Casting de candidatos

Casting es una palabra inglesa que, en el mundo del espectáculo, significa seleccionar artistas o modelos para actuar en una película, obra de teatro o publicidad. Como metáfora aplicada a la política criolla, es asimilable al actual entretenimiento de tirar nombres de posibles candidatos para las elecciones nacionales del 2027, pero con una diferencia sustancial. En el artístico hay una planificación del espectáculo, que incluye temática y perfil de los intérpretes, coherencia que no se encuentra en el político, donde el testeo preliminar puede incluir a un pastor que vive en el exterior, a un banquero y a un director de medios de comunicación, sin indicar siquiera a que espacio político representaría. Se suma a esta hibridez la referencia a los “outsiders”, como se denominan a personajes que se presentan como alternativa de renovación por fuera de las estructuras partidarias tradicionales. En este contexto de enorme plasticidad, cabe explicitar algunas hipótesis que se utilizarán como guía para analizar la campaña preelectoral

Hipótesis primera: no habrá nuevos “outsiders”, pues su aparición en democracia es una excepcionalidad en la que el triunfador, más que por méritos propios, se apoya en los fracasos de los políticos derrotados. Repetir la experiencia Milei, que por añadidura triunfó con una endeble estructura partidaria, es hoy imposible. Lo que se intentará es repetir la estrategia de reconfigurar espacios, y utilizar a figuras conocidas como “mascarones de proa” de políticos tradicionales. Abandonado el rol de “outsider”, el desafío de Milei en la próxima elección, y con castas activas mediante, será el de estructurar un gobierno más consistente para promover acciones concretas en pos del objetivo de lograr cambios virtuosos.

Hipótesis segunda: solo habrá dos opciones con capacidad de alcanzar la presidencia, sea en primera vuelta o en el balotaje. Las alternativas existentes o armadas de apuro, intentarán posicionar a sus dirigentes para obtener beneficios personales o de grupo, bajo la amenaza de restar votos a las dos opciones consolidadas.

Hipótesis tercera: las presentes reflexiones no llamarán votos “prestados” a los que optan por alternativas claras en un balotaje. En la elección del 2023, Massa en la primera vuelta superó a Milei por 1.818.492 votos, y perdió el balotaje por 2.995,840, o sea, 11 puntos, pese a que Massa contó con apoyo explícito de gobernadores, sindicalistas, empresarios con privilegios, rectores universitarios, e inclusive de autoridades radicales, como Morales, quien dijo que si ganaba Milei no se pagarían aguinaldos, o Lousteau, quien declaró que no votaría a Milei. Las opciones a la vista eran claras y sin confusas ideologías: una continuidad de políticas vigentes desde hace décadas, o posibilidad de transformaciones consistentes. Hoy ambas opciones, con un importante caudal electoral, se mantienen vigentes, pero ya no bajo el matiz de realidad y esperanza, sino entre realidades.  

Hipótesis cuarta: las reflexiones no se sustentarán en encuestas, las cuales minimizan la capacidad de pensar y argumentar conceptualmente, y transforman a supuestos analistas en simples emisores de cifras de diversas encuestadoras en permanente cambio, que no indican metodología de relevamiento, y con cuestionarios no comparables entre sí. La actividad se inició en la década del 30 en Estados Unidos con el estadístico Gallup, y con el avance del tiempo, la creciente competencia entre profesionalidad y oportunismos, y cercanía con la propaganda política, hizo que los fracasos entre predicciones y realidades reflejados en resultados electorales concretos fueran habituales, como sucediera con los casos Macri y Scioli en 2019, Macri y Alberto Fernández en las PASO de 2023, y recientemente, en la elección de legisladores nacionales de 2025 en provincia de Buenos Aires. Sin embargo, son los votos reales los que permiten que analistas y consultores puedan realizar interesantes diagnósticos sociológicos en cuanto a tendencias y expectativas políticas.

Un factor habitual a considerar en las encuestas es la imagen de un político, candidato o actor social. Hace más de quinientos años, referida a los príncipes, Maquiavelo la definió con precisión: “Todos pueden ver, pero pocos tocar…Muy pocos saben lo que realmente eres”. En cuanto a la propaganda política moderna destinada a las masas, desarrollada en las primeras décadas del siglo XX, muchas encuestas se arman bajo la regla de Unanimidad y Contagio, consistente en “la presión del grupo en la opinión individual”. (Jean-Marie Domenach, París, 1950). Para concluir, una definición del fallecido politólogp José Nun respecto a nuestros políticos: “En las zonas cálidas abundan los peces voladores, que saltan casi un metro fuera del agua y planean unos 200 metros antes de volver a sumergirse, para huir de sus atacantes marinos. Tienen un aire de familia con el planteo de muchos de nuestros políticos. Estos lanzan ideas voladoras, que tampoco llegan demasiado lejos, pero les sirven para salir a la superficie, esquivar a sus críticos y entretener a sus seguidores”.

Tras estas hipótesis, se inicia el seguimiento de los planeos electorales.

Buenos Aires, 19 de agosto 2026