazó la invasión rusa a Ucrania. Pero en cuanto a nuestros partícipes criollos, cabe establecer si actuaron solo por dinero, o existen nexos más peligrosos. Otro caso reciente lo protagonizó la periodista y legisladora Marcela Pagano en la operación para repatriar al gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido por más de 400 días por el autócrata gobierno venezolano, que contó con el apoyo logístico de transporte aéreo a cargo del presidente de la AFA Claudio Tapia, epítome de transparencia administrativa en el manejo de un organismo “sin fines de lucro”. Reporteada por la periodista Luciana Vázquez, Pagano afirmó haber enviado una carta al presidente del Consejo de Ministros de Venezuela, Rodríguez, que le fue respondida. Consultada si informó al gobierno de su gestión, respondió negativamente, por haber aplicado “la poco conocida diplomacia legislativa”, que no existe, pues la diplomacia como tal con gobiernos extranjeros, se reserva al presidente, cancillería y diplomáticos. Fuera de este circuito institucional, pueden compartirse internacionalmente diversos temas públicos y/o privados, incluidos espionajes y operaciones.    

Conocer el hecho revaloriza al periodismo, que en un ámbito de libertad de prensa y opinión, semeja al rol de libro de texto popular, que debidamente utilizado, facilita conocer y ejemplificar falacias y contradicciones dialécticas, para luego formular argumentaciones e hipótesis. Teniendo en cuenta que, en un país fuertemente corporativo en lo político, empresarial y sindical, el periodismo, sin cercenar su potestad de actuar, opinar y editorializar con total libertad, es una corporación más, que no en vano es mundialmente considerada como “cuarto poder”. Por ello debe aceptar someterse a escrutinios, que lamentablemente incluyen agravios. Pero también debe investigarse a sí mismo como en este caso, porque no es lo mismo periodistas que pueden cobrar extras de determinados sectores corporativos argentinos para propalar campañas prediseñadas, que hacerlo recibiendo contraprestaciones de gobiernos extranjeros para engañar y desinformar, a fin de afectar institucionalmente a un gobierno democrático. 

Ante este suceso se destacan dos actitudes. La del Gobierno, su inhabilidad o necedad al impedir el acceso de periodistas sospechados a conferencias de prensa oficiales, promoviendo el recurso marketinero del “escándalo”, que mezcla verdad con falsedad, e información con desinformación, lo que facilita que un elefante puede esconderse entre muchos elefantes, cuando los responsables deben ser identificados, no cancelados convirtiéndolos en víctimas, igualando a sospechosos con culpables. En lo que respecta a los periodistas, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), no puede remitirse a señalar la obviedad “de que las campañas ilegítimas afectan la confianza pública de los medios políticos”, sino poner en marcha las capacidades investigativas de sus miembros, para poner al descubierto a los responsables. Tarea que le compete, atendiendo a que el derecho a la información con rigor profesional es uno de sus postulados, y que además dicta cursos referidos a la desinformación.  

Buenos Aires, 15 de abril 2026

Poder judicial al desnudo

La enseñanza educativa básica parte de simples métodos de aplicación general. Para aprender palabras, se apela a la coordinación entre palabra (ejemplo, perro), imagen (de un perro) y características de los perros. Para explicar la corrupción con esta simpleza didáctica, surgió un hecho que, alejado de complejidades como lavados de dinero, sociedades fantasmas y operaciones financieras, posibilita entenderla: la aparición de la mansión de Villa Rosa en Pilar, con helipuerto, caballerizas y decenas de autos de alta gama, entre otros lujos,  relacionada con autoridades del fútbol profesional argentino (AFA), actividad que reúne a todos los sectores políticos, institucionales, empresariales, sindicales y delictivos, sin diferencias ideológicas o partidarias. Como dueños aparecen el monotributista Pantano y su madre jubilada Ana Conte, ante lo cual, el desafío es evitar la recurrente impunidad. La tarea la inicia el poder judicial, con una secuencia de actuaciones que exhiben un sorprendente juego de movimientos incluso en período de feria, que posiblemente no registre antecedentes. Para seguir su instructivo desarrollo y no viciarlo de subjetivismos, las actuaciones desarrolladas hasta el momento se detallan cronológicamente, sin ningún tipo de adjetivaciones.

1.- El caso de la mansión en Pilar se inicia a principio de diciembre de 2025, por una denuncia de la Coalición Cívica. Se designó a cargo de la investigación al juez federal Daniel Rafecas, que se declaró incompetente, y envió el expediente al juez Biscayart del fuero penal económico, quien también se declaró incompetente, y devolvió el expediente a Rafecas.

2.- Rafecas el 08 de diciembre dispuso vigilancia policial ante movimientos en el predio denunciados por vecinos, decidió una batería de medidas a través del fiscal Ramiro González, y el viernes 12 se allanó la mansión.

3.- A mediados de diciembre el camarista Bruglia le sacó la causa a Rafecas, para trasladarla al juez penal económico Marcelo Aguinsky y fiscal Navas Rial, quienes continuaron con los allanamientos, y citaron a declarar a los dueños Pantano y su madre Ana Conte.

4.- El defensor del Pantano pidió la suspensión de las declaratorias, y que la causa pasara al juzgado federal de Zárate-Campana, a cargo del juez federal Adríán González Charvay, quien aceptó, pese al rechazo de su fiscal Bringas, y pidió al juez Aguinsky que se inhibiera de seguir investigando, a lo que Aguinsky se negó.

5.- El 02 de enero de 2026, el juez Walter Saetone, del Departamento Judicial de San Isidro con asiento en Pilar, con el fiscal Camafreita, realizaron un allanamiento en el domicilio de Matías Yofre, perteneciente a la Coalición Cívica, y uno de los denunciantes de la mansión. 

6.- El 20 de enero Alberto Lugones, camarista federal de San Martín, ordenó que el expediente pasara al juez Charvay. Dado que esta Cámara le denegó un recurso extraordinario que cuestiona la competencia del juez de Campana, el fiscal Carlos Cearras presentó un recurso en queja ante la Cámara Federal de Casación, integrada por los jueces Carlos Mahiques, Daniel Petrone y Daniel Carbajo, para resolver definitivamente la competencia.

7.- Días después, aduciendo incompatibilidades, renunciaron los camaristas Mahiques en enero, y Petrone el 03 de marzo, siendo reemplazados por la jueza Angela Ledesma y Borinsky respectivamente. Con su nueva composición, la Cámara convocó a una audiencia para el 30 de marzo, a fin de que el defensor de los supuestos dueños y la fiscalía, argumenten porqué la causa debe quedarse en Campana.

8.- El fiscal de Cámara Mario Villar, advirtió en su dictamen que en Campana no existía una causa previa, sino un correo electrónico cursado a dicho juzgado por la defensa de Pantano, el mismo día en que éste debía declarar ante el juez Aguinsky. Villar afirma que, ““no hay una actuación o prevención policial, no es un requerimiento de instrucción y no es una denuncia. No puede existir una cuestión de competencia entre una causa y una no causa”.

9.- El 20 de marzo el juez Charvay ordenó allanamientos en la sede de la AFA en la calle Viamonte (pues en Pilar hay un baldío), y en el predio de Ezeiza.

10.- El 30 de marzo los jueces Borinsky y Carbajo suspendieron la audiencia prevista para que las partes fundamentaran sus posturas.

Al día de hoy, a 129 días de iniciada la causa, y con la participación de cuatro jueces federales, siete camaristas (incluye a los dos excusados), y cinco fiscales, no se resolvió la competencia definitiva, y el monotributista y su madre jubilada lograron no declarar. Excelente caso para los estudiantes de derecho. Solo resta decir …. continuará.

Buenos Aires, 08 de abril de 2026

Pagni, la niebla que clarifica

En los niveles de educación pública primarios, medios y superiores el rol que cumplen las bibliografías, a nivel de información masiva, lo proveen los medios de comunicación, que al carecer de una matriz formativa común, pueden aportar veracidad y conocimientos, o ser vehículos de campañas mediáticas tendenciosas y maliciosas. Pero producto del desarrollo digital, la histórica relación unidireccional entre emisor (el medio), y receptor (el usuario), se transformó en multidireccional, en donde se debe competir en un ágora ciudadana multitudinaria. Ello genera vías comunicacionales y formativas casi personalizadas, generando un cambio que bien sintetizara el experto en educación Alberto Taquini (h), en una columna periodística reciente, al decir: “En el siglo XX el sistema educativo organizó la enseñanza. El del siglo XXI comienza a organizar el aprendizaje”.

Es por ello que para interpretar el desarrollo de los hechos políticos de modo sencillo y al alcance de la mayoría de los ciudadanos, en lugar de opinar para convencer, será más útil ejercitarse en detectar omisiones, contradicciones y falacias en el discurso político, partiendo del hecho de que toda opinión que no se apoye en datos reales y verificables, que incluye encuestas, pasa a ser una verbalización subjetiva, y en muchos casos manipulada. La tarea exige un pequeño esfuerzo mental, acorde a las alternativas que Maquiavelo destacaba para elegir a los colaboradores de un príncipe: “Hay tres clases de cerebros: el primero discierne por sí; el segundo entiende lo que otros disciernen, y el tercero no discierne ni entiende los que otros disciernen. El primero es excelente, el segundo bueno y el tercero inútil”. El objetivo es alcanzar el nivel bueno, que ya es difícil para muchos políticos.

Reconocida la indudable importancia que tienen los medios de comunicación masivos, potenciada en nuestro país por un sistema democrático, que pese a su baja calidad institucional, posee libertad de prensa y de opinión, no se debe hablar de periodismo en forma genérica, sino basados en nombres propios de medios y periodistas, destacando sus perfiles y características. Es en este marco que coexisten medios tradicionales de esencia exclusiva periodística, los que diversifican el periodismo con otros negocios empresariales, los que surgieron y se mantienen con recursos públicos o sindicales, los que para sostenerse presionan por pauta estatal, los que priorizan el debate formativo o los propensos al escándalo, los que coaccionan a través de tapas de semanarios durante meses en modo campaña de desprestigio (Umberto Eco escribió una breve sátira al respecto titulada “Número Cero”), periodistas tradicionales de redacción florida reacios a los insultos, los ensobrados e independientes, y las fuentes de redes sociales y plataformas, donde compiten verdades y falsedades, nombres conocidos con identidades falsas. En esta amplia ágora pública, vale comenzar un ejercicio con un periodista profesional de vasta experiencia, cultural y profesionalmente formado, y que en sus columnas gráficas y televisivas aporta datos políticos relevantes: Carlos Pagni.  

En general sus columnas no se centran en un único tema de actualidad sino en varios simultáneamente. No es un periodista de investigación con equipos al efecto, por lo que no transcribe documentación relevante a certificarse judicialmente, si bien supone tener amplios contactos en altos niveles como fuentes reservadas. Se caracteriza por interrelacionar a lo largo del tiempo a personajes políticos, judiciales, empresariales, sindicales y privados conocidos, asociados en hechos presentes y pasados directa o indirectamente relacionados con el Estado, sea en negocios o negociados. Describe nepotismos, internismos, gestión de prebendas, sociedades y posibles corrupciones. Sus opiniones no son sesgadas (no es un mero propagador) pero son interesadas. Las consecuencias de sus comentarios las diluye al colocarlos entre signos de interrogación, citar que cercanías personales “salpican”, o cerrar un párrafo diciendo que son “habladurías”. Pero su gran mérito es que los personajes y relaciones citadas sin acusaciones concretas, son fidedignas, mostrando de modo nada abstracto lo que significa “casta” en nuestro país, que en las últimas décadas son peligrosamente apolíticas y fluctuantemente partidarias. Dato a tener en cuenta, en momentos que muchos beneficiarios del Estado, ya están pensando como subsistir en las elecciones nacionales del próximo año.

En cuanto a hechos, vale destacar al periodismo de investigación profesional (no confundir con operaciones), mucho más eficaz que organismos estatales destinados a combatir la corrupción. El caso AFA y la mansión en Pilar, por ejemplo, muestra una asombrosa e inédita movilidad judicial, con feria incluida, en la que compiten camaristas, jueces y fiscales para diluir la causa  unos, o avanzar a fondo otros, ratificando que para negociados, política y fútbol profesional coinciden. Por lo didáctico y popular, el caso vale seguirlo cronológicamente

Buenos Aires, 01 de abril 2026