Laberinto para fichas políticas

Encarar un análisis personalizado y entretenido del devenir político hasta las elecciones nacionales en octubre de 2027, podría asimilarse a un juego de mesa cuyo tablero es un laberinto de opciones con caminos intencionadamente complejos, por los que se moverán fichas con nombres de candidatos y adherentes, y cuyo premio es el triunfo electoral. La metáfora del laberinto es oportuna, pues su diseño busca confundir y/o engañar para dificultar el arribo a la meta, que es lo que sucede en las campañas políticas a través de la propaganda y operaciones comunicacionales. Para transitar este laberinto las informaciones básicas provendrán de los medios de comunicación de acceso masivo, permitiendo acceder a diversas fuentes sin exclusiones, quedando a nivel personal la opción de apelar a fuentes más específicas. Ante la abundante disponibilidad de información, conviene comenzar por la detección de omisiones y contradicciones de los mensajes y opiniones a considerar, evitando partir de adhesiones meramente emocionales o fanáticas, que invalidan cualquier argumentación.

Reflexionar implica interrelacionar adecuadamente datos y hechos que se presentan como aislados, o periodísticamente temáticamente sectorizados en política, economía, deportes, policiales, sociales y espectáculos, que en campañas propagandísticas electorales se asocian para convencer al ciudadano bajo el principio de tratar que la presión de la opinión grupal incida sobre la individual. Para comenzar se citan algunos temas a interrelacionar: 1) Milei y Kicillof en Nueva York. 2) Variantes para romper la grieta. 3) Rol de las encuestas. 4) Institucionalidad e insultos. 5) Inacción informativa de la Cámara Nacional Electoral. 6) Política y fútbol: elecciones en el club Independiente en diciembre.7) Mensajes de la cúpula de Iglesia Católica argentina. Se resumen tres de los mencionados.

1) Milei y Kicillof en Nueva York. En busca de inversiones, en la última semana de septiembre coincidieron en Nueva York, pero con distintas actividades, el presidente Milei, quien gobierna el país desde hace 33 meses, y Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, a la que gobierna desde hace 81 meses y representa el 37% del padrón electoral. Mientras el presidente brindó un entusiasta panorama de crecimiento en el próximo año, el gobernador señaló que “no solo no hay un milagro económico en Argentina, sino que estamos sufriendo una verdadera catástrofe” (La Nación, 25/09/26). Si bien existen antecedentes de políticos “patriotas” que en busca del poder brindan visiones antagónicas en países extranjeros, esta referencia reciente tiende a avizorar la dificultad que tendrán asesores y publicistas para encarar una campaña creativa.

2) Variantes para romper la grieta. El manoseado discurso de la grieta será clave para decidir los movimientos de las fichas políticas, y predecir realineamientos futuros. Recientemente el diputado nacional Lousteau, quien desde hace más de 25 años ocupa cargos políticos, fue más creativo, y sugirió una gran coalición para “construir un país distinto”, que incluya a Cristina Kirchner, Kicillof, Bregman, Rodríguez Larreta, entre otros. (Clarín, 03/10/26, página 8).

3.- Rol de las encuestas.  Tema a profundizar, porque incluyen fines informativos, propagandísticos y de presión social. En nuestro país aparecen semanalmente relevamientos variados y resultados incomprobables, pero que fatalmente fallan en la más importante y matemáticamente evaluable, que son las elecciones. Es el caso de Brasil, en donde hace un mes Lula podía ganar en primera vuelta por cinco puntos, y perdió con Bolsonaro por 1,91%. Claro está que medir imagen de políticos no conlleva riesgos.

En lo inmediato se pueden marcar tres aspectos: a) los mencionados son el presidente, gobernador y legisladores en ejercicio, cuya responsabilidad es hacer “un país distinto” desde ahora, para lo cual fueron elegidos. b) la reiteración de los nombres de Milei y Kicillof cumplen con la regla propagandística del “enemigo único”, consistente en concentrar en una sola persona esperanzas y odios, que es la forma de simplificación más elemental y beneficiosa de una propaganda política, pues reduce la confrontación política a una rivalidad de pocas personas, evitando el difícil debate de argumentaciones. (La propaganda política, Jean-Marie Domenach, París, 1950). c) Lousteau por su parte, representa a tradicionales políticos que sintiéndose exentos de culpa, muestran una sobreactuada autoridad moral para juzgar a sus semejantes.

Buenos Aires, 07 de octubre 2026