División de poderes en crisis
El triunfo presidencial de Milei en el 2023 por sobre coaliciones con nombres cambiantes en cada turno electoral, transparentó no solo la licuación de identidades partidarias históricas, sino la pérdida de credibilidad de quienes ocupan posiciones políticas relevantes desde hace décadas. Esto generó un estado de confusión generalizada que ha desnudado las falencias expresadas en la extrema debilidad de la forma representativa, republicana y federal que establece la Constitución, cuyos poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, separados formalmente, actúan peligrosamente asociados para mantener privilegios.
Las fuentes informativas a mencionar, mayoritariamente provendrán de los medios de comunicación como canales de acceso masivo y habitual de opinión y debate, lo cual justifica llamar a la actividad periodística cuarto poder, el que puede usarse para informar, desinformar, educar o manipular. El objetivo didáctico consistirá en destacar datos, frases o actitudes, para esclarecer conceptos, señalar contradicciones, y sugerir mejoras institucionales, para lo cual se debe diferenciar entre opinión subjetiva, información de validez verificable, investigación profesional a ser validada judicialmente, y campañas políticas de desprestigio y desinformación. Teniendo en cuenta que la mayoría de los comentarios periodísticos se asimilan a las series documentales, que advierten al espectador que ciertos hechos, personajes y diálogos son ficticios o supuestos, lo que permite mostrar, por ejemplo, detalles de la vida privada de personajes históricos. Ello explica porque las columnas políticas abundan en el uso del condicional como “sería y podría”, signos de interrogación, menciones a “cercanías” entre personajes, etc. De esta técnica hay un ejemplo ilustrativo reciente, cuando en un programa televisivo la periodista Laura Di Marco adjudicó a Karina Milei haber dicho algo, retrucando la senadora provincial Florencia Arietto que según le constaba no era cierto. Di Marco aclaró que se lo contó una alta fuente, replicando Arietto que esa fuente le mintió. A lo que Di Marco insistió: a lo mejor te mintieron a vos. En síntesis, las “altas fuentes” no identificadas son periodísticamente útiles para instalar contextos o sembrar sospechas, pero no brindan certezas, entre otras razones, porque las “altas fuentes” cercanas al poder podrían actuar en función de su propio interés, que incluye el resentimiento. El peligro es cuando en casos judiciales de corrupción el recurso periodístico lo utilizan jueces, fiscales, niveles políticos del Ejecutivo y Legislativo, para encubrir, demorar o licuar las investigaciones. Al respecto se presentan tres casos cronológicamente ordenados a seguir en sus actuaciones judiciales futuras, adecuados para avalar la hipótesis de la afectación de los roles de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y tangencialmente el aporte de algunos medios de comunicación en la tarea.
1.- Enriquecimiento ilícito y lavado de dinero de Martín Insaurralde.- La causa se inició en octubre de 2023, en el juzgado del juez federal de Lomas de Zamora Ernesto Kreplak, hermano del ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires. El juez ordenó allanamientos tras un mes de iniciada. Desde entonces el fiscal Mola prepara indagatorias que el juez nunca aprobó. En marzo del 2025 la Cámara de La Plata lo sustituyó por el juez Luis Armella en condición de suplente, quien tampoco citó a declarar a Insaurralde, aduciendo la realización de un extenso peritaje. La prensa difundió información relevante referida a propiedades, sean propias, de su ex mujer, hijos, Jessica Cirio y su sobrina, y posibles testaferros. De ser aprobadosu pliego en el Senado, luego de la feria asumiría el juzgado Tomás Rodríguez Ponte. Conclusión: transcurridos 32 meses, Insaurralde, familiares y testaferros no fueron citados a declarar.
2.- Mansión en Villa Rosa, Pilar, sospechada de pertenecer a dirigentes de la AFA. La causa se inició en diciembre de 2025, producto de una denuncia de diputados de la Coalición Cívica, recayendo en el juzgado del juez federal Daniel Rafecas, quien recién una semana más tarde dispuso vigilancia policial en el inmueble ante denuncia de vecinos por movimientos sospechosos, y el día 12 el allanamiento. Desde entonces el expediente, en un hecho sin antecedentes, rotó por 25 instancias judiciales entre fiscales, jueces y camaristas, hasta recaer en el juzgado de la jueza federal del fuero penal económico Verónica Straccia. La Mansión es un elemento de referencia útil por ser un bien físico visible, pero la causa AFA encierra lavados de dinero y negociados que alcanzan a autoridades políticas, financistas, sindicalistas y testaferros relacionados con el lucrativo negocio del fútbol. Transcurridos más de siete meses, los supuestos dueños o testaferros, madre e hijo, no fueron citados a declarar.
3.- Investigación de Manuel Adorni por enriquecimiento ilícito. El caso se inicia cuando a comienzo de marzo de este año se publicita un viaje oficial de Adorni a Nueva York acompañado de su mujer, y más tarde, con su familia trasladándose a Punta del Este en un avión privado. No se demoró una denuncia de la periodista y legisladora Marcela Pagano acusándolo de enriquecimiento ilícito en función de su declaración patrimonial a la que tuvo acceso, recayendo la causa en el juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita. Lo interesante de esta causa, además de las contradictorias explicaciones de Adorni para justificar los 500 mil dólares bajo sospecha, fue la inédita cobertura en tapa de los principales medios de comunicación. Por lo cual sería interesante que reconocidas encuestadoras midan las veces que el nombre Adorni figuró en la tapa de los medios gráficos de mayor tirada (por ejemplo, cinco), durante los casi 120 días que continuó ejerciendo su cargo hasta la renuncia efectivizada el 26 de junio, para de este modo, establecer una cifra base que actúe como parámetro para medir impactos periodísticos en futuros casos de corrupción
Buenos Aires, 08 de julio 2026