El extravagante, el arzobispo y la prensa
Interrelacionar hechos políticos aparentemente disociados, con los medios de comunicación como fuentes informativas, promueve reflexiones más integrales. En este caso los puntos a entrelazar son Milei, el arzobispo García Cuerva, y la prensa escrita en relación a estrategias comunicacionales. Del presidente se destacan sus modos, que sus críticos consideran extravagantes, en particular por el uso reiterado del insulto, que por su investidura algunos tildan como abuso de poder. Pero nuestra historia reciente muestra que también ejercen poder corporaciones con intereses sectoriales, o mafias dedicadas a saquear recursos estatales, con capacidad de daño para promover el caos y “golpes institucionales blandos”. Estos desbalances conceptuales hacen pensar que la relevancia que se otorga al insulto en el análisis político, al punto de encuestar su cantidad, podría deberse a una forma de distracción social, para no profundizar en temas institucionales trascendentes, que involucran a sectores partidarios, sindicales, judiciales, empresarios (incluye medios de comunicación), y eclesiásticos, que según convenga, se publicitan como escándalo, información dispersa, o destacada repetitivamente en modo campaña.
En pos de esta hipótesis se mencionan ejemplos: 1) Desde hace años se habla de auditar los balances de las universidades, pero ningún medio informa si los mismos realmente existen, y en caso afirmativo, si fueron ingresados en la Auditoría General de la Nación, y razón por la que no se publicaron vía Internet. 2) La mansión en Villa Rosa de Pilar, asociada a corrupciones de autoridades de la AFA, lleva más de diez meses de demoras judiciales disfrazadas de discusión de competencias para no citar a declarar a los dueños, por lo que es un valiosos caso testigo del rol del poder judicial para facilitar impunidades, sea por complicidad o inutilidad. Ello merecería un seguimiento periodístico cronológico destacado, actualizado regularmente, con el tránsito del expediente e identificación de camaristas, jueces y fiscales intervinientes sin prejuzgamientos, pues con el cronograma es suficiente.
Otro ejemplo que ejemplifica las diferencias entre la temida tapa de diarios (concentra atención, genera presión, tiene interpretación), y la transcripción real mimetizada dentro de un extenso texto, lo provee las declaraciones del Arzobispo García Cuerva transcriptas como título en página interior de Clarín del 03 de octubre , respecto a que el Papa “encontrará un país dividido, en crisis y con pobreza”, mientras que el texto general de esa página indica que lo expresado fue que en Argentina “hay hermanos muy pobres desde hace años”. Un caso similar se produce con la breve información de un reclamo mediante una carta a la vicepresidenta Villarruel y senadores publicada en página interior de La Nación el 07 de octubre, en la que la Comisión Episcopal de Pastoral Social señala las dilaciones para regular las ciberapuestas y frenar la ludopatía, negocio multimillonario que empobrece a los ciudadanos más vulnerables, pero que no mereció en ningún periódico título de tapa. Por ello en los análisis políticos no solo se deberá considerar “lo que se dice”, sino “cómo se dice y transcribe”, y el nivel de preponderancia visual que se le otorga.
Buenos Aires, 21 de octubre 2026