Adorni: una luz en el camino
El empleo del trípode conformado por los eventos judiciales Adorni + lavado de dinero en la AFA + propietarios de la mansión en Villa Rosa, Pilar, facilitará analizar el devenir político al no centrarse en casos coyunturales que se agotan en el escándalo, sin utilidad para generar transformaciones institucionales virtuosas. El 10 de junio Adorni presentó su declaración jurada patrimonial, instalando un punto de partida concreto para avanzar en argumentaciones básicas racionalmente comprensibles, en lugar de apelar a eslogans y sobreactuaciones moralistas. La interrelación entre los tres casos permite asociar aspectos determinantes, comenzando por los montos bajo sospecha: en el caso Adorni de alrededor quinientos mil dólares, con gastos mediática y detalladamente descriptos; en el caso AFA las evasiones y lavados se estiman en cuatro millones de dólares, y la mansión en Pilar fue tasada en un millón setecientos mil dólares. Sobre esta base pueden formularse las siguientes hipótesis de trabajo: a) lo que define a los corruptos no son los montos sino el acto delictivo; b) en el caso Adorni, el monto bajo sospecha surge de operaciones inmobiliarias, obras de refacción y viajes turísticos, actividades entendibles para el común de la sociedad; c) los tres casos responden a una misma matriz analítica, relacionada con temas de contralor público, administrativo, legal y judicial. d) el ejercicio consistirá en detectar omisiones, contradicciones y engaños en los mensajes de carácter masivo, identificando a sus emisores, sin apelar a preconceptos ni adjetivaciones.
Para la tarea caben algunas prevenciones. No será fácil detectar inicialmente las intenciones reales de los mensajes y campañas, pues las de carácter oportunistas o mafiosos también invocan fines ético-morales. En cuanto a la repetición de conceptos, si bien es un instrumento escolar imprescindible para fijarlos, también se aplica a los adultos mediante la propaganda política, a través de la llamada Regla de Orquestación, consistente en la repetición incesante de un mismo mensaje, no para educar sino para convencer. El ejercicio reflexivo permitirá afrontar el próximo proceso electoral nacional, ya iniciado en su fase más explícitamente descarnada, en la que cada actor político no tiene en claro a que barco subirse.
En el trípode de casos se produjeron novedades en dos de ellos. El 12 de junio Adorni presentó su declaración jurada, aceptando su condición de evasor y haber ahorrado en negro, por lo que parte de su patrimonio no fue incluido en su primera declaración como funcionario. Tras lo cual, bajo el ropaje de la indignación, el debate se centró en definir si Adorni es evasor, incurrió en omisión ética o maliciosa, en ocultamiento, u otras variantes. Por ello, para diferenciar entre intenciones éticas de transparencia o de operaciones ocultistas en susfines, habrá que partir de la detección de hipocresías, vicio recurrente en políticos con presencia de al menos los últimos veinticinco años, equivalentes a una generación. En lo inmediato se puede señalar las siguientes contradicciones, o inesperadas similitudes:
1.- Adorni aceptó haber ahorrado en negro por el “riesgo de la vieja política”. Cristina Kirchner justificó los casi cinco millones de dólares detectados en la caja de seguridad de su hija, y haber ahorrado en dólares, ante el “riesgo macrista”.
2.- Desde hace años no se consigue aprobar la ley graciosamente llamada “ficha limpia”, en una discusión centrada en si se puede ser candidato con la primera condena penal, o si se debe esperar a que sea ratificada.
3.- El diputado Pichetto, ex candidato a vicepresidente de Macri en el 2019, postula que el Congreso Nacional puede anular la condena contra Cristina Kirchner por corrupción, ratificada por la Corte Suprema. Con estos antecedentes, pareciera que la hipocresía triunfa cómodamente sobre los declamados principios éticos-morales.
También tuvo novedades la causa mansión Villa Rosa en Pilar, adquirida en 2024 por el monotributista Pantano y su madre, ambos sin capacidad económica. El 12 de junio, los camaristas en lo Penal Económico Hornos y Robiglio, resolvieron que la misma se tramitara en el juzgado n° 10 de dicho fuero, que subrogara el juez Aguinsky, y desde abril subroga Verónica Straccia.
La hipótesis a desarrollar, es que el caso Adorni exhibe hipocresías políticas, y la mansión Pilar ineficacias y/o complicidades judiciales. Para ir procesando paso a paso los avances informativos que surjan, vale seguir en cada instancia reflexiva el consejo de Ray Bradbury en una de sus novelas: “Apaguen todo. Patrullen la casa para desconectar los enchufes de la televisión, la radio, el fax, la computadora que transmite el correo electrónico y su estancada Internet. Vayan a sentarse al porche con un vaso de vodka con limón, una libreta y un lápiz, y piensen de verdad”
Buenos Aires,17 de junio 2026