Fútbol, caipirinha y prensa

En el proceso eleccionario 2027, la etapa que concluirá con el cierre y oficialización de listas es ideal para visualizar contradicciones, falacias y oportunismos, dado que las diversas dirigencias se encuentran en un limbo de indefiniciones personales en cuanto a los armados electorales. Para ejercitar de modo simple la capacidad analítica, se citan tres casos identificados como fútbol, caipirinha y prensa, que no actúan como metáfora, pues replican actitudes políticas, estrategias propagandísticas y omisiones programáticas.

1.- Fútbol. El 13 de diciembre próximo se realizarán las elecciones en el club Independiente de Avellaneda, con cuatro listas encabezadas por Gaudio, Nakis, Sacco y Bertoni, sin conocerse aún quienes integran cada una de las listas. Nakis, hijo de quien fuera vicepresidente de Hugo Moyano, también preside al Club Armenio y actúa en la AFA, lo que indica su versatilidad. Bertoni protagonizó el primer traspaso, mudándose a la lista de Nakis. En lo económico, el balance presentado, que tiene las habituales omisiones y ocultamientos que caracterizan a los organismos públicos, presenta un pasivo de 33 millones de dólares, mayormente exigibles a corto plazo, pese a lo cual al momento ningún candidato presentó plan financiero para afrontarlo, salvo mencionar sponsors, sin dar nombres ni montos. Las operaciones de desprestigio de adversarios son nacientes, y se incrementarán a futuro. Las similitudes entre política y fútbol se mantienen en los eslogans. En el primer caso, se invoca “el interés del pueblo”, y en el fútbol, se proclama que los clubes “son de los socios”, obviando que las transferencias y contratos con intermediarios mediante, recuerdan al célebre estribillo criollo “las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas”.

2.- Caipirinha. La campaña presidencial de Brasil confirmó que los debates sin establecer preguntas concretas previas, solo sirven para presentar un “stand up” para discutir quien es más corrupto. Entre la primera vuelta y el balotaje Lula reprodujo un costumbrismo electoral, cuando comprometió que los trabajadores formales pasarían de uno a dos días semanales de descanso; perdón de deudas a microempresarios, aumento del subsidio Bolsa Familia, y otros beneficios menores, con un costo estimado en más de 50.000 millones de dólares, cuando el país tiene un déficit fiscal incluyendo pago de intereses de la deuda del 9,48%. Hubo un aporte inédito que recuerda al “realismo mágico” latinoamericano. Transcurridos minutos del cierre y con conteo iniciado, un juez del Supremo Tribunal, obviando al Electoral, ordenó prolongar en dos horas los comicios. Lo descripto nos asemeja en cuanto a procedimientos políticos, pero no en relación al desarrollo de los países. Brasil es la novena potencia económica mundial, tiene capacidad exportadora y una política exterior definida, aspectos que no caracterizan a la Argentina desde hace muchas décadas. Ante la conmoción en los mercados brasileños tras la elección, el riesgo país subió a los 168 puntos, cuando el mínimo histórico en nuestro país fue de 185 puntos en el 2007, y 1906 puntos al asumir Milei. No en vano empresas argentinas como Mercado Libre, Despegar, Techint, Don Mario, Adecoagro, Sinteplast, y otras, invierten en Brasil.  

3.- Prensa. En un contexto en el que periodísticamente abundan encuestas y debates sobre los insultos, cabe destacar el artículo del periodista Luciano Román en La Nación, titulado “Retrato de la mala praxis en la Legislatura bonaerense”, que describe la expropiación de un predio en la localidad de Pilar en el año 2020. El texto aporta a la formación cívica ciudadana, al explicar didácticamente el accionar de quienes deben representarnos, en un momento cercano a larenovación de legisladores en el 2027.Y ratifica que cuando el objetivo son intereses o negociados particularizados y alejados de la escenografía del debate parlamentario, las grietas se diluyen tras consensos multipartidarios sin voces disonantes, donde como bien señala el artículo, “nadie controla, nadie verifica, nadie discute y nadie se hace cargo”.

Buenos Aires, 28 de octubre 2026